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miércoles, septiembre 17, 2014

LA ECONOMÍA DESENMASCARADA



Manfred Max-Neef, economista, ambientalista y político chileno e impulsor de la teoría del Desarrollo a escala humana, presenta su nuevo libro escrito junto al físico Philip B. Smith.

El libro desmonta la idea dominante de la economía como una ciencia exacta y como el único modo de vida posible, y presenta una propuesta para organizar de una nueva manera la actividad económica: el Desarrollo a Escala Humana, un modelo construido por Max-Neef basado en las necesidades y los satisfactores.

El sistema económico en el que vivimos no sólo obliga a la mayoría de la humanidad a vivir sus vidas en la indignidad y la pobreza, sino que además amenaza a todas las formas de vida del planeta. La economía desenmascarada ofrece una convincente crítica del sistema económico dominante, demostrando que las construcciones teóricas de la economía ortodoxa tienden principalmente a generar injusticias. La despiadada arremetida contra los ecosistemas globales de las últimas décadas, provocada por el masivo incremento en la producción de bienes, y el consiguiente agotamiento de las reservas de la naturaleza, no son una característica fortuita del sistema económico; son el resultado directo del pensamiento económico neoliberal, que solo reconoce valor a los objetos materiales. La obsesión por el crecimiento no es un concepto erróneo que los economistas ortodoxos puedan desaprender, sino algo inherente a su visión de la vida. Pero un sistema socioeconómico basado en la obsesión por el crecimiento nunca podrá ser sostenible ni propiciará la felicidad de las personas.

Este libro detalla los fundamentos de una nueva economía, donde la justicia, la dignidad humana, la compasión y la reverencia por la vida sean los valores rectores. Contrariamente a la absurda suposición de los economistas ortodoxos de que la economía es una ciencia exenta de valores éticos, una nueva economía debe explicitar sus valores.

Manfred Max-Neef es economista y músico chileno-alemán especializado en el área de desarrollo internacional, fundador y director del Centro de Alternativas de Desarrollo, CEPAUR, donde se dieron a luz la Teoría del Desarrollo a Escala Humana y los principios de la Economía Descalza, por los que fue galardonado en 1983 con el Premio Nobel Alternativo. Su obra Desarrollo a escala humana ha sido considerada por la Universidad de Cambridge como uno de los 50 libros más importantes en materia de SOSTENIBILIDAD.

FUHEN



Agradecimientos a YouTube y FUHEN

miércoles, marzo 13, 2013

LOS HUMANOS TENEMOS UN PRECIO


La Economía es esa terrible bestia negra que nos persigue como un fantasma, desde el mismo día que nacemos, cuando ya succionamos los recursos limitados de nuestra querida madre, cuando de adultos intentamos sobrevivir y finalmente cuando morimos siendo aun negocio para muchos. Parece ser que nos hemos convertido en simples variables económicas que juegan a disfrazarse de “humanos”  siguiendo las subidas y bajadas de los mercados. 

La Economía es la ciencia social que trata de administrar eficazmente los recursos limitados según las necesidades ilimitadas de los seres humanos, una afirmación muy lógica pero que no cuadra con la realidad que vivimos. Ahí es donde se produce el gran quid del desequilibrio: quien controla las necesidades y  recursos de este planeta, desestabiliza la balanza a su antojo.

La vida no es lo que debería ser. El gran dilema no está en las cosas en si mismas sino en las personas. El ser humano es un programa perfecto para ejecutar lo deseable y sus contrarios, una maquina genial capaz de pensar soluciones partiendo de la creación de problemas con el único de fin de obtener objetivos: poder, control, dominio y satisfacción sobre los demás. Establecido ese leiv motiv, el resto se auto construye por si mismo en torno a eso: consumismo, irresponsabilidad empresarial, poder publicitario, control de masas, guerras, lucha por la hegemonía energética, de los recursos naturales, de los alimentos, obtener el monopolio de la salud y la enfermedad, etc.

¿Es necesario vivir  bajo el peso enorme de esta gigantesca pirámide? De pequeños vemos la vida como un sueño, como un lugar bello, como un fragmento de tiempo en el cual todo parece moverse al ritmo de un vals. Pero cuando despertamos, el ensueño se resquebraja, vemos que los conejos son ratas y las nubes dejan de ser azucaradas. Simplemente, la creación deja de cuadrar. 

Cuesta razonar y comprender que toda esa compleja arquitectura de esfuerzos solo sirva para alimentar  economías de mercado, las ambiciones de una casta iluminada que controla el mundo. Este interesantísimo documental, te dejan ya clavado, la cabeza da vueltas como un tiovivo. Si no pensamos no somos capaces de vivir y, por tanto, no merecemos ser realmente HUMANOS.

KarlFM.-



Agradecimientos a

sábado, octubre 06, 2012

EL ESPÍRITU DEL DINERO (DOCUMENTAL COMPLETO Y SUBTITULADO EN ESPAÑOL)


El mundo se sostiene bajo dos mitos que convierten a los seres humanos en señores y esclavos: la religión y el dinero; si bien es cierto que en ciertas circunstancias pueden ambos producir ciertos beneficios a la Humanidad, no cabe duda de que la mayoría de las veces ambos sistemas, junto al poder y a la parte maligna del ser humano, generan guerras, asesinatos, masacres, torturas y corrupciones de todo tipo, conviertiéndose en las dos armas de mayores consecuencias sobre la Tierra. El Espíritu del Dinero (Der Geist Des Geldes), realizado en el año 2007, es un magnífico documental que nos sumerge en los misterios, finalidades y consecuencias de la fuerza más abrumadora de la Tierra: el dinero. 

