sábado, febrero 06, 2010

RODNEY SMITH, EL MAGO DEL SURREALISMO FOTOGRÁFICO








































Rodney Smith es un fotógrafo impresionante que se ha convertido en toda una institución en el mundo de la fotografía por sus extrañas fotografías en blanco y negro imitando la estética de los años 20 e introduciendo elementos surrealistas. Sus composiciones y conceptos son impresionantes, altamente psicológicos y delatan mensajes subliminales e inconscientes.
“El siglo diecinueve fue la época de la industria minera, y una época en la que la humanidad no era precisamente el centro de atención pero en la que el arte homenajeaba la belleza. Hoy en día, las culturas americana y occidental parecen fundamentarse en la indiferencia, el distanciamiento y la miseria. Yo, no obstante, quiero que la gente vea las cosas bellas, agradables y divertidas de la vida”.
Rodney Smith

Rodney Smith siempre hace fotografías en blanco y negro, aunque no descarta de vez en cuando tirar en color. Su estilo es sofisticado, regresivo en el tiempo, surrealista, con cierto toque a lo Magritte; sus composiciones se basan en el fino universo de la simetría y el equilibrio. Sus mayores fuentes de inspiración son Eugene Smith, Robert Doisneau, Dorothea Lange, Jacques-Henri Lartigue y Henri Cartier-Bresson, pero también se orienta en los grandes maestros de la pintura como Rafael, Rembrandt, Vermeer y como no, los maestros del surrealismo pictórico.

Para este increíble creador de imágenes, dedicar su vida a la fotografía no fue una simple casualidad. Su padre ya había fundado la empresa de moda "Anne Klein" y la mayor parte de la vida de la familia se concentraba en el “fashion world”. Pero Smith necesitaba transgredir la parte comercial y pura de la moda, necesitaba tomar un rumbo diferenciador, algo que generase un aspecto gráfico divergente a lo puramente comercial. Buscaba un sentido más profundo de la vida y se pasaba el tiempo filosofando sobre temas existenciales. Como consecuencia de esta búsqueda, empezó a cursar estudios de teología en la universidad de Virginia. Más tarde continuó en la Yale Divinity School donde se graduó en teología. Y durante su fase de estudiante en Yale, Smith entró en contacto con la fotografía.

“A menudo visitaba las grandes exposiciones del Museo de Arte Moderno en Nueva York y me di cuenta de que la fotogáfía se podría convertir en mi medio para expresar todos los sentimientos que había en mi interior."

El famoso fotógrafo Walker Evans, que también era catedrático en Yale, fue una de las personas que fundamentaron la formación fotográfica de Smith. “Las prácticas eran absolutamente clásicas. Fotografiábamos exclusivamente en blanco y negro y siempre con luz natural. Yo sigo trabajando de la misma forma. Incluso utilizo el mismo tipo de película y la misma cámara.”

A Smith nunca le han importado qué se lleva y qué no está de moda actualmente. Siempre sigue sus convicciones personales, pero esta actitud tan intransigente a veces le ha dificultado la vida. “En los años setenta fue difícil. Rechazaba encargos porque me negaba rotundamente a fotografiar en color.”

Smith trabaja siempre con un equipamiento muy reducido: un trípode y un par de cámaras, normalmente Hasselblad, la mejor cámara analógica de 6x6 cms que ha existido jamás. Rara vez usa focos de luz, la luz natural es su fuente lumínica por excelencia. Los resultados se entregan como copias originales, nunca negativos ni transparencias.  

“Trato de hacer mi trabajo bien y de que tenga sentido, en lo que se refiere a eso soy muy especial. Revelo e imprimo a mano siguiendo un procedimiento cuidadosamente elaborado para producir el resultado perfecto. La calidad de la imagen final es muy importante para mí. Es la consecuencia de todo lo que he hecho y la considero una obra de arte.”

Hoy en día, Smith se puede incluir entre los fotógrafos de arte, publicidad y moda más importantes de Nueva York. Smith tuvo su primer éxito en 1987 cuando documentó la memoria anual de Heinz. Fue galardonado con diversos premios de fotografía y gráfica por este trabajo que supuso su entrada al mundo publicitario. Algunos años más tarde permitió que el mundo de la moda finalmente entrara en su vida y así se cerró el círculo.

Rodney Smith es representado por la galería Robert Klein, en Boston, entre otros. También ha producido dos libros, “In the Land of Light” y “The Hat Book”, actualmente está preparando el tercer libro que se titulará “Surrealisme”. Auque posiblemente su primera intención siempre fue alejarse de la comercialización de sus fotos, el tirón del écito le ha llevado a disponer de una cartera de cliente de lo más selecto: Merrill Lynch, Metropolitan Life, IBM, BMW, American Express, New York City Ballet, Morgan Stanley, Bergdorf, Goodman, Neiman Marcus, Ralph Lauren y Ellen Tracy.

“Quizá parezca un poco anticuado pero debo mi éxito exclusivamente al trabajo duro y a la perseverancia constante. Soy muy meticuloso y me fijo en la belleza de los detalles. Se podría decir que es una obsesión pero yo pienso que debería ser normal.”
 
Saludos.-

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