jueves, octubre 11, 2012

WERT, MINISTRO DE LA IGNORANCIA


Al margen de las comunidades autonómicas implicadas, cuando la formación de un país cae en manos de mentes tan roñosas que no son capaces de diferenciar la diversidad como fuente de aprendizaje y personalidad, el resultado es un sistema cerrado incapaz de abrirse al conocimiento y se retorna a un estado de regresión que dificulta toda comunicación y apertura al resto del mundo

KarlFm.- 



Miro su cara y una terrible sacudida eléctrica recorre mi cuerpo. Es una de esas caras que has visto en las páginas de la historia pasada, en aquellos tiempos dónde Europa temblaba entre las fauces del nacionalsocialismo. Me refiero al actual ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, un personaje variopinto cuyo físico y declaraciones parecen sacados de la mítica novela El Sabueso de los Baskerville, de Sir Athur Conan Doyle o del Mein Kampf, de Adolf Hitler. 

Al margen de estos humorísticos comentarios comparativos, el ministro Wert (Verd en catalán significa Verde) parece no tener conocimientos suficientes sobre educación ya que su cultura raya lo esperpéntico. En lugar de analizar la situación con objetividad, buena fe y sabiduría, aborda el problema de la lengua castellana y catalana con provocación y sin conocimiento real de las mismas: “Hay que españolizar a los alumnos catalanes con el fin de que se sientan tan orgullosos de ser españoles como catalanes”.

La reacción ha sido contundente. Desde CiU Josep Antoni Durán i Lleida le acusó de “alimentar el independentismo … El ministro Wert dice que el independentismo está relacionado con el modelo educativo catalán. No hay nada más atrevido que la ignorancia".  Y Borja Sémper, presidente del PP de Gipuzkoa, ha deslizado una crítica a su compañero de partido: "La formación académica de calidad es el mejor antídoto contra el adoctrinamiento. Fomentar mentes críticas para ciudadanos LIBRES". Mario Bedera, del PSOE, le acusa de querer “volver a los años sesenta”; la diputada del PSOE, Carme Chacón, le responde: "Urgente reponer educación para la ciudadanía para Ministros! Lo que hay que Wert!", incluso la famosa escritora Lucía Etxebarria, ha propuesto "españolizar" al ministro cambiándole el nombre: "Españolicemos a WERT. Desde hoy se llamará José Ignacio Precio. (Wert = precio, valor, en alemán. De nada)".


En primer lugar, no se lo que pretende este “señor” ya que con sus palabras lo único que provoca es que la vena independentista se acreciente aun más, es decir, provoca lo que se denomina efecto rebote o boomerang. Wetr debería saber que el castellano en Catalunya se habla perfectamente y no existe ningún problema entre ambas lenguas. Llevo 58 años en Catalunya para constatarlo. Toda esta patraña wertiniana y popular, es producto de una ignorancia total, pura politica manipulativa con fines de crear una crispación profunda entre catalanes y españoles … quizás habría que preguntarle a Wert que substancia fuma para imaginar tales "elefantes voladores". Todavía recuerdo su otra salida de olla de hace unos días: "Los toros son un ingrediente de la marca España". Sinceramente, a Mr. Wert mejor que le coloquen un bozal ya que los tiempos no están para mas provocaciones  a no ser desde el gobierno del PP estén minando el terreno para una posible intervención militar en Catalunya.


KarlFM.-

"Los que vivimos en Catalunya somos testigos de la naturalidad y la normalidad con que se produce la convivencia de las dos lenguas; todos los datos que ofrecen los estudios evaluativos desmienten el catastrofismo que se vaticina tan a menudo. Con toda rotundidad es posible afirmar que, en Cataluña, la lengua catalana y castellana obtiene un nivel aceptable en el sistema escolar, aunque todavía muy mejorable. El castellano que saben los escolares catalanes se sitúa en la media española. Y que al final de los estudios obligatorios, el dominio (o el poco dominio) de las dos lenguas es similar. Recuerdo algunos datos más concretos: Como hablamos de medias, se podría pensar que la mitad habla y escribe bien en catalán y otra mitad en castellano. ¡Pues no es así! Los mejores en lengua catalana lo son también en la castellana y al contrario. No es un tema de comunidades lingüísticas, es un tema general que se repite en el conjunto del análisis de los rendimientos escolares: procedencia social del alumnado, estudios de los padres (sobre todo de las madres), eficacia de los centros, incidencia de la emigración reciente, etc. Estas y otras son las variables que explican los rendimientos.

Desde el punto de vista legal, la ley de Política Lingüística de 1998 garantiza una presencia del catalán y del castellano que ha de permitir, al finalizar la educación obligatoria, utilizar correctamente las dos lenguas oficiales. Para conseguirlo se optó por la estrategia que mejor garantizaba una escuela cohesionada en una sociedad cohesionada: la inmersión lingüística.

Este objetivo no es fácil. La comprensión lectora, la expresión oral y sobre todo la escrita siguen siendo insuficientes. Los resultados de las evaluaciones nos indican que los niveles medios son muy mejorables y, como se ha puesto de manifiesto en las evaluaciones censales al final de la Primaria, existe un porcentaje que oscila en torno al 26% que, tanto en castellano como en catalán no alcanzan los niveles mínimos. Este es el problema aquí, en Cataluña, y en el resto de España para el castellano.