KarlFM.-



 

 

 Agradecimientos a: Teledocumentales y Vimeo.

domingo, septiembre 16, 2012

SALUD EN VENTA (DOCUMENTAL CANAL ODISEA

e

Cada año millones de personas enferman, no se curan o mueren de enfermedades potencialmente curables. ¿Por qué enferman a pesar de los supuestas medicinas que dicen curar? La respuesta es muy simple: la salud es un negocio.


Según los expertos en salud, los seres humanos pueden vivir sin la mayoría de fármacos que consumen, muchos de los cuales causan nuevas enfermedades, efectos secundarios o incluso la muerte. Las diez compañías farmacéuticas más comunes forman un potente conglomerado denominado BIG PHARMA (Bayer, GlaxoSmithKline (GSK), Merck, Novartis, Pfizer, Roche y Sanofi-Aventis) quien controla el mercado farmacéutico mundial. En 2004 los fármacos recetados mundialmente alcanzaron una cifra de más de 500 mil millones de dólares, actualmente supera los 700 mil. En 2002 el beneficio del conglomerado BIG PHARMA ascendió a 35.900 millones de dólares.


Carlos Flaqué Monllonch


 
"Este inmenso poder proporciona a estos lobbies un enorme poder que no se usa para ayudar a las personas  sino para pagar a una legión inmensa de abogados y costear los múltiples juicios millonarios que contra los fabricantes (India, República de Sudáfrica, etc.) de medicamentos genéricos asequibles para la población con bajos recursos. Además, los innumerables lobbies de BIG PHARMA, hostigan permanentemente a la Oficina Europea de Patentes, (OEP), cuya sede está en Múnich, para que retrasen la concesión de autorizaciones de entrada en el mercado de los genéricos. No podemos olvidar que el uso de medicamentos genéricos supone para millones de personas en el planeta la diferencia entre vivir o morir. Y es que la mayoría de la población no puede acceder a los precios de los medicamentos de marca".



AGRADECIMIENTOS A CANAL ODISEA Y TELEDOCUMENTALES.COM

domingo, septiembre 02, 2012

EL SIGLO DEL YO (UN FILM IMPRESCINDIBLE DE VER)


No hay sociedad, sino un montón de individuos,
que toman decisiones individuales para promover su propio bienestar.

Robert Reich
(economista, miembro del gabinete de Bill Clinton).


 
El mundo no es lo que pensamos que es, de hecho nuestra vida y sociedad no son lo que creemos que son, en ella existen fuerzas ocultas que nos marcan y dirigen hacia resultados previamente concebidos por quienes tienen el poder; el control social es pues es una evidencia real que nos priva de nuestra capacidad natural de ser; tan solo una simple observación del día a día nos reafirma tal evidencia.

The Century of the Self (El Siglo del Yo) es una serie de cuatro documentales realizados por la BBC, en los que el documentalista británico y escritor, Adam Curtis, disecciona la influencia de la psicología de masas y la propaganda en la creación de la sociedad de consumo y de la fuerza del Poder sobre los ciudadanos. El documental nos introduce en las entrañas del poder en su influencia sobre las masas, a través de la publicidad, la propaganda, las relaciones públicas y los medios de comunicación. Para ello, Adam Curtis repasa el trabajo e influencia de Edward Bernays, el sobrino de Sigmund Freud que inventó el trabajo de Relaciones Públicas (antes llamado Propaganda) y que utilizó los conocimientos psicoanalíticos de su tío sobre el inconsciente con el fin de crear para las corporaciones y la CIA métodos de control y dominio sobre las masas. Bernays enseñó al sistema que ligando los productos industriales a los deseos inconscientes de los individuos, se podía lograr que estos hicieran cosas que inicialmente no querían o no necesitaban. El siglo del yo, es considerada una de las cumbres del periodismo documental.

KarlFM.- 

1. El Siglo del Yo: Máquinas de felicidad (1/4)
https://youtu.be/dTtRjeNw8lo 

2. El Siglo del Yo: La fabricación del consentimiento  (2/4)
https://youtu.be/JAT7095d7dM

3. El Siglo del Yo: Un policía en nuestras cabezas (3/4)
https://youtu.be/CvppZroQ1bI

4. El Siglo del Yo: Ocho personas catando vino (4/4)
https://youtu.be/CvppZroQ1bI


martes, agosto 28, 2012

EL ORO DE HITLER (DOCUMENTAL IMPRESCINDIBLE)



La tan cacareada neutralidad de SUIZA en la II GUERRA MUNDIAL fue una gran mentira y una hipocresía. SUIZA era la "lavandería" del botín de guerra del Tercer Reich alemán que, entre otros lugares, procedía del exterminio nazi contra el pueblo judío. FRANCO(España), SALAZAR (Portugal), PERON (Argentina)  y la curia VATICANA aceptaron aquel oro ensangrentado como pago a los servicios prestados y ello les ayudaba a ir resolviendo las penosas situaciones financieras que sufrían. Está demostrado documentalmente la vinculación de la banca y el gobierno suizos con el tráfico de oro nazi procedente del expolio a los judíos durante la Segunda Guerra Mundial.



Si pudieramos saber todas las cosas que se fraguan a nuestras espaldas, desde las fuentes de los gobiernos y compañías anexas a intereses oscuros, veríamos todas las conexiones que configuran el complejo mapa de una hiperrealidad llena de intrigas, hipocresías, y las malas artes.  Vivimos en un mundo paralelo, con muchas dimensiones conectadas entre si al margen de la realidad oficial, dimensiuoines donde entra y sale información confidencial, operaciones encubiertas, proyectos  sobrecogedores, secretos de alto estado, traiciones, crímenes, tráficos, triples juegos, un abánico espeluznante de hechos que la gran mayoría de personas desconoce; es la sutil estrategia y táctica del sistema para poder moverse con libertad en la realidad que nos envueelve. Si todas las cosas y hechos ocultos que conforman nuestra historia saliesen a la luz pública. nos quedaríamos helados. El poder sabe de eso y por eso clasifica como TOP SECRET todo lo concerniente a sus operaciones de dudosa legalidad; simplemente hay cosas que no quieren que se sepa y los mismos implicados guardan silencio aunque marchen de los organismos para los cuales trabajan o han trabajado.

