miércoles, octubre 10, 2012

QUÉ PENA ME DAS ESPAÑA!!!


 

Los pobres se convierten en más pobres desde el momento en que saben, o mejor dicho creen, que pueden dejar de serlo. Todos los países pobres quieren abandonar su infortunio, la pregunta es si se puede. La respuesta de los poderosos será, obviamente, que se puede, pero una catarata de errores y desaciertos, de políticos corruptos y mala conjunción de astros los han privado de encontrar el camino al desarrollo ... El mundo ésta planteado así, unos pobres otros ricos y, según las cuentas, es materialmente imposible que los países pobres dejen de serlo. No sólo porque los ricos no los dejarían, sino porque los recursos mundiales no se lo permitirían. Por fríos y despiadados que resulten estos números, ellos están ahí para recordarnos que, en realidad, la naturaleza del mundo en que vivimos está basada en que solo las carencias de la inmensa mayoría pueden sostener el derroche y la opulencia de la minoría de los habitantes de nuestro planeta; lo demás, todo lo demás, está de sobra.

Alejandro Marcó del Pont
Economista

 


Platón, el gran filósofo griego de la antigüedad, citando a Heráclito, nos decía que la corriente de agua de un río nunca es la misma. En el fondo Platón nos avisaba que era necesario estar prevenidos de lo que nos pudiera acontecer en nuestro devenir diario: nos venía a decir que quien no aprende del pasado está condenado a sufrir el presente. Lo natural de la vida es el cambio, pero los humanos buscamos el orden y lo inalterable. La actual situación de España, obliga a aceptar esta premisa de Heráclito.

Hay cosas por las que un gobierno y una sociedad no dejar en manos de la incompetencia, el trabajo, la salud, la enseñanza, el alimento y el hogar, son parámetros que deben ser estables aunque se muevan y cambien. Si un gobierno o sociedad no es capaz de asegurar dichos elementos, se convierte en un organismo precario, sin capacidad. No es lógico que, después de tantos miles de años de esfuerzos, a fecha de hoy, un país tenga que ver como su gente se derrumba por la avaricia y la precariedad de políticas incoherentes, suicidas y corruptas. Una sociedad así, es el síntoma de la pésima gestión de sus gobernantes, de sus bancos y de los organismos implicados en todo el problema. Un país que no es capaz de producir su propia riqueza, que no puede pagar y por ello deba endeudarse más con préstamos foráneos, es un país que condena a sus ciudadanos, que aniquila toda esperanza de crecimiento, por tanto sus políticos merecen ir directos al caldero. No valen las excusas, el problema viene de muy lejos, y lo peor de todo este desastre es que esto no nadie sabe cuándo y como terminará. Las imágenes hablan por si mismas. España, ¡da pena!

KarlFM.



Desde 2008 se han producido cerca de 400.000 ejecuciones hipotecarias. En el primer trimestre de este año, el Consejo General del Poder Judicial reportó 46.559 desahucios. Cada día, 517 familias fueron desalojadas de sus hogares por incumplimiento de pagos.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), estima que a este ritmo el país terminará el 2012 con más de 180.000 familias desalojadas. La legislación protege a los bancos pero no a las personas que pierden su trabajo y no pueden pagar los préstamos. En la época del auge inmobiliario el gobierno "facilitó crédito irresponsable" y que ahora anuncia recortes en el gasto de educación y salud, mientras rescata a las entidades financieras. La PAH recoge firmas para una iniciativa legislativa popular que propone, entre otras cosas, la suspensión de los desalojos durante la crisis y la asignación de viviendas desocupadas para alquileres sociales.

Entre 1997 y 2007 se construyeron 390.00 viviendas al año en España, y los precios de la propiedad aumentaron un 200%. Hoy en día, las casas están vacías. Según datos preliminares del Instituto Nacional de Estadística (INE) para el censo de este año, entre 5 y 6 millones de viviendas en el país estarían vacías, lo que representa el 20% del parque de viviendas residenciales. Cataluña es una de las comunidades autónomas más afectadas por la crisis de la vivienda. Allí se produce el 20% de los desahucios de España, según el CGPJ. Según un estudio realizado por Cáritas, la pobreza es un fenómeno que en los últimos años se ha hecho más extenso, más intenso y más crónico en el país.

Liana Aguiar, periodista
(BBC Mundo)




2 comentarios:

  1. Cristina Rodriguezdomingo, 14 octubre, 2012

    En diciembre hará 10 años que llegamos a Barcelona desde Uruguay y la situación es muy distinta, ha empeorado. Mis padres, familiares y amigos en Uruguay nos preguntan cómo hemos llegado a esta situación. A pesar de que se informan, están como incrédulos, no llegan a palpar la verdadera situación que se vive aquí. Mi papá me pregunta por qué los españoles no salen a la calle y sacan a los gobernantes a patadas, como hicieron los argentinos con De la Rúa, o nosotros con los militares golpistas en 1984. No sé cómo explicarle que aquí la gente no tiene el grado de participación política que tenemos por aquellas latitudes. Le digo que creo que aquí se vivió muy bien durante algún tiempo y que desatendieron el modelo de corrupción que se estaba forrando con los dineros públicos. Les digo que creo que se distrajeron y que, como estaban bien, y tenían sus necesidades principales cubiertas, no se dieron cuenta de que los que siempre acechan los países y las economías estaban urdiendo su macabro plan. Esta crisis no es culpa de jubilados, inmigrantes, ni de médicos, profesores, bomberos, mineros … ETC.

    Cristina Rodriguez
    Cerdanyola del Vallés

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  2. Soy catalana. He estado muchos años viviendo en Barcelona y ahora vivo en México DF. Los mexicanos me preguntan cómo estamos viviendo y sufriendo la crisis, pero nunca me preguntan qué es la crisis o de dónde viene. Ellos saben mejor que nosotros cómo se ha producido, cómo se está tratando, quién la está sufriendo y cada uno de los pasos que han sido necesarios para que esta gran estafa fuera posible. Sus medios de comunicación les dejan las cosas más claras que a nosotros los catalanes. Por algo será que muchos nos informamos en la prensa extranjera.

    Silvia Macedonia, desde México

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