sábado, noviembre 10, 2007

UN MUNDO SIN HUMANOS

¿Cómo sera el mundo cuando la raza humana desaparezca? ¿Cuántos años tardaría la Tierra en recuperar su equilibrio? ¿Qué quedaría como vestigio de nuestro paso por el planeta? ¿Quién intentaría ocupar nuestra posición dominante? ¿Es posible que, en vez de suspirar con gran alivio biológico, el mundo sin nosotros nos acabe echando de menos?. Estas son las preguntas que Alan Weisman intenta responder en su libro EL MUNDO SIN NOSOTROS (THE WORLD WITHOUT US). El libro que está golpeando la conciencia ecológica de los estadounidenses y se ha convertido en el último best-seller de divulgación científica. Alan Weisman es un periodista científico estadounidense que ha estado viajando durante los tres ultimos años por el mundo entrevistando a ingenieros, biólogos, zoólogos, científicos atmosféricos, restauradores de arte, paleontólogos, botánicos, geólogos, etc. para buscar la respuesta a la pregunta en que se basa su libro. He aqui un resumen de la visión insólita de Weisman según sus propias palabras. Buen viaje!!!

Al cabo de tres años de investigación, decenas de entrevistas con científicos y viajes constantes –desde África a la Amazonia, pasando por Chernobyl, Cappadocia, Chipre, Polonia, Corea del Sur, Yucatán, Houston, Arizona y el Bronx– Weisman asegura no haber encontrado la respuesta a la pregunta del millón: "Las plantas añorarían seguramente la música de Beethoven, y muchas especies nos agradecerían haber dejado los puentes, otra de las maravillas creadas por el ser humano. Ahora bien, ¿la Tierra en su conjunto nos echaría en falta? Habría que poner en una balanza la destrucción y la creación causada por el hombre...Prefiero dejar esa cuestión en el aire".

En ausencia de la especie humana, habría que esperar milenios para que la naturaleza recuperara "la pureza preindustrial". Tyler Volk, profesor de Física Atmosférica de la Universidad de Nueva York, vaticina en El mundo sin nosotros que los océanos harían una cura rápida de 1.000 años en cuanto dejáramos de quemar combustibles fósiles. Pero el planeta, advierte, tardaría la friolera de 100.000 años "en volver a los niveles prehumanos de dióxido de carbono".

Despobladas las ciudades y abandonadas las granjas (las vacas y los animales domésticos acabarían corriendo nuestra misma suerte), los árboles reclamarían su espacio en bastante menos tiempo. Alan Weisman viaja hasta el último bosque primario de Europa, el Bialowieza Puszcza de Polonia, constata el grosor imponente de los robles de 500 años y estima, apoyándose en los expertos, que eso es lo que tardaría en reforestarse el planeta sin la presión humana. Los desastres ecológicos serían inevitables tras nuestra marcha, y no sólo como consecuencia del cambio climático. El legado más caliente del ser humano sería el de las centrales nucleares.

Según Weisman, el destino seguro de las 441 plantas nucleares existentes sería el sobrecalentamiento. Unas se incendiarían, otras se fundirían. La naturaleza emplearía también varios siglos en limpiar estragos como los causados por la industria petrolera en las plataformas y en las refinerías del Golfo de México. La plaga de los plásticos tendrían muy ocupados a los mares, "pero eventualmente los microbios encontrarían la manera de destruirlos", afirma Weisman."Los humanos nos vamos a extinguir finalmente: no hay razón para pensar que somos diferentes a otras especies", advierte el paleobiólogo Doug Erwin, en una de las incursiones más inquietantes de El mundo sin nosotros, la que hace repaso a las grandes extinciones del pasado. "Pero la vida continuará, y seguirá evolucionando a mejor, estemos nosotros o no".

Después de recopilar todas las repuestas, Weisman analiza a lo largo del tiempo las consecuencias de la desaparición repentina de los seres humanos en distintos lugares. Veámos que ocurria en la ciudad de Nueva York y en Ecuador:

1 día: Empiezan a dañarse las maquinarias industriales encendidas, los televisores y radios aún transmiten la programación preestablecida, Internet sigue funcionando pero sólo sirve a los programas de descarga de archivos de los computadores aún prendidos, los motores de spam y otros servicios automáticos. Los bancos aún hacen transacciones preprogramadas como giros y compensaciones, los servidores financieros aún emiten reportes, las video caseteras intentan grabar programas, las alarmas y despertadores aún suenan, las luces de las ciudades aún se encienden, bóvedas de seguridad temporizadas se habilitan.