El mundo de Hitler esconde muchísimos secretos que fueron claves en su momento y posteriormente han marcado una serie de mecanismos y conexiones que a fecha de hoy siguen siendo dominantes. El nazismo no murió con la caída del Tercer Reich, siem pre hja estado presente y sigue ejerciendo su nefasto poder de forma oculta y encubierta.

Conocida es la historia del Oro Nazi que salió del Tercer Reich cuando éste acabó supuestamente derribado por los aliados tras la Segunda Guerra Mundial. El documental Oro Nazi en Argentina plantea serias y polémicas pruebas sobre la llegada de criminales de guerra nazi a Argentina, así como de cuantiosas fortunas provenientes de Alemania. Denunciando, además, la participación de bancos suizos y del Estado Vaticano en el traslado. El documental cuenta con testimonios inéditos, recreaciones fascinantes y el aval de investigadores reconocidos en todo el mundo. Espero que lo disfrutéis.
 
KarlFM.- 



Agradecimientos TELEDOCUMENTALES.COM y a VIMEO.COM

lunes, diciembre 05, 2011

INMANUEL WALLERSTEIN Y LA MUERTE DEL CAPITALISMO

 
Cuando Immanuel Wallerstein, sociólogo e historiador estadounidense, predijo, en plena apoteosis de la Guerra Fría, que el bloque soviético se iba a derrumbar, algunos pensaron que estaba metiendo la pata hasta el fondo. Obviamente, eran ellos los que estaban equivocados. Y es que el sociólogo estadounidense lleva toda su vida académica estudiando las tendencias a largo plazo de los sistemas económicos mundiales desde el Centro Fernand Braudel (Universidad Estatal de Nueva York).

Actualmente, mientras que la círculos políticos mundiales discuten la manera cómo se debe administrar y solucionar la crisis económica occidental, el sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein diagnostica una crisis del sistema. Según él, el problema no es de curar el capitalismo sino más bien acompañarlo en su muerte al ataúd y favorecer el surgimiento de aquello que el geopolítico belga Philippe Grasset llama una Contra-cultura.

Según Wallerstein, "la desintegración  del capitalismo como sistema es irreversible, inició su declive en la década de los años del siglo pasado y su lenta agonía tomará entre veinte y cuarenta años más. No es una crisis de corto plazo, sino un despliegue estructural de grandes proporciones. El mundo se encuentra en una fase de transición a otro sistema y la verdadera batalla política que se escenifica hoy en día versa ya sobre el sistema que sustituirá al capitalismo. Wallerstein anhela el reemplazo del capitalismo por un mundo más democrático e igualitario. La opción contraria sería un sistema desigual, polarizante, explotador, dentro del cual habría mecanismos de control peores que los el capitalismo".

Para Wallerstein el fin del capitalismo y el surgimiento de un nuevo sistema se encuentra en la imposibilidad de continuar el principio básico del capitalismo que es la acumulación del capital y que ha funcionado de alguna forma maravillosamente durante 500 años. Ha sido un sistema extremadamente exitoso, pero que ha terminado por deshacerse a sí mismo porque su clase dirigente y sus élites políticas son incapaces de resolver el problema de incertidumbre en el que se han metido. Ya Karl Marx, fundador del marxismo clásico, cuando expresaba que el capitalismo lleva en su seno el germen de su propia destrucción. Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, pese a su enorme potencialidad y el prestigio de su poder geoeconómico presente, sin mencionar a su disuasión nuclear, se han visto disfuncionales e impotentes para derribar el caduco orden unipolar de EU, que sigue propagando el caos financiero.

Cuando el sistema es relativamente estable, está relativamente determinado como sistema en el que existe un relativamente limitado libre juego. Pero cuando el sistema es inestable y entra en crisis estructural, irrumpe el libre albedrío y los actos individuales importan realmente de una manera que no lo habían sido en medio milenio, lo cual es extremadamente peligroso ya que todo es impredecible a un plazo mayor que el corto, como lo expresa la ciencia de la incertidumbre. Esto desemboca en la parálisis, patente en la economía cuando los inversores han cesado de confiar en el marcado para reinvertir sus excedentes monetarios.



Lo que está ocurriendo ahora no es nada más que la fase final de un ciclo que se ha repetido muchas veces en los 500 años de historia del sistema capitalista. Ahora nos encontramos, en efecto, en la fase final de un ciclo de Kondratieff.En este sentido, la crisis que estamos viviendo no tiene nada de novedoso. La actual crisis, sobre la que todo el mundo discute como si fuera lo nunca visto, es similar a las ocurridas en otros momentos históricos, como la Gran Depresión o el periodo transcurrido entre 1893 y 1896. Es decir, se trata de un periodo que empieza con un endeudamiento masivo de las economías, sigue con una explosión de burbujas y acaba con una sucesión de quiebras. Así las cosas, lo que estamos viendo ahora es el colapso del periodo especulativo que arrancó en los años setenta. Hasta aquí, todo normal. Ahora bien, hay que saber distinguir entre los fenómenos cíclicos que se repiten y los cambios extraordinarios que ocurren sólo una vez, entre lo que es normal y lo que es extraordinario.