Para acabar: en el sistema educativo de Cataluña, el castellano no sufre más (ni menos) peligro que el catalán. Los retos están claros: mejorar el dominio de las lenguas propias y una lengua extranjera. Por ello, las palabras del ministro no ayudan a plantearse cómo conseguir esta mejora. Más bien sirven para sembrar inquietud y perplejidad; para pensar que más que un ministro tenemos un opinador que habla de oídas en una tertulia de bajo nivel y que denota un alto grado de irresponsabilidad. Además, con la que está cayendo, apagar un fuego con una lata de gasolina es propio de un pirómano, aunque vaya subido a un coche oficial".

Catedrático de la Universidad de Barcelona.
Doctor en Historia Moderna.


 El 21 de febrero se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna, una fecha proclamada por la UNESCO con el objetivo de  promover el plurilingüismo y la diversidad cultural.

NOTA PERSONAL


Soy catalán, tengo una esposa búlgara y desde pequeña aprendió a hablar varios idiomas simultáneamente: búlgaro (la lengua natal), ruso (la lengua del estado ocupador), inglés (la lengua para comunicarse internacionalmente), el castellano (por vivir en España), el catalán (por vivir en Catalunya), el serbo-croata y macedonio por proximidad a su tierra. 

Personalmente, hablo catalán y castellano (lenguas propias), francés (por educación en bachillerato y por proximidad a mi tierra), inglés (por ser la lengua internacional), y aprendiendo actualmente algo de búlgaro por cuestión de familia. Los dos vivimos en Barcelona, Catalunya y hablamos los idiomas según las circunstancias.  En mi tierra, Catalunya, hablo indistintamente catalán y castellano, sin ningún problema. Mi mujer jamás ha tenido discriminación alguna en Catalunya por las lenguas, sin embargo para ella es mas cómodo hablar en castellano ya que entre los dos es el idioma habitual de convivencia. 

Tenemos un hijo de dos años y medio; su madre le habla en búlgaro y el chiquitín le responde en el mismo idioma, así aprende su lengua maternal y puede comprender a su familia de Bulgaria cuando vamos allí. En paralelo, en la guardería aprende catalán e inglés y responde en los dos idiomas; yo le hablo en catalán y a veces le introduzco algo de francés, el me responde en catalán pero comprende el francés. Suele ver los dibujos animados en castellano y en catalán, independientemente y a fecha de hoy habla correctamente, según su edad, los idiomas citados. 

Me cuesta llegar a entender las palabras del ministro Wert ya que en muchos países se estudian varios idiomas en conjunto sin problemas. En Catalunya todos los catalanes saben hablar perfectamente el castellano, ya que es una lengua de la cual jamás hemos renunciado ni perseguido, algo diferente de los que ha ocurrido históricamente y sigue ocurriendo actualmente con el catalán a los que muchos castellanos denominan por ignorancia y desprecio “polaco”. Pienso que el problema viene orquestado desde el estado centralizado que pretende, como siempre ha hecho en todas partes, imponer sus formas, pensamientos y cultura al resto de pueblos de la península y fuera de ella, tal como ocurrió en Latinoamérica. El sueño del centralismo sería acabar con la lengua catalana e imponer el castellano como ocurrió en la época franquista. La españolización de Wert lleva oculta esta finalidad.

Para nuestra familia, amigos y conocidos el problema de las lenguas no existe porque como ciudadanos inteligentes nos gusta aprender y hablar diferentes lenguas, cuantas mas mejor, algo que a los castellanos les cuesta dado su arraigado monolinguismo. las campañas anti catalanas siempre obedecen a intereses centralistas que  pretenden desestabilizar la cultura de un país por su parte hiper flexible y abierto a otras culturas. En Catalunya jamás he visto imposición alguna en materia de lengua ni en de nada. Curiosamente los españoles son los que peor están en materia de idiomas en el mundo entero .... por algo será.

KarlFM.-

1 comentario:

  1. Pepe Reig Cruañesjueves, 11 octubre, 2012

    Dicen en mi pueblo que si quieres conocer a fulanito, dale un carguito. El ministro Wert con una sólida formación a sus espaldas, viene comportándose al frente de su responsabilidad como aquel amigo “provocón” que siempre hay en las pandillas de barrio. Esto tiene su mérito, porque él solito está logrando mostrar con desparpajo lo que otros creen necesario ocultar: la naturaleza profundamente clasista y reaccionaria de la derecha de este país.

    Todos sabemos que simplemente recortan y reducen, sin contemplar el efecto social de sus medidas. se trata de “crear una nueva elite que, paradójicamente, tendrá una formación mucho más pobre”.

    Wert no es ningún tecnócrata, sino un verdadero neocon, fuertemente ideologizado. Nunca actuaría movido sólo por criterios técnicos y menos sabiendo, como sabemos todos, que estas medidas no cuadrarán el presupuesto. No, un hombre tan ideológico como Wert debe tener un propósito oculto. El neoliberalismo –que, por cierto, fue el origen de esta crisis- tiene sus exigencias y una de ellas es que la educación, como los otros servicios públicos, debe de ser privatizada cuanto antes.

    Nuevamente aquí estamos ante un proyecto profundamente clasista, destinado a entregar el negocio de la educación -como el de la sanidad- a los de su clase y mantener como públicos los servicios asistenciales de último recurso, que siempre estarán sometidos a la presión conservadora de “reducción de gasto inútil”. No hay más que ver el modelo americano.

    Pepe Reig Cruañes, Profesor de la UCLM.

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