miércoles, septiembre 26, 2012

SI NO ACTUAMOS 100 MILLONES DE PERSONAS MORIRÁN EN EL 2030 A CAUSA DEL CAMBIO CLIMÁTICO



Pocos son conscientes de lo que el cambio climático significa porque en el fondo seguimos ignorando el núcleo del problema: nuestra forma de vivir. Nos cuesta abandonar las comodidades a las que hemos sido acostumbrados. El mundo desarrollado prosigue con sus sistemas, a pesar de algunas efímeras campañas y la labor personal de algunas acciones ciudadanas. Por una parte gastamos millones en campañas y estudios para concienciar a la gente y gobiernos pero por otro lado seguimos con las herramientas que provocan los daños. El doble juego al que jugamos es un no sentido y esa estrategia equívoca nos va a acarrear graves consecuencias. Dicen que el tiempo pone las cosas en su sitio y desde hace tiempo la naturaleza avisa y el ser humano pasa. La pregunta salta a la vista ....¿Realmente la naturaleza será capaz de digerir y transformar todo el dolor que provoca el ser humano?

Inconscientemente aun creemos que el globo no es pinchable, que los recursos durarán eternamente y que la tierra nunca terminará porque siempre se regenera. Cierto, la universos, la tierra, son lo suficientemente poderosos como para eso y más, pero el ser humano es frágil y si es necesario las propias leyes naturales o suprimirán, sin contemplaciones, de un sólo plumazo.

Muchos piensan que eso del clima es un bulo, una exageración, incluso un negocio en paralelo, es posible; en este mundo cualquier enajenación mental es viable. El mundo está en torbellino y quienes lo gobiernan están locos. La mayoría de los gobiernos y lobbys conocen la situación pero eluden tomar medidas; argumentan que hay tiempo, que las soluciones son, por el momento, económicamente intratables; hay que seguir estirando la producción con los métodos actuales.

Debido a las presiones, los gobiernos son permisivos porque los  intereses millonarios están en juego y la maquinaria polutiva sigue dando beneficios, haciendo girar la rueda sin parar. ¿A quien le importe que todo esto termine? El sistema está montado de tal forma que cambiarlo supone renunciar a mucho y partir nuevamente de cero. Eso no le interesa a los poderes dominantes, no hay negocio. Es por ello que nada cambia. Las ciudades siguen emitiendo sus corrosivas poluciones y todos seguimos con el trajín del capitalismo desenfrenado. ¿Para qué preocuparse ahora, si aun hay tiempo para evitar el desastre? Mientras podamos, hay que seguir acumulando riqueza y la previsión no es rentable.

Podríamos hacer un desvío, variar los intereses y abrir una brecha hacia otra forma de vida y sustento; asi es; con el tiempo y medios que disponemos podríamos evitar el posible colapso, mejorar nuestras condiciones de vida, hacer del planeta algo más saludable y luchar por mantener sus equilibrios y belleza irrepetibles. La inteligencia humana debería estar al servicio de las armonías, del mantenimiento de esa frágil cuerda que sostiene los contrarios en equilibrio. Pero ¿a quién le interesa la equidad? ¿las armonías universales? ¿El equilibrio sustentado en la felicidad global? El ser humano se olvida del Ying and Yang, de la dialéctica hegeliana y de los principios del Tao y del I Ching; en sustitución a ello procura mantenerse en un alarde de prepotencia entre posiciones depredadoras y nuevas formas de esclavismo social. El ex primer ministro británico Tony Blair ya lo dijo bien claro, “en lo relativo a las políticas de cambio climático, la cruda realidad es que ningún país estará dispuesto a sacrificar su economía para resolver el problema.”

El mundo debería unirse para hacer frente al cambio climático, al abuso político, al control mental, a la devaluación económica de las personas y sus valores; no podemos permitir la aniquilación de los medios de unión y protesta, la capacidad de rebeldía genera aperturas a los cambios y destruye lo enfermizo de las sociedades corruptas. En lo referente a las crisis climática, pocos científicos discuten ya el hecho de que si no hacemos algo, nos enfrentaremos más sequías, hambrunas y desplazamientos masivos que generarán más conflictos durante décadas. “Las catastróficas inundaciones y las fuertes tormentas que estamos experimentando se harán cada vez más frecuentes.”  (Thomas Loster, especialista en riesgos climáticos). “La salvación del medio ambiente está siendo el más brillante negocio de las mismas empresas que lo aniquilan.” (Eduardo Galeano, escritor uruguayo). “Ahora que finalmente nos hemos dado cuenta del terrible daño que hemos ocasionado al medio ambiente, estamos extremando nuestro ingenio para hallar soluciones tecnológicas. La tecnología por sí sola no basta. También tenemos que poner el corazón” (Jane Goodall, etóloga británica).

KarlFM.-


La organización humanitaria DARA ha publicado un informe encargado por el Foro de Países Vulnerables al Clima, formado por 20 naciones en desarrollo amenazas por el cambio climático, en el que se afirma que más de 100 millones de personas morirán y el crecimiento económico mundial se reducirá un 3,2% del producto interior bruto para el 2030 si no se logra frenar el cambio climático. A medida que la temperatura media mundial aumenta a raíz de las emisiones de gases, los efectos en el planeta, como el derretimiento de las capas de hielo, los fenómenos meteorológicos extremos, la sequía y el aumento del nivel del mar, amenazarán a la población y sus formas de vida, según el informe.

En este se calcula que cinco millones de personas mueren cada año como consecuencia de la contaminación del aire, la hambruna y enfermedades resultado del cambio climático y de aquellas economías que emiten dióxido de carbono con intensidad. Además, se afirma que la cifra posiblemente aumentaría a seis millones de muertes cada año en el 2030 si continúan los actuales patrones de consumo de combustibles fósiles. Más de un 90% de esas muertes tendrán lugar en países en desarrollo.

El estudio agrega que los efectos del cambio climático han reducido la producción global en 1,6% del PIB (cerca de 1,2 billones de dólares al año) y las pérdidas podrían duplicarse a un 3,2% del PIB global para el 2030 si las temperaturas siguen subiendo, superando el 10% antes del 2100. Además, se estima que el coste de cambiar la economía mundial a un modelo de bajas emisiones de dióxido de carbono estaría cerca de un 0,5% del PIB de esta década.

Las temperaturas ya han subido cerca de 0,8 grados centígrados desde los niveles previos a la era industrial. Casi 200 países acordaron en 2010 limitar el aumento del promedio de la temperatura mundial a menos de dos grados centígrados para evitar el peligroso impacto del cambio climático. Sin embargo, los científicos han advertido que las opciones para esta limitación se están reduciendo debido a las emisiones globales de gases de efecto invernadero por la quema de combustibles fósiles.

Los países más pobres del mundo son los más vulnerables, ya que afrontan un mayor riesgo de sequías, escasez de agua, daños a los cultivos, pobreza y enfermedades. En promedio, podrían ver una pérdida de un 11% del PIB al 2030 debido al cambio climático. Expertos alertan que gran parte del hielo del Ártico podría desaparecer en 2020.

Sept 2012
A través de www.terra.es  

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