Lo extraordinario es que el ciclo coyuntural se agrava al enmarcarse dentro de otra crisis de mucho más largo recorrido que arrancó hace 30 años. Me refiero al fin del actual sistema-mundo capitalista y la consiguiente transición hacia otro sistema. Todavía no sabemos qué va a ocupar el lugar del capitalismo porque dependerá del resultado de una lucha política que aún se está dirimiendo. 

Definitivamente, no. Las posibilidades de acumulación del sistema han tocado techo. Podemos estar seguros de que en 30 años ya no viviremos bajo el sistema-mundo capitalista. Pero, ¿en qué sistema viviremos entonces? Podría ser un sistema mucho mejor o mucho peor. Todas las posibilidades están abiertas. La solución la encontraremos cuando se resuelva el conflicto entre lo que yo denomino el espíritu de Davos y el espíritu de Porto Alegre. Ahora bien, si no se afronta políticamente la cuestión del fin del capitalismo, es posible que lo que surja sea aún más extremo que el sistema actual, que en mi opinión es tremendamente injusto. 

Todo el mundo ha recibido a Obama con los brazos abiertos. El mandato de Bush fue tan terrible que la gente aprecia la llegada de un hombre joven e inteligente al poder. Además, la llegada de un afroamericano a la presidencia es importante desde un punto de vista simbólico. Todo esto es positivo. Creo que es bueno que Obama haya llegado a la presidencia, pero no creo que vaya a ser capaz de cambiar fundamentalmente la situación. Y, aunque quisiera, tampoco tiene el poder para hacerlo. ¿Actuará Obama más inteligentemente que Bush? Por supuesto, pero eso tampoco significa gran cosa: el gobierno de Bush fue muy derechista. Su Administración actuó de un modo tan poco inteligente que aceleró el declive definitivo de EEUU como sistema dominante. Pero, ojo, Obama no puede revertir esa situación. Estados Unidos seguirá teniendo un peso importante, pero dudo de que pueda reconquistar su posición dominante debido a la multiplicación de centros de poder como China, Brasil, Europa, etc.

Lo que está ocurriendo ahora no es nada más que la fase final de un ciclo que se ha repetido muchas veces en los 500 años de historia del sistema capitalista. Ahora nos encontramos, en efecto, en la fase final de un ciclo de Kondratieff.En este sentido, la crisis que estamos viviendo no tiene nada de novedoso. La actual crisis, sobre la que todo el mundo discute como si fuera lo nunca visto, es similar a las ocurridas en otros momentos históricos, como la Gran Depresión o el periodo transcurrido entre 1893 y 1896. Es decir, se trata de un periodo que empieza con un endeudamiento masivo de las economías, sigue con una explosión de burbujas y acaba con una sucesión de quiebras. Así las cosas, lo que estamos viendo ahora es el colapso del periodo especulativo que arrancó en los años setenta. Hasta aquí, todo normal. Ahora bien, hay que saber distinguir entre los fenómenos cíclicos que se repiten y los cambios extraordinarios que ocurren sólo una vez, entre lo que es normal y lo que es extraordinario.

Lo extraordinario es que el ciclo coyuntural se agrava al enmarcarse dentro de otra crisis de mucho más largo recorrido que arrancó hace 30 años. Me refiero al fin del actual sistema-mundo capitalista y la consiguiente transición hacia otro sistema. Todavía no sabemos qué va a ocupar el lugar del capitalismo porque dependerá del resultado de una lucha política que aún se está dirimiendo.

Definitivamente, no. Las posibilidades de acumulación del sistema han tocado techo. Podemos estar seguros de que en 30 años ya no viviremos bajo el sistema-mundo capitalista. Pero, ¿en qué sistema viviremos entonces? Podría ser un sistema mucho mejor o mucho peor. Todas las posibilidades están abiertas. La solución la encontraremos cuando se resuelva el conflicto entre lo que yo denomino el espíritu de Davos y el espíritu de Porto Alegre. Ahora bien, si no se afronta políticamente la cuestión del fin del capitalismo, es posible que lo que surja sea aún más extremo que el sistema actual, que en mi opinión es tremendamente injusto. 

Todo el mundo ha recibido a Obama con los brazos abiertos. El mandato de Bush fue tan terrible que la gente aprecia la llegada de un hombre joven e inteligente al poder. Además, la llegada de un afroamericano a la presidencia es importante desde un punto de vista simbólico. Todo esto es positivo. Creo que es bueno que Obama haya llegado a la presidencia, pero no creo que vaya a ser capaz de cambiar fundamentalmente la situación. Y, aunque quisiera, tampoco tiene el poder para hacerlo. ¿Actuará Obama más inteligentemente que Bush? Por supuesto, pero eso tampoco significa gran cosa: el gobierno de Bush fue muy derechista. Su Administración actuó de un modo tan poco inteligente que aceleró el declive definitivo de EEUU como sistema dominante. Pero, ojo, Obama no puede revertir esa situación. Estados Unidos seguirá teniendo un peso importante, pero dudo de que pueda reconquistar su posición dominante debido a la multiplicación de centros de poder como China, Brasil, Europa, etc.

Inmanuel Wallerstein.-

viernes, octubre 07, 2011

EUROPA EN EL ABISMO

 

Hay quienes dicen que la ruptura de la zona euro sería un auténtico desastre. En lo político podría provocar guerras civiles y vuelta de dictaduras. En lo económico, saldría muy caro tanto para los países más fuertes como para los más débiles. Incluso perdonarles la mitad de la deuda a Grecia, Portugal e Irlanda saldría más barato. Volver a nuevas monedas nacionales les costaría a los ciudadanos del sur de Europa entre 9.500 y 11.500 euros por persona sólo el primer año (y otros 3.000 a 5.000 adicionales cada anualidad siguiente). A los países más fuertes tampoco les saldría gratis. A Alemania, como cabeza de este grupo, la vuelta a una nueva moneda nacional le costaría entre 6.000 y 8.000 euros por persona el primer año y entre 3.500 y 4.500 más cada uno de los años siguientes. 