2 días: Los subterráneos de Nueva York se inundan irremediablemente debido a la interrupción de los sistemas de bombeo de agua. Empiezan a fallar las centrales eléctricas por falta de combustible, pero muchos oleoductos siguen bombeando y algunos lo harán durante meses lo mismo algunos sistemas de agua potable. Barcos a la deriva empiezan a encallar, incendios espontáneos por fallas eléctricas devastan cuadras enteras.


7 días:
El suministro de combustible de emergencia para los generadores que refrigeran el núcleo de los reactores nucleares, se agota por completo. Los roedores y animales carroñeros depredan almacenes de alimentos y restos humanos. Muchas plantas de energía han agotado su combustible y se han fundido, los reactores nucleares se han estallado después de agotar su refrigeración, las plantas eólicas, solares, hidroeléctricas y geotérmicas funcionan pero muchas ciudades ya no pueden alumbrarse. Plagas de moscas se reproducen en las ciudades debido a los alimentos descompuestos y los cadáveres. Los perros sobrevivientes empiezan a formar jaurías, las razas más débiles desaparecen mientras que rottweilers, pastores alemanes y mastines predominan. Lo mismo sucede con los gatos, los gatos callejeros se vuelven más salvajes y extinguen a los gatos caseros sobrevivientes. Otras mascotas tienen peor suerte, conejos, gerbos y aves sirven de alimento para perros y gatos. Los animales de los zoológicos mueren de inanición, otros logran escapar, otros terminan siendo alimento.

Primer Mes: Los transformadores eléctricos fallan por el inconstante flujo eléctrico y falta de mantenimiento, la mayoría de las ciudades ya se encuentra a oscuras y en silencio, esporádicamente algún auto suena su alarma, las alarmas de los autos seguirán sonando de vez en cuando durante los siguientes 4 años hasta agotar sus baterías. Escapes de gas de tuberías o fallas eléctricas inician interminables incendios en barrios de construcción mixta. La mayor parte de los alimentos almacenados han sido devorados por ratas y ratones los cuales se han reproducido en forma masiva, perros y gatos hacen su agosto, las antiguas mascotas ya han establecido jaurías jerarquizadas con un macho y una hembra alfa. Otros sobrevivientes incluyen los monos, elefantes, jirafas y antílopes que escaparon de los zoológicos. Empiezan a crecer yerbas y enredaderas sin control sobre calles, parterres y plazas.

Seis Meses: Las raíces de los árboles empiezan a romper calles y cañerías, empieza a fallar la distribución de agua potable y se taponan muchas cañerías. Extensas áreas se vuelven radiactivas en el antiguo primer mundo debido a los escapes de gases de los reactores. Los oleoductos estallan por falta de control de presión, pozos petroleros y de gas emiten al ambiente grandes cantidades de hidrocarburos, empiezan devastadores incendios en los campos petroleros. Muchos componentes tóxicos escapan de industrias y bodegas y van a parar en ríos y mares produciendo gran mortandad.

1 año: En todo el planeta, más de mil millones de aves sobreviven cada año al apagarse las luces de advertencia de las torres y antenas de comunicaciones, y al enfriarse los cables de alta tensión. Los animales comienzan a regresar lentamente a las inmediaciones de las centrales nucleares incendiadas o derretidas, a medida que desciende la radiación.

2 años: Los parques originan nuevos bosques que empiezan a extenderse por las calles, cada vez es menos frecuente el sonido de alguna alarma pues muchos autos han agotado sus baterías. Muchos barcos han encallado y los sedimentos empiezan a taponar los puertos, cada tormenta deja un nuevo saldo de barcos hundidos en alta mar y en los puertos.

3 años: Por la falta de calor, revientan las tuberías de las ciudades de las regiones más frías. Los escapes de gas provocan enormes incendios que sólo podrán apagarse con fuertes lluvias. Los edificios comienzan a crujir: aparecen grietas y las estructuras se vuelven inestables. La falta de un ambiente tibio provoca la desaparición de las cucarachas en las ciudades de temperatura templada, luego de uno o dos inviernos.

