jueves, mayo 24, 2012

GLIFOSATO, TERROR AGROQUÍMICO


Desde que el poder humano se instauró como única ley de dominio, el mundo nunca ha sido un espacio ideal donde vivir tranquilamente, siempre vivimos rodeados de peligros. Vivir se ha convertido en una especie de lucha constante por la supervivencia, no por los azotes que la madre natura siempre nos genera, sino por los ataques, cada vez más irracionales, de nuestros propios congéneres, los humanos. La Tierra podría ser un paraíso pero no lo es y mucha gente vive infiernos que ponen los pelos de punta.

Tras perder a su hija de 3 días por insuficiencia renal, una mujer argentina llamada Sofía Gatica, tomó la decisión de encabezar, junto a otras madres de niños enfermos, un movimiento contra los grandes grupos económicos, multinacionales como  Monsanto o DuPont, fabricantes del endosulfan y el glifosato. El trabajo de esta mujer ha sido tan intenso y positivo que en el año 2008 la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ordenó a la Ministra de Salud del país, investigar sobre el impacto de los plaguicidas en el  barrio argentino Ituzaingó, duramente castigado por el uso masivo de estos tóxicos.



Monsanto, tan solo pronunciar su nombra ya produce escalofríos, es una conocida multinacional de agroquímicos para la agricultura. Es conocida por producir un popular herbicida llamado Roundup Ready y por ser uno de los principales productores mundiales de semillas genéticamente modificadas. Sus cultivos representan más del 90 por ciento de todos los cultivos transgénicos del mundo. Una detallada investigación realizada por Brian Tokar, profesor de Ecología Social en el Goddard College, de Plainfield, Vermont, Estados Unidos, y autor de importantes libros como Earth for Sale y The Green Alternative, muestra una verdadera colección de atrocidades perpetradas por esta multinacional muy activa en la zona de Latinoamérica.



Según las investigaciones de muchos especialistas, Monsanto ha estado contaminando durante décadas el medio ambiente y la salud humana con sus herbicidas, pesticidas, alimentos genéticamente modificados y otras sustancias biotecnológicas. Son numerosos los casos presentados contra la compañía, por daños e incluso la muerte de seres humanos, o por generar devastadores defectos de nacimiento en los niños.

Cerca de donde vive Sofía Gatica, hay extensos campos de soja que cubren la tierra; en ellos las pulverizaciones de productos químicos son enormes. El herbicida más utilizado es el Roundup, que contiene glifosato,  un herbicida no selectivo y de amplio espectro que elimina las malas hierbas que dificultan los cultivos. Pero ¿qué es el glifosato?


KarlFM.-

El glifosato es un pesticida que elimina todo tipo de hierbas, las buenas y las malas. Tiene la pega de que es altamente contaminante, llegando con relativa facilidad a nuestra cadena alimentaria, al igual que ya pasó en el siglo XX con el DDT. Este tipo de pesticida lo fabrican las mismas compañías que hacen las semillas transgénicas. Y “casualmente” han diseñado plantas que son resistentes al glifosato, con lo cual hacen doble negocio, venden las semillas y el agente que elimina las malas hierbas.

El uso de herbicidas debe hacerse con mucho cuidado, ya que es fácil matar a la planta que se quiere proteger. Pero con el glifosato es bien sencillo; se compra el pesticida (glifosato), la semilla transgénica que lo resiste y no hay que preocuparse de las malas hierbas, puesto que el glifosato se lo carga todo excepto el maíz, la soja o lo que se haya cultivado. Se tira con el tractor y listo. Sencillo y barato.  Pero en la práctica las cosas no son tan sencillas. Las hierbas no deseadas se van haciendo más y más resistentes al glifosato, puesto que se van adaptando al entorno, modificando su propia genética de tal manera que cada vez hay que subir más y más la dosis de pesticida, hasta que al agricultor ya no le sale tan barato y la tierra acaba con unas cantidades intolerables de pesticida, contaminando cultivos, suelos, aguas subterráneas y ríos. Las malas hierbas modifican su genética en un periodo muy corto de tiempo de 10 ó 15 años. 

Monsanto se ha empeñado sistemáticamente en promover al glifosato como un agroquímico sin impacto ambiental. Sin embargo, la realidad muestra que el glifosato causa la degeneración silenciosa de la salud, y ya se ha cobrado varias vidas humanas. varios estudios de científicos independientes a los intereses de la compañía, entre los que destaca el desarrollado por los doctores Nora Benachour y Gilles-Eric Séralini: “Glyphosate Formulations Induce Apoptosis and Necrosis in Human Umbilical, Embryonic, and Placental Cells”, demuestran que el glifosato es altamente tóxico para el medio ambiente y los seres vivos.

"Se ha encontrado que este herbicida actúa directamente contra hongos, insectos y microorganismos benéficos que juegan un rol importante en los procesos de remineralización del suelo y el equilibrio de los ecosistemas. Entre los efectos demostrados sobre la salud humana se cuentan: irritaciones dérmicas y oculares; náuseas, mareos y vómitos; problemas respiratorios, taquicardia, aumento de la presión sanguínea y reacciones alérgicas; daños gastrointestinales y al sistema nervioso central; cáncer; malformaciones fetales y abortos espontáneos. Este estudio ha mostrado también que las formulaciones y productos metabólicos del Roundup causan la muerte de embriones, placentas y células umbilicales humanas in vitro aún en bajas concentraciones".

Nidia dos Santos
(geógrafa)

Quienes en Estados Unidos realizaron inicialmente los estudios toxicológicos sobre el glifosato así como los informes oficialmente requeridos para el registro y la aprobación de este herbicida, han sido procesados legalmente por el delito de prácticas fraudulentas, falsificación de datos y omisión de documentos sobre incontables muertes de ratas y cobayas, asi como por la falsificación de estudios mediante alteración de anotaciones en los registros de laboratorio y la manipulación manual de equipamientos científicos para que ésos brindaran resultados falsos. A pesar de ello, Monsanto sigue con sus agroquímicos sin mostrar el más mínimo ápice de conciencia ya que están en juego miles de millones de dólares y esto es un hecho que parecer ser más importante que la vida humana.


“Empecé a ver a los niños con pañuelos en la boca, las madres con bufandas envueltas alrededor de sus cabezas para cubrir su calvicie, debido a la quimioterapia … Hay soja al norte, al sur y al este, y cuando por aerosol fumigan , rocían sobre la gente también. De hecho, los investigadores encontraron que las personas en su área tenían tres o cuatro productos químicos agrícolas en la sangre, incluyendo un producto químico llamado endosulfán, que está prohibido en más de 80 países. Los investigadores también encontraron que el 33% de los residentes sufrían de cáncer. En todos los análisis realizados a los pacientes afectados, el Roundup estuvo presente en todas las muestras de orina analizadas”.

Sofía Gatica
(Premio Nobel de Ecologia, 2012)

Después de co-fundar un grupo llamado Madres de Ituzaingó, Sofía Gatica y su grupo iniciaron el primer estudio epidemiológico de la zona donde encontraron altas tasas de enfermedades neurológicas y respiratorias, defectos de nacimiento, mortalidad infantil y cáncer, 40 veces más que el promedio nacional. Los estudios científicos demostraron la vinculación de estas anomalías con los pesticidas y herbicidas de Monsanto. Sofía Gatica y otros activistas han recibido amenazas directas.








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