Perdonar la mitad de la deuda pública a Irlanda, Portugal y Grecia, incluidas las obligaciones de pago que tienen contraídas estos tres países con el Fondo Monetario Internacional (FMI), le costaría a los alemanes unos mil euros por persona, de una sola vez. Para el resto de los socios de la zona euro el coste sería bastante menor. Quizás estas cifras, proporcionadas por un estudio elaborado por un grupo de analistas del banco suizo UBS, ha pesado en la enardecida defensa que ha hecho la canciller alemana, Angela Merkel, tras conocerse el visto bueno del Tribunal Constitucional de Alemania a las ayudas contenidas en los planes de rescate de Grecia. La mandataria germana ha llegado a decir que si queremos que Europa permanezca en paz hay que defender el euro hasta sus últimas consecuencias. Y es que los analistas de UBS también dicen en su informe que la ruptura del euro y el elevadísimo coste económico que tendría para los ciudadanos del área llevarían, con una probabilidad elevada, a grandes disturbios sociales que en algunas naciones podrían acabar incluso en guerras civiles o en la vuelta a dictaduras militares.

Sin embargo otros, como Juan Torres López Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, opinan que las autoridades europeas, la Comisión y el Banco Central Europeo, están llevando a Europa al borde del abismo. Se habla todos los días de la situación extrema de Grecia, pero no es solo ese país el que está siendo literalmente saqueado y arruinado por las desastrosas medidas que se están aplicando para salvar los intereses de los grandes grupos financieros y empresariales europeos. Son muchos más.

Las políticas “de austeridad” son meros recortes en el gasto social y en los salarios directos e indirectos y diferidos (sanidad, educación, pensiones…) orientados a limitar el disfrute de derechos sociales conquistados hace décadas con gran esfuerzo por las clases trabajadoras en beneficio de los grandes capitales. Y día a día estamos viendo que de esa manera no solo no se sale de la crisis sino que, por el contrario, están provocando una nueva recesión que incluso denuncian organismos internacionales neoliberales como el FMI o Estados Unidos porque no les conviene que Europa llegue a una situación de impago generalizado como la que se nos viene encima.

Las autoridades europeas están siendo incapaces de asegurar la financiación a las empresas a pesar de haberles dado cientos de miles de millones a los bancos, de modo que miles de ellas siguen cerrando y generando más desempleo y una situación de deterioro productivo que pronto puede llegar a ser irreversible.

Sin reformas que garanticen una nueva forma de actuar del sistema financiero y sin impulso público que sostenga a la actividad empresarial y al consumo hasta que se recuperen por sí solos, las autoridades europeas están generando un problema fatal de demanda.

Y cayendo día a día la actividad y por tanto los ingresos, la deuda sigue aumentando sin cesar mientras que la complicidad del Banco Central Europeo con los bancos privados deja a los gobiernos en manos de “los mercados”, encareciendo la ya de por sí dificultosa y escasa financiación y provocando una gigantesca amenaza que ya es prácticamente una realidad: Europa no puede pagar la deuda que acumulan sus gobiernos y empresas y familias. Es materialmente imposible que puede hacerse y mucho menos con la pérdida de ingresos que se produce en los países más endeudados como consecuencia de las políticas que se están imponiendo.

Y para colmo, no solo no se resuelven los gravísimos problemas económicos que se extienden como una mancha de aceite por toda Europa, sino que las instituciones resultan impotentes, incapaces de coordinarse con efectividad, de transmitir liderazgo y confianza a ciudadanos y empresarios y de tomar decisiones con rapidez y eficacia. La inicial crisis financiera se ha convertido finalmente en una auténtica crisis política que paraliza a Europa que pone en peligro su estabilidad social y que puede llevarnos a un conflicto de grandes proporciones.

No hay solución en el marco político en el que quieren moverse  los dirigentes europeos.

El empecinamiento en mantener las políticas de recorte de gasto social y los privilegios a la banca impide que los problemas económicos de las economías europeas se puedan resolver, ni siquiera con los sacrificios cada vez mayores que se les están imponiendo a la población. Que nadie se engañe. Es materialmente imposible salir del agujero en el que nos encontramos con las políticas que se están aplicando. Estrujar hasta la extenuación a los países y a los pueblos, como en Grecia, Irlanda, Portugal, Rumanía u otros muchos de la Unión solo están produciendo una destrucción fatal y quizá permanente de sus aparatos productivos y una quiebra social sin precedentes en nuestro continente. Abortando sus mecanismos de generación de ingresos es una estupidez pensar que los países endeudados puedan pagar la deuda y salir adelante.

Hablemos claro. No se trata solo de errores doctrinales. La insistencia de los grandes grupos financieros en imponer a Grecia y otros países medidas cada día más restrictivas y antisociales son ya conductas sencillamente criminales que hay que repudiar por inútiles y por salvajes. No hay derecho al ensañamiento vil de los poderes financieros. No tienen derecho a destrozar las economías y a arruinar a los pueblos de la manera en que lo están haciendo y las autoridades europeas deben dejar ya de actuar como sus siervos para imponerlas sin piedad.