10 años: La erosión causada por las goteras y la acción combinada de los elementos terminan derrumbando un gran número de techos de viviendas. De a poco la naturaleza va colonizando las antiguas estructuras humanas, los bosques y malezas cubren buena parte de las ciudades, algunos de estos bosques son radioactivos. Los animales domésticos ya han formado poblaciones estables, las razas de perros prácticamente han desaparecido para dar lugar a una especie similar al lobo y al perro africano. Los gatos son mas similares a linces y gatomonteses. Empiezan a llegar otros depredadores como osos y mapaches, en algunas ciudades se han formado manadas de elefantes que forrajean entre estaciones de trenes y parques. Los depredadores y el fin de los alimentos almacenados pone término a la marea de ratones y ratas. Águilas, halcones y gavilanes se encargan de controlar el número de roedores y palomas, pero aún así roedores y aves dañan toda estructura de madera y con sus heces van erosionando el concreto.

20 años: Las columnas de hierro que soportan las vías férreas aéreas de Nueva York están completamente corroídas. El Canal de Panamá desaparece por el avance de la vegetación y las Américas quedan unidas nuevamente. Las verduras se degradan hasta volver a convertirse en especies no comestibles.

100 años: Con la desaparición del tráfico de marfil, el medio millón de elefantes sobrevivientes un siglo atrás, se ha multiplicado por veinte. Las poblaciones de pequeños depredadores -mapaches, comadrejas, zorros- se encuentran en retroceso y en peligro de extinción debido a la aparición de un nuevo competidor altamente voraz e implacable: el antiguo gato doméstico. Primer siglo. Se empiezan a sentir los efectos geológicos mientras que toda actividad automática se ha silenciado décadas antes. Las ciudades son una ruina donde sólo algunos monumentos en metal resisten así como torres de energía, torres de perforación y antenas celulares. La mayoría de edificios aún se encuentra en pie pero severamente dañados por terremotos, tormentas y la acción predatoria de los animales. Ascensores y escaleras se caen fruto de la corrosión, los vehículos ya son chatarra, prácticamente ningún barco se mantiene a flote, la mayor parte se ha hundido y otros han encallado en el mar.

300 años: Los puentes colgantes terminan de derrumbarse. Las paredes de numerosos diques ya no resisten la falta de mantenimiento y las fugas de agua inundan las ciudades cercanas.

500 años: Los suburbios de las ciudades son invadidos por los bosques. Los árboles crecen entre restos de vajilla, electrodomésticos e implementos de cocina de aluminio y acero inoxidable.

1000 años: Los daños ocasionados por fenómenos geológico son muy notorios. Mil años de temblores y terremotos han asolado las estructuras, los volcanes han depositado pequeñas o grandes capas de ceniza, las fallas han levantado o hundido secciones de las ciudades, los sedimentos cubren puertos y el mar ha inundado ciudades. El efecto de enfriamiento y calentamiento ha agrietado muchos edificios desplomándolos.
Sin embargo aún se conservan grande obras de ingeniería y los capiteles de ciertos edificios, se conservan estructuras de estadios, presas, muelles, pistas aéreas. Cual cápsulas del tiempo, aun se pueden hallar documentos y dinero en cajas fuertes. Vasos y copas pueden encontrarse también aunque la mayoría del plástico ha desaparecido así como las obras de arte y los libros a la interperie. Algunos letreros metálicos siguen en pie al igual que algunos aviones siguen en las pistas cubiertas de maleza aunque muy deteriorados, también pueden verse tendidos eléctricos y líneas férreas con sus locomotoras, muchos daños ambientales se han remediado espontáneamente. De los computadores prácticamente han desaparecido todas las portátiles y de los de escritorio se conservan las lunas de las pantallas y las carcasas metálicas. Por increíble que parezca hay algunos satélites que intentan transmitir datos a la tierra aunque muchos ya se han quemado en la atmósfera o han agotado su combustible nuclear o se han destruido por fragmentos de meteoritos.

15 mil años: Los muros de New York y otras grandes metrópolis sucumben finalmente ante el avance de los glaciares. Las únicas estructuras que perduran relativamente intactas en el mundo son las subtérraneas; por ejemplo, el túnel del Canal de la Mancha.

35 mil años: Los residuos de plomo que contaminaron el ambiente durante la época en que los humanos aún caminaban sobre la Tierra, por fin pudieron ser absorbidos y degradados por la Naturaleza. Para otros compuestos, como el cadmio, habrá que esperar otros 75 mil años.

100 mil años: Los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera regresan a los valores existentes antes de la desaparición de la Humanidad (aunque esto tal vez podría tomar un poco más de tiempo).

