sábado, enero 30, 2010

REFLEXIONEMOS ...


A medida que vamos avanzando en la vida nos topamos con situaciones y problemas que no son afines a los principios donde supuestamente se fundamenta el Estado y en consecuencia la sociedad. Los humanos solemos crear bases que luego no cumplimos o llevamos a cabo mal o incompletamente. Producimos montones de leyes y derechos que luego no se aplican conforme a los objetivos para lo cual han sido creados. Nuestra sociedad cojea por todas partes porque está manejada por mentes no comprometidas hacia el bien de todos, y si para el bien propio, eso es algo que se palpa todos los días. La descerebrarización humana, culturalmente hablando, es un hecho constatado y progresivo que de no ver freno llegará a cotas inimaginables. La sociedad del futuro huele a óxido. 

Se supone que los cerebros son los organismos que piensan y realizan las cosas, es por ello que la cabeza debería estar siempre a pleno rendimiento para que sus funciones y tareas se ejecutaran eficazmente; para eso muchos estudian, pasan pruebas, obtienen títulos y finalmente cobran salarios de ensueño. Estos privilegiados no son la masa en sí misma sino unos elegidos, que por distintas razones, muchas veces incompresibles, ocupan puestos clave donde el saber debería ser la prima dominante. No se trata de gente corriente sino de gente con poder de creación y decisión, que deberían ofrecer soluciones para que la sociedad se desenvolviera con soltura, coherencia, previsión y eficacia. Sin embargo cada día se producen errores y cagadas que demuestran que pocas cosas están bien hechas, algunas de ellas salen a la luz pero hay miles de ellas que son tapadas intencionadamente.

Trabajo para una entidad pública y en su seno hay tanta desorganización, patinazos, parches, soluciones de emergencia, alternativas de último momento, prisas, y otros tantos desastres afines, que me preocupa que el país esté en manos de estos supuestos profesionales. Veo muchos mandos medios con el móvil en mano haciendo ver que organizan cuando en realidad tocan las pelotas y desorganizan; no se enteran de nada. Cuando te mueves dentro de los organismos oficiales te das cuenta de la inmensa incompetencia que existe a pesar del gran número de funcionarios operativos que trabajan en ellos, desde los básicos hasta las cúpulas. Pero esto no solo ocurre en lo oficial sino que en el sector privado es lo mismo. La falta de profesionalidad y compromiso es una realidad delirante en este país. Podríamos describir tantos ejemplos que nuestros ojos entrarían en una espiral alocada a velocidad terminal.


Por ejemplo, sólo hay que ver la inoperancia de las campañas de reciclaje de basura que los Ayuntamientos de Barcelona promueven cada X tiempo; no se cuántas veces han cambiado los containers y a fecha de hoy siguen siendo malos e impropios. Me parece increíble que los expertos licenciados que trabajan en esas campañas, cobrando importantes sumas de dinero, no sean capaces de encontrar un sistema adecuado y definitivo para las basuras de la ciudad. 

Otro grotesco asunto son las entradas, salidas y pasillos de los metros en Barcelona, más pensados para atletas que para personas normales ya que los usuarios no paran de subir escaleras para caminar 10 metros y luego volver a bajar para cruzar inmensos pasillos, volver a subir, volver a bajar para acceder a otros pasillos que a su vez te conducen a más y más escaleras. Hay estaciones que son una auténtica pesadilla. Jamás entenderé qué clase de ingenieros han sido capaces de diseñar estos nefastos accesos ya que suponen un auténtico problema para enfermos, discapacitados, ancianos, personas con carga, viajeros con maletas, padres con carritos de bebés, personas con la cesta de la compra y un montón de más afectados que se las ven canutas para movilizarse por este transporte colectivo.