Estas medidas no pueden resolver los problemas que hay sobre la mesa sencillamente porque estos derivan de fallos estructurales en la construcción de la unión monetaria, o mejor dicho de fallos “estratégicamente” estructurales porque responden a un diseño deseadamente imperfecto desde el punto del equilibrio y la justicia global pero que garantizan unas condiciones inmejorables para el capital europeo. Me refiero, por ejemplo, a la falta de mecanismos de coordinación de las políticas económicas, a la ausencia de una hacienda europea y de un presupuesto suficiente, a la renuncia de disponer de un auténtico banco central que financie a los estados cuando estos lo necesiten para no hacerlos esclavos de la banca privada, a la falta de supervisión financiera centralizada que hubiera impedido los desmanes de las entidades financieras, o de instituciones que garanticen la gobernanza democrática y el control efectivo de los poderes informales que se superponen sobre las instituciones representativas. Y eso por no hablar de la falta de pluralismo y del fundamentalismo que guía las políticas que se vienen llevando a cabo a pesar de que la realidad muestra día a día que no son las adecuadas para mejorar el rendimiento económico y mucho menos para aumentar la equidad y los equilibrios territoriales y personales en los distintos países y en el conjunto de la Unión.

El mal diseño del euro produce más inconvenientes que ventajas.

Los daños que está produciendo en los últimos años el defectuoso diseño de la unión monetaria, o mejor dicho, su diseño orientado simplemente a proporcionar un área de óptima rentabilización a los capitales, están empezando a ser ya insoportables. Es verdad que la pertenencia al euro ha conllevado muchos beneficios. Ha proporcionado sinergias, ahorro de muchos costes, intercambios muy fructíferos, empuje acelerado y modernidad a estados más atrasados, referencias inexcusables para mejorar estándares de vida, de emprendimiento e innovación, e ingresos para poder abordar en muy poco tiempo transformaciones que hubiera costado decenios llevar a cabo sin el euro. Y es cierto también que ha proporcionado un encuadre más seguro a las economías más atrasadas que se han podido aprovechar de la seguridad que da “viajar” de la mano de economías tan potentes como la alemana o incluso la francesa en el seno de una zona que estaba llamada a ser uno de los grandes ejes del desarrollo y la prosperidad mundial.

Pero la realidad es que esas ventajas palidecen si se tienen en cuenta otros problemas derivados, como acabo de señalar, de haber puesto la unión monetaria al servicio de los grandes capitales y de su renuncia a avanzar hacia la conformación de un espacio auténticamente integrado y equilibrado.

Los países de la periferia hemos perdido nuestros mejores activos y el control de nuestras principales empresas y redes, que hemos tenido que vender a los capitales europeos más potentes, y así, nuestras economías son ahora mucho menos competitivas y está mucho más concentradas en torno a  grupos de poder y decisión cuyos intereses nada tienen que ver con el desarrollo de nuestras capacidades productivas o con el aumento de nuestros ingresos.

Nuestras grandes empresas se han beneficiado de formar parte del espacio común que les ha dado alas para saltar al global pero eso ha supuesto pérdida de empleos, extraversión de ingresos y renuncia a nuestra capacidad de decisión sobre intereses nacionales estratégicos.

Hemos recibido muchos ingresos de Europa pero no han servido para reducir significativamente nuestros déficits sociales ni para reducir nuestras desigualdades. Todo lo contrario. Hemos perdido capacidad de maniobra y ahora hemos de nadar con las manos y pies atados justamente cuando las aguas se ponen más bravas y difíciles.

Es verdad que todo ello ha sido también por culpa nuestra. No podemos responsabilizar de todo a Europa. Pero no lo es menos que en el marco en el que actualmente se mueven las políticas europeas resulta muy difícil hacer otra cosa. El discurso oficial precisamente se basa en difundir la idea de que “lo impone Europa” y que es “imposible” llevar a cabo otras políticas que nos sean las que dictan sus autoridades.

Por eso hay que acabar con aseveraciones que solo son verdades a medias. Se podría haber avanzado por otros caminos sin necesidad de haber roto con Europa: incrementando la justicia fiscal, modificando nuestras prioridades y especialidades productivas, aumentando la inversión en  el gasto público y social necesario para impulsar la actividad productiva y la vida empresarial creadora de empleo y, sobre todo, se podría haber actuado con mayor independencia respecto a los centros de poder de Europa levantando nuestra voz en lugar de limitarnos a ser siervos obedientes de los grupos de poder económico y financiero que dominan las instituciones europeos.

Dicho de otro modo: los dos partidos que se han alternado en el gobierno en estos últimos años podrían haber sido más fieles a los intereses nacionales y haberlos defendido en Europa en lugar de ceder España al capital extranjero, como han hecho de la manera más explícita mediante privatizaciones y aplicación de normas en su beneficio. Y el resto de las fuerzas sociales deberíamos haber estado más acertados a la hora de impulsar la lucha contra todas las injusticias y daños que ha provocado nuestra inadecuada entrada en el euro y los efectos que hemos venido padeciendo por culpa de ello.

Ha llegado el momento de hacerse oír. La situación europea que está creando la crisis política que se añade a la financiera y económica es de emergencia.

A punto de entrar en otra recesión, con una deuda gigantesca que es imposible pagar, como he señalado, y sin capacidad efectiva de decisión política por parte de las autoridades europeas (como demuestran las idas y venidas, las contradicciones y retrasos continuos en la toma de decisiones y en su aplicación) solo queda como alternativa a corto plazo para evitar el derrumbe definitivo de Europa tomar medidas urgentes como las siguientes:

Que el Banco Central Europeo se haga cargo de la financiación de la deuda de los estados. Que se organice una quita o reestructuración generalizada de toda ella y que se planee un plan de pagos a medio y largo plazo que no lleve consigo la ruina de Europa sino que garantice la generación de ingresos en todos los países. Dicho con palabras que todo el mundo entiende: tal y como salvaron antes a los bancos, tienen que salvar ahora a los pueblos, a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos que crean empleo y a las economías en general.

