lunes, enero 28, 2013

¿ES POSIBLE CLONAR NEANDERTALES? (PARTE 1)


      Según los estudios más recientes, se sabe que los Neandertales jamás tuvieron incapacidades cognitivas importantes, ni que su inteligencia fue sensiblemente inferior a la que desarrollan los humanos modernos. Sin embargo, tenemos una imagen muy tosca de los Neandertales, como si fueran inferiores al espíritu prepotente que domina a los humanos por creerse las únicas criaturas inteligentes de la escala animal, una visión que no se sustenta bajo ninguna evidencia demostrada, ya que simplemente son consecuencia de antiguas inercias, en la investigación y en los modelos simplistas sobre la evolución humana, concretamente, en lo referente al Homo Sapiens y a la desaparición de los Neandertales. Parece ser, que la ciencia intenta encontrar nuevas vías de comprensión, de acercarse a ese eslabón perdido que nos angustia desde hace mucho tiempo, y que parece resistirse a ser desvelado. La pregunta salta a la vista. ¿Es posible clonar Neandertales y que además convivan con nosotros? 

      El ser humano siempre ha buscado romper retos, adentrarse en el mundo de los enigmas y obtener las claves de su existencia. Para ello es capaz de cualquier cosa, incluso se asemejarse a la máxima entidad suprema, como una loca competencia para no quedar atrás en sus ambiciones  e ideas. Los progresos del conocimiento y los avances de la técnica, en biología molecular, genética y fecundación artificial, han hecho posibles que, la experimentación y la realización de clonaciones en el ámbito vegetal y animal, sean ya posibles. Ahora, el siguiente paso, es el ser humano, un mito que empieza a cobrar sentido en manos de los que, a través de sus conocimientos, se atreven a “jugar” con la variable exclusiva de las fuerzas desconocidas. Vivimos una época marcada por la extraordinaria velocidad con que se suceden los cambios y transformaciones, en todos los aspectos de la vida. El fenómeno es especialmente sorprendente cuando hace referencia a los desarrollos científicos y tecnológicos. Todo lo que antes requería siglos para llevarse a cabo, ahora, se suceden casi de forma repentina; las herramientas auxiliares de que dispone el ser humano, así como toda la herencia recibida de pasos anteriores, permiten romper la antigua lentitud de los descubrimientos y adentrarse en el vértigo de lo imparable.

      La genética ha descubierto las maravillas de la evolución y la posición única del hombre como parte esencial de los seres vivos; nos ha hecho comprender que la Humanidad es biológicamente un logro extraordinario, y ahora nos abre la puerta a cruzar más allá de esta conclusión. Este empuje debe es el punto de partida para alcanzar un nuevo reto de conocimiento, una ambición  llamada a transformar el mundo en un futuro inmediato, y que al mismo tiempo, pueda desarrollarse plenamente en beneficio de nuestra Humanidad. El futuro nos depara como parte de un hito sorprendente: la posibilidad de ver descifrado todo el código genético humano y quizás poder repetir el proceso de la creación, un acto sublime de momento exclusivo de Dios, dioses, extraterrestres o mecanismos complejos del Universo. ¡Quién sabe realmente de dónde venimos! El análisis de todas estas implicaciones, de sus consideraciones científicas, éticas, morales y legislativas, será clave vital para ayudar al ser humano a no encontrarse indefenso ante ese gigantesco y ambicioso avance temático.

      Todo depende del camino que elijamos, si somos inteligentes como debemos ser y sabemos usar nuestras capacidades para lograr una sociedad ejemplar, digna de nuestra posición en la cadena de la vida, racionalidad y emotividad en gesta equilibrada, sin pugnas ni divergencias, simplemente fusionadas bajo un estado armónico entre inteligencia racional y emocional. Pero todavía quedan muchos aspectos actuales debemos cambiar, tan pronto como quitarnos de encima todo este bagaje de maldad que sigue tan inherente en el ser humano, sacudir esa ambición de poder y control con el fin de esclavizar a congéneres en pos de riquezas absurdas y quimeras patológicamente peligrosas. No podemos dejar el control de nuestro destino en manos de poderosas multinacionales, de convertir el milagro de la vida en un exterminio, de abandonar nuestra suerte a los mercados que martirizan la dinámica de la sociedad. Si esto debe ser así, es mejor detener ciertos avances, y evitar el degradamiento de la Humanidad, un hecho que nos llevaría a la puesta en práctica de sistemas dictatoriales que ya han sido descritos por célebres escritores de ficción. No podemos llegar a imaginar el poder de la clonación en manos de lunáticos desaprensivos, de corporaciones militares, de negocios multimillonarios, de locos bajo sumidos por los delirios de grandeza, poder, riqueza y omnipotencia. No podemos permitir que la vida se convierta en una mercancía más.

      Estamos metidos en un camino peligroso, la sociedad no es lo que debería ser y esto es sintoma de que avanzamos por autopistas erróneas que, a largo plazo, conducen al abismo. Buscar y encontrar los porqués de ciertos aspectos misteriosos en el proceso de evolución humana y animal, puede ayudarnos a ser mejores o peores, de nosotros depende la respuesta. Si realmente venimos de cierta especie de simios, posteriormente convertidos en homínidos, después en Homos y finalmente en seres humanos, poco a poco se va deshilvanando la madeja. De momento siguen colgadas muchas cuestiones.    

      ¿Por qué la evolución parece detenida en cierto instante, justo tras aparecer el ser humano? ¿Cabe la posibilidad de que el hombre actual sea tan solo un estadio mas, hacia otro estado superior que aun está por surgir, o simplemente hemos llegado al final del proceso? ¿Puede revertirse el proceso hacia una involución? ¿Somos realmente hijos de una creación divina o parte de un proceso creativo de razas superiores desconocidas? ¿Por qué todas las religiones del mundo y la Historia apuntan al cielo y nos hablan de creaciones externas a nosotros mismos? El ser humano ha descubierto que muchas cosas imposibles se hacen cada vez más posibles. El hombre ha dejado la fe y a Dios para pasar a la aventura de la ciencia e indagar el camino de la realidad o de su posible más allá. No sabemos hasta dónde nos llevarán nuestro principio y origen, si a nuestro creador o creadores o hacia un resolución distinta ¿Quién lo sabe? La respuesta está en alguna parte.... quizás.

KarlFM.-

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