
El ser humano es un espécimen digno de ser estudiado en todas sus facetas posibles ya que su conducta ofrece múltiples interpretaciones y conclusiones cual de ellas más curiosa, estimulante o grotesca. Estudiar la psicología humana es por tanto una inversión que nunca defrauda porque siempre alimenta la capacidad de saber; asimismo es una de las pocas disciplinas que constantemente aporta nuevas ideas que nunca llegan a su fin.
Esta vez no voy a analizar la maligna capacidad que tiene el que dice llamarse “rey absoluto de la pirámide biológica” sino más bien presentaros una peculiar forma o visión de ver parte de sus comportamientos desde un punto de vista más distendido, creativo y curiosamente imaginativo. Se trata de las películas de Jan Svankmajer, un artista gráfico, escultor, diseñador y poeta surrealista checo, que es célebre por sus películas de animación cuyas historias han influido posteriormente en Tim Burton, Terry Gilliam, los Hermanos Quay entre muchos otros.
“El stop motion, parada de imagen, paso de manivela o cuadro por cuadro es una técnica de animación que consiste en aparentar el movimiento de objetos estáticos por medio de una serie de imágenes fijas sucesivas. En general se denomina animaciones de stop motion a las que no entran en la categoría de dibujo animado, ni en la animación por ordenador; esto es, que no fueron dibujadas ni pintadas, sino que fueron creadas tomando imágenes de la realidad … Hay dos grandes grupos de animaciones stop motion: la animación con plastilina o cualquier otro material maleable, llamada en inglés claymation, y las animaciones utilizando objetos rígidos”.
Para más info ir a: http://es.wikipedia.org/wiki/Stop_motion
Sus fuentes directas de inspiración son diversas aunque destacan las de Max Ernst, René Magritte, Salvador Dalí, Giuseppe Arcimboldo, Sade, El Bosco, Edgar Allan Poe, Lewis Carroll y la leyenda germánica de Doctor Faustus. Estuvo casado con Eva Švankmajerová, pintora surrealista, ceramista y escritora mundialmente conocida, que falleció en octubre de 2005. Eva colaboró en varias de las películas de Švankmajer, concretamente en Faust, Otesánek y Alice.
Cada uno puede ver reflejadas en estas películas o cortos muchas facetas del ser humano, tales como la codicia, la ambición, el amor, el desamor, el egoísmo, la finura, la brutalidad, etc., Sus films mezclan hábilmente el humor y la sátira con el misterio y el espanto. Desde el inicio de su carrera profesional emprendió su propio estilo, un cine lleno de experimentos e ideas originales con los que logró apartarse de los métodos y las tendencias más comunes en el cine. El artista fue laureado en numerosos festivales internacionales aunque para el eso siempre fue insignificante:
"Los premios se basan siempre en una elección democrática. No obstante, el arte no tiene nada que ver con la democracia, puesto que el arte es una cuestión subjetiva. Por eso prefiero cuando mi película es apreciada por una persona concreta que conozco y estimo … Los premios no deberían otorgarse nunca y, en caso de serlo al cabo de cien años, cuando la calidad de la obra quede lo suficientemente comprobada por el tiempo”.
En sus películas nada es imposible, su imaginación parece no tener límites; cajones que devoran a seres humanos, ojos que deambulan por las calles. Los objetos cotidianos como un tenedor, una silla, un plato, una pared o un conjunto de varios de ellos, adquieren vida propia y se transforman en sujetos activos de una historia extraña y crítica. "Con los artistas trabajo de la misma manera que con las marionetas. Lo decisivo para mí es que respondan exactamente a mi propia idea sobre la película". Todos sus filmes están claramente marcados por el surrealismo. Según la opinión de Jan Svankmajer, el surrealismo no es sólo una corriente artística, sino una postura hacia la vida y el mundo. Él mismo considera a "Conspiradores del Placer" como su película más surrealista, que fue concebida como una sátira sobre el mundo actual dominado por la erótica.
No cabe dudad de que sus películas deambulan como entidades personales entre el mundo del sueño y la vigilia donde todo puede animarse por más increíble que parezca.
“No comencé a reflexionar sobre el cine hasta que empecé a trabajar en el Teatro Negro de Praga, donde el cine juega un papel muy importante. Empecé a sentirme fascinado por el proceso de montaje, que es, sin duda, magia en estado puro. No hay otro medio capaz de lograr lo mismo ... La palabra animación proviene de ánima. No es sólo poner algo en movimiento, sino dotarlo de alma, darle verdadera vida espiritual. Y éste es el dominio de la magia. La técnica por sí misma no me interesa. La animación es magia y el animador un chamán”.
Según la teoría del surrealista Vratislav Effenberger, existen personas tectónicas, apegadas a la tierra y personas atectónicas, apegadas a la imaginación. Yo soy atectónico por definición. Desde siempre me he sentido atrapado por los grandes santos del panteón de la imaginación.
Espero que disfrutéis de este mago atectónico que con escasos elementos y muchísima imaginación es capaz de ofrecer múltiples y profundos significados de la conducta humana.