 
Cómo es posible que los grandes expertos del país no sepan qué hacer con los residuos nucleares que ha generado la energía nuclear después de muchos años de funcionamiento y beneficios. Me parece insensato que tras implantar centrales por todo el país ahora los expertos se planteen dónde demonios hay que enterrar los restos contaminantes cuando todo plan estratégico de infraestructuras requiere una completa resolución de sus protocolos de tratamiento de los residuos. Si creas algo que genera restos debes tener en cuenta como vas a eliminarlos. Toda la polémica que actualmente se está debatiendo en torno a este tema me parece una gravísima falta de profesionalidad y de previsión. Este país es la leche, vende motos antes de saberlas conducir, la improvisación es la reina de los españoles porque nunca solemos planificar; vivimos bajo un completo desierto racional y espiritual. Spain is diferent …. Always. 

Somos lo que hacemos y si nuestra sociedad tiene secuelas que nos preocupan y asustan es porque ella misma es responsable de generarlas. Drogas, delincuencia, prostitución, inmigración ilegal, inseguridad ciudadana, paro, precariedad laboral, contratos basura, explotación, abuso, mobbing, stress, depresión, absentismo laboral y escolar, fracaso educativo, bulling, economía sumergida, pederastia, anorexia, bulimia, trapicheos, corrupción, influencias, chanchullos, tejemanejes, enchufes, etc, etc, etc … España no en ese bravo toro negro que se anuncia en los grandes carteles de carretera, sino una enorme vaca carnosa con grandes tetas donde todos los listillos arriman la boca para mamar alocadamente.

He puesto unos ejemplos sacados a voleo de la actualidad nacional pero son tantas las inoperancias que se llevan a cabo en este país que no habría espacio suficiente para escribir con sensatez. A medida que pasa el tiempo y las canas se van gestando en mi cocotera, me doy cuenta de que todo esto de la Humanidad es un tinglado de puta madre para que unos pocos vivan a cuerpo de rey y el resto sobrevivan bajo piel de esparto.

El Estado debería ser una institución creada para solventar, motivar y proteger a sus ciudadanos, así se enseña en los libros, pero que en realidad es todo lo contrario porque incumple, tergiversa y falla en el bienestar global de las personas. Nadie debería estar sin trabajo, porque la sociedad precisa del mismo para poder desarrollarse y hacerse un hueco importante en los rankings internacionales. Nadie debería estar sin educación ni cultura porque gracias a ambos el nivel del país crece y se alcanza el estado de la autorrealización. Nadie debería estar sin hogar ni alimentos porque son la materia que precisan las personas para ser, pensar, sentir, crecer y aportar, para hacer grande una nación. Nadie debería estar inseguro, bajo la sombra del miedo, de la amenaza, de la presión, porque una sociedad temerosa es una entidad débil incapaz de desarrollarse. El Estado debería ser quien se preocupara por excelencia de satisfacer las necesidades que Abraham Maslow estableció en su famosa pirámide que en todas las escuelas y universidades del mundo se estudia, algo que ni cumple y por lo visto ni quiere, a pesar de sus hipócritos mensajes desde gobierno y oposición.
 
Simplemente el hecho de permitir o no saber solucionar los problemas que socialmente nos agobian a fecha de hoy, es un síntoma de que el Estado no funciona. El hecho de que existan montones de familias en estados de pobreza o precariedad cuando hay riqueza y capacidad suficientes para todos, es una incoherencia, una alta porción de políticos, de banqueros, de empresarios, aristócratas y realeza, así como otros particulares, viven con emulentos divinos. Además me parece patético que todos los partidos políticos, todos, sean un Rat Pack (pandilla de ratas) que tan solo busca sentarse en el trono buscan del poder, Hablan y hablan pero cuando algo ocurre todos esconden la cabeza bajo el ala. No hay cojones para sacar pecho y asumir las responsabilidades y todos se tiran las culpas unos a otros para que el compromiso y la responsabilidad se diluyan. Son ases en crear coartadas.. Pero aparte de eso es que ni siquiera hay cerebro ni corazón. Nuestra sociedad produce sus propias enfermedades y el Estado es un hospital incapaz de curarlas.

