sábado, febrero 05, 2011

REFLEXIONES PARA REFLEXIONAR (1)

Un viejo indio dijo una vez: 
dentro de mí viven dos lobos, 
uno me lame la mano y el otro trata de morderme el cuello. 
¿Quién ganará? 
Aquel que yo alimente.

La realidad actúa en mi en función de cómo yo la concibo y la manejo. Los malos sentimientos prosperan porque tenemos capacidad de sentir. La misma tierra que abona el rosal hace crecer la mala hierba con lo cual habrá que estar muy atento para que cuando nazca la hierba dañina arrancarla para que no se adueñe de nuestro espíritu.

Nuestros actos están determinados por nuestros  pensamientos y éstos se formulan a través del lenguaje, es decir, nuestra capacidad de elaborar reflexiones y producir actos combinados depende del dominio que se tenga de ese lenguaje.

Hay que desprenderse de todo para mirarse a uno mismo y comprender que lo primero es la propia existencia, si no te tienes a ti mismo no tienes  nada.

A menudo una experiencia inoportuna nos condena a un estado de frustración constante que nos impide tener la valentía de actuar en la vida. Somos como los elefantes de los circos ambulantes dónde atados a una estaca sólo tienen que tirar un poco para liberarse pero no lo hacen porque desde pequeños han aprendido a no hacerlo; de adultos seguíran pensando que esa acción es imposible y seguirán atados a su estaca por el resto de sus días.

Debemos ser muy conscientes de que la lengua es el sistema operativo que instalamos en cada mente al nacer. Un mal ordenador con un buen sistema operativo da muchísimos buenos resultados que a la inversa.

Si mis circunstancias son mi realidad entre ambas está mi voluntad, mi pasión por ser. Lo que yo toco se transforma en función de mis deseos de ser. Por ejemplo, dale una piedra a un arriero cansado y hará un asiento, dásela a Miguel Ángel y hará la Piedad. La esencia del ser comporta un destino.    
                                                               
Coordinar nuestros actos en  función de lo que pretendo ser en la vida. Y mantener el principio de la linealidad, es decir, cada cosa en su momento, deberían ser parte de nuestro sistema por actuar en la vida.

Muchas veces perdemos la oportunidad de realizar las cosas porque queremos que la realidad se adecue a la visión que tenemos de lo que debe ser. Mejor es combinar los elementos de que se dispone para poder acercarse a los objetivos.

JOSÉ CARLOS ARANDA
Doctor en Filología Hispánica y ensayista.-

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La diferencia entre un medicamento y un veneno radica en la dosis. Cuando un fármaco sale al mercado ha sido probado por unos pocos miles de voluntarios, pero al comercializarse en todo el mundo es tomado por millones de personas y es entonces cuando pueden aparecer efectos indeseados, en ocasiones con desenlace mortal. La industría de los medicamentos es un negocio multimillonario.

En Catalunya se producen unos 3000 casos anuales de hemorragia  gastrointestinal de los que un 40% son atribuibles a la aspirina y a otros antiinflamatorios. En EE.UU. mueren al año por hemorragia gastrointestinal por antiinflamatorio unas 15.000 personas; mientras que de sida mueren  12.000.

La Agencia Europea del Medicamento calcula que cada año fallecen en Europa 197.000  personas a causa de efectos adversos. En EE.UU. los efectos adversos son la cuarta causa de muerte, detrás del infarto de miocardio, el ictus y el cáncer; y por encima de la diabetes, las enfermedades pulmonares y los accidentes de tráfico. España es el país de Europa que en relación al PIB, más medicamentos consume.

Fabricar el medicamento más caro, de cien a quinientos  euros, no cuesta más de dos euros incluyendo el envase. Supuestamente pagamos el esfuerzo de investigación. Pero entre un 30% y un 40% del gasto medio de los laboratorios se destina a la promoción comercial. En España el precio del medicamento está  alcanzando el de Alemania que nos duplica la renta per cápita. Según el informe de desarrollo de la ONU la industria farmacéutica es el tercer sector económico más potente detrás de la industria armamentística y el narcotráfico. La industria farmacéutica dedica el doble (en España el triple) de su  presupuesto a promoción comercial que a investigación.

Cualquier enfermedad puede ser producida por un medicamento, cualquier enfermedad neurológica o patología psiquiátrica puede ser favorecida por medicamentos. Muchos fármacos causan depresión, como algunos que tratan la presión arterial o los diuréticos en personas de edad avanzada. Los medicamentos para el insomnio pueden provocar crisis de agresividad, muchos casos de irritabilidad al levantarse se debe a medicamentos de este tipo. Cada medicamento tiene su peaje.

En la industria farmacéutica hay sobre todo dinero, poder e influencias. Parece que haya perdido su alma médica y se haya quedado únicamente su alma comercial. El negocio de la salud da para hablar. Existe una presión muy fuerte según la cual cuando un laboratorio patenta un medicamento, lo promueve para que se consuma, incluso se proponen nuevos medicaciones para enfermedades que quizás no existan, como es el caso de los medicamentos que se expenden para vencer la timidez, algunos trastornos de la actividad sexual, el déficit de atención en los niños y la tristeza, que no es una enfermedad, sino una situación. La industria farmacéutica se inventa enfermedades.

Joan-Ramon Laporte.
Doctor en medicina, catedrático de farmacología en la Universitat Autónoma de Barcelona. Director de  la Fundació Institut Català de Farmacología (Barcelona). Jefe del servicio de farmacología en Valle Hebrón (Barcelona).-

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