martes, febrero 08, 2011

SER EL MEJOR

Cuando morimos no hay diferencia entre una abeja, 
un delfin y un humano, 
todos somos exactamente iguales ante el adiós definitivo 
pero el miedo más grande al que nos enfrentamos 
es el pavor a no haber hecho lo correcto 
y no haber hecho todo lo posible por haber sido mejor persona.

KARLFM.-

A menudo me pregunto si en la vida se puede ser el mejor en algo, el mejor del mundo en cualquier cosa, y cuanto más lo pienso creo que hay personas que por sus cualidades sobresalen de los demás y se convierten en ejemplos a seguir. Sin embargo, para ser el mejor del mundo no es suficiente con saber hacer bien una o varias, en destacar en una actividad o poseer cierta característica especial, ser el mejor es rozar casi la perfección, disponer de la maestría armónica y equilibrada que te acerca cada vez más a la pura sabiduría o divinidad, si es que esta última existe.

El que destaca puede obtener premios, campeonatos, oscars, medallas, trofeos, todo eso que te convierte en el número uno cuando lo ganas todo y los demás te consideren el mejor; pero si tienes esa suerte, ese don diferencial y ser el best one debes comprender que en el mundo hay más gente que también podría optar a estos mismos reconocimientos que obtienes porque son tan buenos o mejores que tu, simplemente a veces por múltiples razones los elegidos son unos y no otros.

¿Qué y quién valora que alguien de repente sea el mejor? ¿Por qué alguien siéndolo deja de serlo? A veces es cuestión de gustos o intereses, modas, buen momento, suerte o circunstancias, rendimientos, conducta, incluso puede haber un poco de todo. Los criterios de valoración y selección están muchas veces sujetos a conclusiones poco objetivas y escasamente neutras. La vida catapulta hacia el éxito o el olvido no siempre reconociendo las valías de uno mismo. Para ser el mejor  y ser reconocido por ello hay que tener muchos números a favor y ninguno en contra. Así son las leyes que rigen en nuestra sociedad.

No obstante, alcanzar la meta y tocar el cielo no es cosa fácil aunque siempre hay a quien le resulta menos complicado. En según que campos el amiguismo, las relaciones sociales, el dinero o el poder pueden decantar la balanza a tu favor o en tu contra. Por eso ser el mejor no siempre debe ser valuado como tal sino que hay que saber ver quien ostenta realmente ese título y por qué.

Hoy en día se barajan tantas cosas al mismo tiempo que en ocasiones no siempre “el mejor” es quien más lo merece pero en otras ocasiones los reconocimientos son certeros. Por ejemplo, últimamente se debate en la prensa especializada el dilema sobre quien es mejor futbolista si Leo Messi o Cristiano Ronaldo. No cabe duda de que si medimos las valoraciones selectivas, al margen de los intereses partidistas y tenemos en cuenta sólo la capacidad futbolística de meter goles, ambos jugadores son fueras de serie, maestros en su función pero como personas y comportamiento tienen marcadas diferencias; meter goles no sólo te convierte en el mejor goleador; ser definido como el mejor futbolista implica muchas más cosas como ser un ejemplo para los demás, saber compartir, disponer de una impecable forma de ser y demostrar día a día tener una grandiosa capacidad humana para con todos, es decir, ser alguien que conjuga las mejores cualidades profesionales y personales y no por ello se vanagloria como una deidad; cuando esto ocurre, cuando eres el mejor pero con tus valores añadidos, la gente te respeta, te admira e inevitablemente te etiquetan como el mejor de los mejores, el top one.

Cristiano es crack, pero Messi es de otro planeta, no hay ninguno como él.
Es increíble lo que hace.
Pese a haber ganado dos balones de oro,
 trabaja como para ganar un tercero. Y eso lo hace cada día más grande.
Mantiene la humildad como bandera, por eso aún se pone colorado cuando lo halagan. A Messi le pegan lo mismo que a Cristiano.
(Sergio batista, entrenador de la Selección Argentina de futbol).

Messi es el más grande de la historia,
un ejemplo para todos los chicos que quieren jugar.
(Ronald de Boer, futbolista holandés).

Messi no sólo es el mejor
sino que pasarán muchos años para que alguien lo supere.
(Davids, jugador de fútbol).

Eso es lo que diferencia a Leo Messi de Cristiano Ronaldo, no porque uno sea de un club u otro, sino porque, digan lo que digan ciertos entrenadores (Mourinho): “A Cristiano Ronaldo le pegan y a otro tienen miedo de darle” (haciendo referencia explicita a Messi), lo que si es cierto es que probablemente el crack del Barça no genera motivos para que “le peguen” dada su limpieza, humildad, técnica, elegancia, compañerismo y respeto a los rivales, mientras que el crack madridista incita constantemente a la violencia por su actitud chulesca, desafiante, insultante y prepotente hacia los demás, especialmente contra sus adversarios e incluso con sus propios compañeros. Mientras el primero mete, juega, ofrece jugadas y maravilla al mundo entero por su fútbol de oro, personalidad y vida personal intachable, el segundo sólo mete goles, es más guapo, anuncia slips de marca, liga con tías buenas y tiene hijos con camareras desconocidas a las que oculta por orgullo divino.

Podríamos comparar a muchos que hicieron bien una cosa pero mal otras o simplemente fueron tan despóticos o estelares que se creyeron dioses y por eso nunca llegaron a ser auténticamente los mejores. Lo mismo pasa en otras áreas de la vida, hay quien es mejor porque hace bien su función y además crea escuela mientras que otros aunque estén en los podiums son odiados porque a pesare de ser buenos en unas cosas en otras no lo son. Para ser el mejor simplemente se necesita crecer, crecer interiormente y dejar de creerte que eres un dios. Este es el secreto del éxito: crecer, siempre crecer pero con humildad, es decir, siempre ascender, siempre estar en movimiento y en expansión partiendo de las pequeñas cosas. Lo que reste a valores a tu vida ponlo lejos, a la mayor distancia posible. Lo que sume nuevos valores en tu vida que permanezcan contigo, abrázalos, increméntalos. Ser mejor persona, te llevará a los mayores límites, tan solo persiste siempre, ya que los que no triunfan es porque dejaron de persistir porque se creyeron eternos.

KarlFM.-

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