Debe crearse una institución pública financiera en Europa que inmediatamente garantice recursos a empresas y consumidores. Ha de ponerse en marcha un plan urgente de re-activación de la actividad basado en el impulso de nuevas líneas productivas. Una especie de “Plan Marshall” europeo que posiblemente debería contar con el apoyo internacional en el marco de acuerdos globales sobre nuevos estilos de gobernanza, política y justicia global.

Igualmente, es imperioso llevar a cabo un plan urgente de fortalecimiento democrático de las instituciones europeas y de coordinación de las políticas que permitan aplicar todo lo anterior, sobre todo, limitando el poder financiero y la influencia decisiva que viene  teniendo las operaciones especulativas.

Soy consciente de la dificultad de poner en marcha planes como estos. Mejor dicho, estoy completamente seguro de que no se van a llevar a cabo mientras predominen los intereses que hoy día gobiernan Europa y mientras que los poderes que la dominan no tengan enfrente, en la calle y en las instituciones, contrapesos contundentes y de suficiente envergadura.

Por eso creo que a estas alturas ya no basta con reclamar estas medidas y ni siquiera con esperar o confiar en que la sensatez o el duro enfrentamiento con la realidad obligue a modifique su actuación a las autoridades europeas. No creo mucho en los milagros.

Hay que forzar la situación y al mismo tiempo hay que evitar que el tsunami que están provocando las desastrosas políticas de los poderes europeos nos arrastren. Por eso creo que la mejor alternativa para la economía española es salir del euro. Se que se trata de una posibilidad ni siquiera contemplada en los tratados pero que, en ese caso, se puede adoptar sencillamente como una alternativa de facto. No es ninguna opción irreal ni nos llevaría al desastre. De hecho, si no cambia la orientación de las políticas actuales (y no cambiarán sin medidas de presión como la amenaza de que países como España digan ¡Basta ya!) terminaremos todos fuera del euro. Pero saliendo deprisa y corriendo, con el rabo entre las piernas y huyendo de la quema.


Juan Torres López
Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla.

lunes, abril 18, 2011

ESTAMOS EN MANOS DE DELINCUENTES


 

Arcadi Oliveres i Boadella (Barcelona, 1945)
economista español y un reconocido activista por la justicia social y la paz.
profesor titular del departamento de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Ha recibido los siguientes premios:
Memorial Vidal i Llecha (1985, primera edició)
Premi de la Fundació Lluís Companys (ERC) (2001)
Premi de l’entitat Flama del Canigó
Premi de civisme de Radio Molins de Rei
Premi de la revista Alandar, Madrid
Guardó CIEMEN 2006 (modalitat nacional)
 
Actualmente es presidente de las siguientes organizaciones:
Consejo Catalan del Fomento de la Paz
Asociacion Justícia i Paz de Barcelona
Federacion Catalana de ONG para la Paz
Federació d’Organitzacions Catalanes Internacionalment Reconegudes (FOCIR)
Finançament Ètic i Solidari
Universitat Internacional de la Pau de Sant Cugat
Associació Lectura Fàcil
Igualmente es miembro activo de los organismos o entidades siguientes:
Consell de la Ciutat de Barcelona
Institut Víctor Seix de Polemologia (actualment director)
Patronat del Casal d’Europa de Sabadell
Comitè Internacional de la Fundació per la Pau
Societat Catalana d’Economia
Consell Assessor d’ATTAC (Associació per la Tributació de les Transaccions Internacionals)
Consell Editor de revista Monthly Review
Consell Editorial de la revista Foc Nou
Comitè de Seguiment dels Acords del Tinell d’Iniciativa per Catalunya
Patronat de la Fundació Tam Tam
Associació Catalana de Solidaritat i Ajuda al Refugiat

lunes, enero 31, 2011

LA RIQUEZA DE UNOS POCOS ES LA POBREZA DE TODOS


El desarrollo de una nación es mucho más que la cifra del crecimiento del PIB, es la igualdad social, la protección de los más débiles, una cobertura sanitaria mundial de calidad, educación superior competitiva, protección del medio ambiente y una administración honesta.

Los autoritarismos impiden la innovación que surge en el libre flujo horizontal de las ideas en equipo. Sin democracia en una sociedad abierta nadie puede inventar nada.

Brahma Chellaney
Geoestratega, analista internacional, experto en países emergentes

La vida no es tan simple como algunos creen ni tan desarrollada como otros dicen que está. Inventamos grandes obras de ingeniería, edificios que tocan casi las nubes, tecnologías punta que parecen importadas de otras galaxias, sin embargo, no sabemos resolver lo más simple: mantener un sistema de gestión que permita vivir a las personas dentro de un equilibrio razonable. El mundo anda revuelto, distorsionado y despendolado como una traca en una feria de artificios y por más inteligencia que supuestamente se aplique, la situación no mejora. Hoy en día la gente a pesar de trabajar no sabe si llegará a fin de mes ni tan siquiera si cobrará la pensión el día que lo manden para el asilo. Todas esas cosas que inventamos no sirven para nada si un día el ser humano desaparece como por arte de magia. Con el paso del tiempo todo ese legado de cosas materiales quedará absorbido por el polvo del tiempo. El documental La Vida Sin Nosotros lo deja bien claro. Entonces … ¿para qué trabajamos?

En principio trabajamos para poder vivir pero no sólo trabajamos por obtener un dinero que nos permita estar y cubrir en parte de nuestras necesidades, se trabaja por orgullo, por el sentido de haber conseguido algo, por una misión social, por sentirnos útiles y productivos al margen de los años que puedas tener. "Nunca midas tu riqueza por el dinero que tienes, mide tu riqueza por aquellas cosas que no cambiarías por dinero", dijo alguien una vez.

