lunes, mayo 16, 2011

SOBRE EL NACIMIENTO DE LAS NUEVAS SOCIEDADES


Un viejo mundo se quema, 
un nuevo mundo se está gestando, 
el futuro es de todos.
KarlFM.- 

***

A veces la sociedad parece una fábrica de químicos donde el azufre y los ácidos tiñen el aire con un tapiz irrespirable. Todo ha llegado a un punto donde nada de lo que se dice es creíble y menos cuando las cosas que se dicen salen de lenguas marcadas como políticas, sindicales, medios de comunicación, banca y demás culebras del sistema de poderes actuales. La sociedad ha estado tanto tiempo bajo narcolepsias que apenas puede sostenerse en pie. Ha llegado el tiempo de decir basta!, de reaccionar de inmediato, de quitarse el polvo de las orejas y tomar el timón de la nave con valentía y convencimiento. No hay cima sin base, no hay palacios sin ladrillos, las pirámides son monumentos funerarios y pertenecen ya al pasado. Hoy en día la arquitectura se define como una entidad distinta, con espacios abiertos, poco mobiliario y mucha transparencia que permita la entrada de luz natural. Ya no podemos seguir viviendo bajo los cimientos de una sociedad caduca, vieja en conceptos y procedimientos, con castas políticas que se basan en el secretismo, al atesoramiento, el favoritismo y las corruptelas; las sociedades ya no son cosa de unos pocos, la sociedad es de todos, de un equipo completo, donde las funciones se reparten por igual para cubrir con garantías los retos y los objetivos.

La mente evoluciona con el tiempo pero no sólo debería hacerlo en su aspecto técnico, científico y tecnológico, sino también en la actualización de sus bases, de sus formas, de sus motores, de toda su capacidad de gestión. Los que están arriba no son dioses, son humanos, bueno eso parecen, ya que tienen tanta cara que no se les ve ni el cuerpo. No más bipartidismos, cara A y cara B del mismo disco, los cassettes son ya historia, estética vintage sin capacidad de revival. La sociedad precisa nuevos aromas y fragancias, tendencias niminalistas que buscan el equilibrio de los espacios, mentes jóvenes, alternativas, que tienen capacidades de hacer frente a las viejas barrigas del poder grasiento y caduco y reconstruir una neo sociedad más lineal, adecuada a un futuro donde las realidades sean menos distantes y las riquezas mejor repartidas. Terminó el reinado de los zapateros, rajonianos, aguirres, barberas, rubalcabos, botines, gallardones, cospedales, y de todas esas razas extraterrestres que buscan abducir al planeta, incluidos especímenes dañinos como florentinos y mourinhos, cuyas ventosidades intoxican la sociedad.

La gente necesita respirar, hacerse respetar, somos humanos y vivimos una sola vida, sufrimos, disfrutamos y nos cuesta mucho alcanzar cierta estabilidad. La vida no es una jodida bofetada, un varapalo detrás de otro, la vida es bella, como dice la vieja película, y nada ni nadie tiene el derecho a adueñarse de la misma aunque vista trajes de marca, perfume parisino, tenga millones o le asignen salario vitalicio. El que está arriba debería sentirse abajo, mantener su línea en horizontal y dejarse de esa falsa sonrisa vertical que solo mete  mano en el bolsillo para recolectar billetes y mostrar todo arco de hipocresías. El que está abajo debe espabilar, tomar la gragea de la consciencia y marcar los límites de los excesos. Ya no hay ética, ni empatía, ni sincronías ni épicas caballerescas; vivimos en un mundo oscuro, dominado por dragones y arañas, brujas y serpientes, en cuyas garras y calderos, se cuecen las almas de los mortales. Pero la saga de los Dungeon & Dragons ha llegado a su fin, un nuevo renacimiento florece en medio de este potaje medieval de torquemadas y floripondios diversos. Pero aunque nos quieran en la hoguera, cogidos por las pelotas, sin ideales y agachados como perros sumisos, no somos blasfemos, ni rebeldes sin causa, simplemente somos almas que buscan un cielo limpio, sin poluciones ni lluvias radioactivas, sin petardos ni serpentinas de feria, somos gente que busca el brillo del sol y la hidratación de la tierra. No somos una sociedad doblegada, una sociedad vacía; tenemos el paladar dormido y las neuronas encadenadas, pero los sentidos comienzan a despertar, algo nuevo se está cociendo y ya se vislumbran los primeros platos de una nueva gastronomía alternativa. Pongámonos de una vez por todas los baberos y disfrutemos de la buena cocina ... Un viejo mundo se quema,  un nuevo mundo se está gestando, el futuro que nos agurada es de todos y para todos.

KarlFM.-

4 comentarios:

  1. un texto muy bueno para unos tiempos donde los cambios son muy necesarios.

    Jan HC

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  2. Me encantaría poder disfrutar de esa buena cocina... pero me temo que a los zapateros, rajonianos, camps, barberás.. y demás fauna... no es tan fácil bajarles de la poltrona... claro que torres más altas han caído ¿no?... no sé... estoy de un negativo que pa'qué...

    Azules.... como siempre...

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  3. ME ENCANTO LEERTE VIDA........REALMENTE ASI DEBIERA SER Y EN ELLO TRABAJAR, POR MI PARTE LO INTENTO DIA A DIA......MILES DE BESOSSSS

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  4. Creo que es tan grave como lo describes... pero aún más. Nuestra sociedad no solo es vieja sino regresiva. Después de la segunda guerra, se instituyeron valores que han sido conculcados y pisoteados con la mayor impunidad. Hay que recuperarlos y plantar cara a estos "amos del universo" que no son otra cosa que patologías andantes.
    Un abrazo

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