No hay ser vivo más estúpido en el planeta que el propio ser humano. Sus acciones diarias lo demuestran. En lugar de esforzarnos en generar y potenciar nuestras virtudes, desarrollamos los defectos, los virus, bacterias y microbios que asolan nuestro organismo. Los humanos pagamos pues las consecuencias de nuestras maldades y gilipolleces. Nos guste o no, es así, y aunque hagamos pataletas como niños de 3 años, tenemos la realidad que nos merecemos.

Son tantos los desajustes y las injusticias que se producen en nuestra sociedad que resulta incomprensible que éstas se encuentre gestionada por mentes que se consideran cultas y racionales; los que tienen la capacidad de hacer que las cosas funcionen, no realizan su trabajo correctamente o prefieren eludir sus responsabilidades para mejorar la sociedad o simplemente se aprovechan de ella para disfrutar de privilegios propios, sin importarles lo que los demás precisen.

No se entiende porque los mayores de 40 años tienen tantas dificultades para encontrar trabajos, no entiendo como el Estado tolera que a partir de cierta edad seas ya un inútil o una carga y no sirvas para hacer nada cuando tantas cosas se podrían hacer si la sociedad estuviera gestionada de otra forma. Una sociedad que piensa así, nada bueno le espera. El desarrollo se basa en la creación de puntos distintos donde la mente se consolida y aporta distintas soluciones. Las diversas etapas de la vida representan estadios de madurez diferentes que son básicos en los eslabones de la cadena. El equilibrio siempre debería ser el motor de la sociedad. Todos los que viven en ella deberían estar ocupados para aportar cosas necesarias, es la única manera de evitar que estas personas se conviertan en lastres y las pensiones se conviertan en un problema. Si se quiere evitar el desequilibrio entre viejos y jóvenes hay que dar vida productiva a todos porque los mayores son muy necesarios en la evolución de la sociedad.

Cuando nuestros padres se enfrentaron al mundo laboral, tener una carrera universitaria se traducía en éxito asegurado. Sabiendo esto, nos presionaron ya desde pequeñitos para estudiar una carrera y además a muchos nos llevaron al extranjero para que aprendiéramos inglés o francés. Y ahora que estamos listos y preparados para comernos el mundo, nos damos de bruces con la situación actual: No hay trabajo suficiente para tantos candidatos titulados y con idiomas y menos si tu edad sobrepasa los 40. Así que al final, después de tanto prepararte te tienes que conformar con casi cualquier puesto de trabajo, porque ahora resulta que mantener un puesto de trabajo es un lujo y probablemente acabes haciendo algo que no te gusta, o al menos, no satisface tus expectativas después de tanto esfuerzo.

Otro gran error que la sociedad produce es considerar que las mujeres son menos porque siempre son sospechosas de querer ser madres, una actitud machista que desgraciadamente las sitúa en una clara desventaja laboral frente a los hombres, quienes nadie sabe por qué se creen superiores en todo, algo completamente ridículo e incomprensible. La Humanidad, la naturaleza, se basa en el equilibrio y armonía de las fuerzas opuestas o complementarias ya que así se asegura la continuidad de la vida y su desarrollo. Que yo sepa la sociedad humana no está compuesta por seres hermafroditas y su núcleo es biodiverso, creer en una especie dominante es la mayor falacia que la Humanidad ha podido cometer. Razonemos un poco.

¿Qué ocurriría si de repente todas las mujeres de España se negaran a tener hijos? No quiero ni imaginarlo porque los primeros en montar pollos serían justamente los hombres, quienes verían amenazadas sus descendencias y ganancias personales, y la propia supervivencia del grupo. Si las mujeres decidieran no ser madres se produciría una hecatombe social tan inmensa que el país entero entraría en una fase de regresión irreversible que llevarían al caos y a la caída de la sociedad como tal.

