lunes, agosto 15, 2011

JEAN FRANÇOIS RAUZIER, LAS CIUDADES IMPOSIBLES DE LOS SUEÑOS HYPERGRÁFICOS



Estoy de acuerdo que puede parecer raro, pero he sido fotógrafo, pintor y escultor durante 30 años, explorando estas técnicas diferentes de expresión hasta 2001. En ese momento, comencé mi trabajo de hiperfoto y ya no necesito nada más. Estoy completamente satisfecho. Como fotógrafo, puedo utilizar este potente medio para capturar la realidad. Como pintor puedo controlar la imagen exactamente y poner lo que yo quiero donde quiera. Y como escultor, disfruto empleando un montón de tiempo en mi trabajo, como una meditación, para tener el placer para acercarme, tocar y sentir la textura y luego dar un paso atrás y ver la obra completa. Una hiperfoto es la combinación de todo esto.

Jean-François Rauzier

http://www.rauzier-hyperphoto.com 

 
Fascinado por la fotografía desde muy temprana edad, Jean-François Rauzier se graduó de la escuela Louis  Lumière en 1976. Desde entonces jamás ha detenido su trabajo como pintor, escultor y fotógrafo, pero en el año 2002 su obra artística gira repentinamente hacia lo que el mismo ha definido hiperfotografía, una innovadora técnica que permite la creación de imágenes virtuales a partir de cientos de fotos (cada imagen es un collage de entre 600 y 1000 fotos), tomadas a través de un teleobjetivo montado en el propio ordenador. Las fotografías se toman en alta resolución para luego ser procesadas y editadas bajo largas horas uniendo miles de imágenes aplicando ajustes milimetrados y retoques artísticos hasta alcanzar un ensamblaje perfecto; son fotografías que esconden detalles que a simple vista no son visibles pero que se convierten en mundos y paisajes de ensueño con vida propia. En su monumental obra se mezcla lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño, todo ello en una profusión de variables y conceptos escenográficos tanto inusuales como fascinantes. Todas las imágenes se recomponen numéricamente hasta construir un mundo de ideas revueltas que se reconstruyen ordenadamente en la cabeza consistente de su creador.
 
Gracias a su complejo trabajo, Jean François Rauzier ha ganado, desde hace años, los más prestigiosos premios internacionales. Sus obras sumergen al espectador en un universo imposible, aplastante, agónico, que desata una chispa mortal en la fantasía de quien se atreve a penetrar en el interior de sus vertiginosas metrópolis, una complejidad gráfica donde el ser humano queda completamente devorado por la propia multiplicidad endógena de arquitecturas y paisajes gigantescos, siempre fantásticos, como un monstruo devorador de galaxias interminables. Son trabajos minuciosos, que generan reflexiones profundas sobre la realidad y el lugar que nos envuelve, sobre el enigma humano inmerso en sus hábitats cotidianos; yuxtaposición, duplicidad, giros, inclinaciones, deformidades, escalados milimetrados, desarrollos en perspectiva, colocación depurada de objetos y espacios, son, simplemente, algunas de las múltiples acciones desde la toma y la programación digital hasta la trigonometría gráfica, formando un rompecabezas cosmogónico cuyas piezas se vinculan bajo la sabiduría técnica y ordenada de un paciente hacedor de sueños. Palacios con perspectivas insólitas, plazas que parecen pesadillas, personajes clonados hasta el infinito, animales agrupados como seres humanos masificados, el hombre repetido como símbolo de su perdición e inmerso en una realidad solitaria de hormigón y choque cultural, todo un hiperlenguaje que se abraza conjuntamente para hilvanar y tejer una sintáxis gráfica kafkiana y una mecánica cuántica de universos paralelos, una espesura densa que sumerge la individualidad en las más profundas filosofías de lo infinito; no son plasmaciones lógicas, habitáculos superpuestos de cemento y ladrillo, si no más bien un rocambolesco recálculo de logaritmos y variables geometriales, donde la gramática gráfica y el cubismo matemático se funden para reconstruir, bajo píxels precisos, las ciudades imposibles de los sueños hipergráficos.

KarlFM.-



 Para ver más trabajos delautor,  ir a su página web :

2 comentarios:

  1. O.O Me encanta... Ojalá supiera pintar...

    ResponderEliminar
  2. Gracias Dessi por tu comentario, siempre estás a tiempo para aprender, el saber es ajeno al tiempo lo importante es querer. Saludos.

    ResponderEliminar