Desvalorar y marginar laboralmente a las personas por su edad es un terrible error que tiene sus gravísimas consecuencias en el seno de la sociedad y de la economía. Mantener a los jóvenes sin trabajo es frenar el aporte de nuevas ideas y energías. Las sociedades modernas deberían haber alcanzado de sobras la igualdad en todas sus áreas, pero es lamentable que tras miles de años existencia humana aun sigamos atados a las desigualdades y a las inoperancias de los sistemas y sus formas de gobierno; por ejemplo, hoy en día parece un chiste de mal gusto el hecho de que no tengamos más remedio que retrasar la jubilación porque peligra el sistema de pensiones, a pesarf de las múltples supuestas super inteligencias económicas que pueblan el planeta; otro chiste parece ser el hecho de que haya tantísimo paro en una sociedad donde precisamente todo se basa en la economía y la producción y  que los salarios sean tan bajos que la gente deba hipotecarse para tener lo mínimo parcialmente asegurado. Teniendo en cuenta de que los países, las empresas, las sociedades están gestionados por personas con muchos estudios y títulos, no es lógico ver pues como nuestro sistema de vida sigue plagado de los mismos errores del pasado e incapaz de establecer una sociedad donde todo el mundo pueda vivir armoniosamente. ¿Para qué demonio sirve entonces el progreso?

Progresar es avanzar, desarrollarse, dejar lo que caduca por algo nuevo y mejor que permite gozar y descubrir  nuevas cosas, aprender a superar los errores y madurar en nuestras gestiones, conseguir que todo nuestros sistema vital nuestra sea mejor en todos los sentidos y para todos; eso debería ser el fin de toda sociedad, de toda cultura, de todo un país y por supuesto, de toda la Humanidad. Sin embargo, no lo es.

Es triste hoy en día saber que una bomba inteligente es capaz de hacer volar el globo terrestre en menos de 2 segundos pero al mismo tiempo conocer a alguien en cualquier parte que te responda … “tienes suerte de tener un trabajo hoy en día tal como están las cosas” o “aunque te paguen poco al menos trabajas, eso hoy en día es un lujo”, etc. Parece impensable que eso sea asi pero es real. Con el grado de desarrollo tecnológico y cultural obtenidos hasta el momento todo el mundo debería poder trabajar sin problemas y disfrutar de sus esfuerzos como personas y no como animales de granjas industriales, desde los jóvenes hasta los más maduros e incluso dar ocupaciones útiles a los jubilados porque sentirse útil es la base del equilibrio mental de las personas. Las edades laborales que se mueven dentro de las sociedades de algunos países frenan el avance de las dinámicas productivas y sociales y generan por sí mismas un montón de secuelas que curiosamente representan más gastos y cargas para los Estados. El mundo es una olla de contradicciones.

El mundo es una inmensa baraja desorganizada cuyas cabezas visibles viven acolchadas en base a despojar a los demás. En muchos países ese desorden y desigualdad alcanza cotas más allá del surrealismo. Por su parte los bancos no representan un apoyo para las personas sino más bien sus verdugos. Pero es que al margen de que lo bancos sean el mayor símbolo de la avaricia que se creado jamás, su ética se salta todas las reglas posibles ya que tras sus aparentes cortinas legales se hallan multitud de negocios oscuros y turbulencias encubiertas con los cuales obtienen enormes beneficios. Los bancos son, como dicen algunos analistas, “los hampones de guante fino” y lo más triste es que se les da crédito y cobertura. Nunca hay que olvidar que las relaciones de mercado son relaciones humanas y por lo tanto susceptibles a convertirse en relaciones de dominación y poder. Bancos y grupos financieros son la gran causa del mal vivir de todas las personas.

La concentración de la riqueza entre los integrantes de la élite empresarial y financiera ya no es sólo un problema político y moral, sino también económico, porque si todos los beneficios del crecimientos van a los más ricos, éstos invertirán el dinero en mercados como la Bolsa o el inmobiliario; y eso crea burbujas; en cambio si la  riqueza se reparte, se estimula el consumo y el crecimiento de la economía real.

Fareed Zakaria
Director de Newsweek, en Davos.

La desigualdad es el reto más grave al que tenemos que hacer frente,  va en paralelo con las subidas de la Bolsa y no sólo en Occidente, sino también en Rusia, China, India y Latinoamérica.

Zhou Min
Economista chino, director del FMI.

Los sobresueldos elevados no mejoran el rendimiento; los accionistas deberían cortarlos. ¿Por qué? El dinero puede motivar pero también estresar causa de lo que los psicólogos denominan como “aversión a las pérdidas”, es decir, miedo a la posibilidad de perder lo que has ganado en caso de que tu rendimiento resulte insuficiente. Los incentivos económicos sólo funcionan para gente en trabajos de baja remuneración.

Dan Ariely
Economista psicólogo de la Universidad de Duke.
Autor del libro “Previsiblemente Irracional”

El dinero se convierte en el principal motivo del trabajo porque medimos constantemente el valor del trabajo por el baremo del dinero. Incluso puedes estar contento con lo que cobras hasta que te enteras del está a tu lado cobra el doble o más que tu para hacer el mismo trabajo o parecido.

Lo curioso de la desigualdad es que si haces un experimento donde la gente tiene que elegir la clase de sociedad en la que le gustaría vivir, sin saber de antemano la posición socioeconómica que le tocará ocupar, todos eligen una sociedad igualitaria. Sin embargo, como dijo en cierta ocasión Upton Sinclair, “Es muy difícil hacer que un hombre entienda algo si su salario depende de que no lo entienda”.


KarlFM.-

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