250 mil años: Los niveles de radiación de plutonio contenidos en las bombas nucleares (cuyas carcazas han desaparecido por la corrosión muchos, muchos milenios antes) son absorbidos finalmente por el suelo y ya no representan una amenanza.

1 millón de años: No quedará prácticamente nada de lo creado por el hombre, las grandes obras de ingeniería hace milenios fueron destruidas por el lento accionar de los agentes geológicos y climáticos. Es probable que quede alguna estructura por allí, restos humanos conservados en condiciones ideales, algunas herramientas y maquinarias de aleaciones metálicas, bóvedas que aún conservarían ciertos restos, sobretodo joyas. Pero la mayor parte de lo creado se habrá perdido, la mayor parte del conocimiento y la cultura humana habrá desaparecido. Muchas ciudades han se han hundido en el mar, se arruinaron a la intemperie o fueron sepultadas por volcanes y sedimentos.

La Tierra es diferente. En un millón de años los cambios climáticos han sido diversos, las eras glaciares se sucedieron una tras otras y el nivel del mar aumentó y disminuyó, los desiertos se expandieron para ser reemplazados por sabanas y bosques. El istmo de Panamá ya no existe y un nuevo istmo conecta la Florida con la Guyana, La península de Baja California es ahora una isla, la península arábiga es ahora un fondo marino, puentes de tierra conectan Australia con Asia y Japón con Rusia, Etiopía se quiebra y es reemplazada por brazos de mar. Ecuador y parte de Sudamérica se eleva casi un kilómetro convirtiendo a Quito y la sierra en páramo, el Golfo de Guayaquil se convierte en un delta. Nuevas especies han evolucionado y es probable que de alguna población primate sobreviviente haya emergido una nueva cultura.

2 millones de años: Para esta época, es posible que ciertos microbios hayan evolucionado lo suficiente como para degradar los productos plásticos y alimentarse de ellos.

7.2 millones de años: Los vestigios de algunas obras arquitectónicas (estatuas, monumentos) aún permanecen en pie, si es que no fueron destruidos por sismos o inundaciones. Muchos químicos tóxicos producidos por los seres humanos (PCB, dioxinas, etc.) todavía conservan su poder mortal.

10.2 millones de años: Las esculturas de bronce aún siguen siendo reconocibles.

3000 millones de años: La vida persiste sobre la Tierra, aunque de formas que ni siquiera somos capaces de imaginar.

4500 millones de años: El medio millón de toneladas de uranio 238 presente sólo en los Estados Unidos, llega a la mitad de su ciclo de vida. La Tierra comienza a calentarse debido a la expansión del Sol. Al menos durante mil millones de años más, las formas de vida dominantes serán los microorganismos, tal como en los comienzos de la vida sobre el planeta.

6500 millones de años: La Tierra se derrite por influencia del Sol, que ya ha absorbido a los demás planetas interiores, marcando el final inevitable de nuestro planeta.

Toda la Eternidad: Los fragmentos de las comunicaciones de radio y televisión transmitidas por la Humanidad durante su breve paso por el planeta Tierra, continúan viajando a través del espacio como única huella de nuestra remota existencia.

Hay una conclusión inesperada, y es el resurgimiento -y un profundo respeto- de lo que Weisman califica como "los héroes que mantienen nuestra civilización"; una larga lista de operarios, técnicos de mantenimiento de edificios, barrenderos, trabajadores que recogen la basura y que limpian calles, puentes, cristales, y que impiden que el agua penetre en los tejados. En definitiva, personas cuyos empleos no están bien pagados, cuyos trabajos están considerados injustamente como "de perfil bajo". "Durante mi investigación no necesité hablar con ningún político. En realidad, no nos hacen falta; sin políticos seguiríamos haciendo arte, comercio... Pero sin las personas que mantienen los pavimentos, puentes, túneles de metro... ocurriría un desastre. No tendríamos civilización"

Fascinante, ¿no creeis? pero ninguno de los presentes podremos llegar tan lejos para comprobar cómo será la Tierra trás tantos millones de años aunque puede que si quede algún resto de nuestra desaparecida civilización para dar testimonio de nuestra existencia a alguna forma de vida reemplazadera, como las antiguas formas biológicas lo hicieron con los seres humanos.

Ilustraciones de Kenn Brown y Chayan Khoi
Textos Ecuador: http://www.ecuadorciencia.org/
Textos New York: Allan Weisman
Recopilación: KarlFM.-

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