Sin madres la vida no tiene sentido, no puede desarrollarse, no hay continuidad, y sin vida no hay futuros ciudadanos, futuros empresarios que aporten riquezas al país, futuros médicos que puedan salvar a millones de seres humanos, futuros científicos que descubran nuevos tratamientos y posiblemente vacunas contra enfermedades hoy en día incurables. Una buena atención y educación a los hijos requiere tiempo, dedicación, formación, para que ésta sea cualitativa y la sociedad en un futuro pueda beneficiarse de ella, es por tanto vital que el Estado ajustara los calendarios y horarios laborales para que los padres pudieran compaginar correctamente sus obligaciones laborales con las atenciones a sus hijos.

Actualmente en España la ley de Igualdad, aprobada en Marzo del 2007, incluye un permiso de paternidad de 15 días, de los cuales 2 días deben ser afrontados por la empresa y los otros 13 días se hace cargo Seguridad Social. A partir del 2011, los padres trabajadores podrán acceder a un permiso de paternidad de cuatro semanas. El permiso de maternidad dura algo más, solo faltaría pero no es suficiente. En total son 16 semanas de descanso (menos de 4 meses), en las que se sigue cobrando el sueldo si se trabaja o el paro si se está cobrando. Este tiempo de baja puede combinarse de varias formas.

Suecia establece 96 semanas, Bulgaria 56, Reino Unido 52, Alemania 42, EEUU 14, Lituania 112. Las mujeres con un contrato laboral en Dinamarca o Italia, cuando decidan ser madres, acceden a una de las pagas más generosas de la Unión Europea durante su baja por maternidad. Singapur, con 8 semanas, es el último de la fila, según un informe de la consultora Mercer Human Resource sobre las prestaciones en el tiempo de baja maternal en sesenta países. El estudio también analiza cuál es el sueldo de las nuevas madres en ese período. Grecia, Luxemburgo y Reino Unido se sitúan a la cola y, en Estados Unidos, las semanas que se contemplan no se remuneran en empresas con más de 50 empleados, a no ser que existan leyes federales más generosas que establezcan algún beneficio. Según la socialista portuguesa Edite Estrela, "en los países nórdicos, los hombres que no utilizan su permiso de paternidad son vistos como malos padres, aquí es al revés … las administraciones públicas tienen que ver la maternidad como un servicio que se presta a la sociedad por lo que las madres tienen que ser compensadas".

En España no existe un sistema de conciliación familiar o personal con el hecho de ser padres y trabajar, incluso muchas mujeres embarazadas son despedidas injustamente o luego tienen dificultades para reincorporarse al mundo laboral. Por un lado el Estado se preocupa de la falta de hijos y se alarma por otra parte porque vamos hacia una sociedad anciana. En qué quedamos querida sociedad masculina … ¿los hijos son necesarios o son un lujo? Parece que tener hijos es un lujo como cuidarse la dentadura.

La desigualdad persiste aunque los hombres se empeñen en escribir constituciones, derechos y leyes que luego en la práctica no se aplican. Las empresas que despiden a embarazadas o no contratan a mujeres con hijos, deberían ser multadas o disponer de gravámenes para ello, en cambio las empresas que si contratan a mujeres en esta situación deberían ser premiadas con ventajas sustanciosas. Las empresas solidarias, inteligentes, las que motivan, las que realmente se preocupan porque la sociedad funcione y produzca mejor, deberían incentivarse y disponer de primas. Sería un gran estímulo para trabajar mejor.

Me parece aun increíble que hoy en día sólo el 3% de mujeres tengan acceso a los consejos de administración, o que las mujeres directivas ganen cerca de un 24% menos que sus compañeros hombres, o que cualquier mujer, haga el trabajo que haga, simplemente por serlo, tenga que ser menos, ganar menos y ser víctima de cualquier manipulación social masculina. Como hombre que soy me da vergüenza de que mis congéneres “machos” actúen de esta manera. Una sociedad masculina no me interesa, deseo una sociedad humana, basada en la unión y complementariedad mixta de sus componentes.

Saludos.-
KarlFM.-

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