lunes, febrero 06, 2012

MANOS MÁGICAS ENTRE LUZ Y SOMBRA


Recuerdo que de niño mi mamá me enseñó a hacer ciertas figuras con las manos; recuerdo la habitación a oscuras y una vela grande, sus movimientos y formas con su manos y la proyección de extrañas siluetas moviéndose sobre el fondo blanco. Al poco tiempo una lámpara puntual substituyó a la vela, era menos peligroso y permitía mayor juego de colores; en aquellos tiempos no habían teles, videoconsolas, ni todos estos juguetes que hoy en día matan la imaginación y artesanía manual de los niños. Recuerdo también que en el cole una vez al mes unos chicos nos recreaban historias animadas de sombras sobre una gran tela blanca, con música, efectos y diversos colores. Todos estábamos embobados viendo tan increíble y mágico espectáculo. Eran tiempos donde la, cosas más simples eran la máxima ilusión de los niños, donde la carencia avivaba la la curiosidad y la imaginación, dos aptitudes que nos daban felicidad necesaria para vivir con sonrisa en el mundo gris que nos envolvía. Viendo este impresionante clip de Let Calcutta Surprise You,  he revivido ese tiempo pasado y he vuelto a sentir el poder inconmensurable de las sombras..

KarlFM.-

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“Hubo un tiempo en que todos los muñecos fueron dioses, ancestros que vieron el origen del mundo para que se lo comunicaran a los mortales. Ellos vivieron como sombras y de sus propias sombras nació el teatro de sombras.”


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Una sombra es una región de oscuridad donde la luz es obstaculizada. Las sombras chinescas son un juego popular y un arte que consiste en interponer las manos entre una fuente de luz y una pantalla o pared, de manera que la posición y el movimiento de las manos proyecta sobre la pantalla sombras que representan distintos seres en movimiento. La shadowgraphy o ombromanie es el arte de la realización de una historia o un espectáculo con imágenes hechas por las sombras de la mano. Los artistas que las ejecutan se les denomina shadowgraphists o shadowgraphers. 
 
La sombra representa en casi todas las culturas el alma como ente separable del cuerpo y capaz de sobrevivirlo. Representa la fuerza oculta o espiritual de las cosas, su aura. La sombra equivale a magia, a los sueños, al subconsciente, a la muerte, al más allá, al alma, al espíritu. Sus formas inestables y siempre cambiantes son una invitación al juego imaginativo y creativo, una constante estimulación de la fantasía.

Es por ello que las sombras representan historias con una fuerte carga fantástica, por sus posibilidades de insinuar sin dejar ver, de deformar la realidad y dotarla de unas características que en otros medios sería difícil de conseguir. La sombra nos traslada a un mundo informe, no creado, en donde se reflejan nuestras pasiones, nuestros miedos, nuestras divisiones interiores.

Esta en un plano intocable, inalcanzable. Para ejercer cualquier efecto sobre ella, es imposible dirigirse a ella de forma directa. Todo es sutil, es aparente, es de una causalidad superior. La sombra no se deforma directamente sino que se debe deformar el cuerpo o la fuente de luz que la manifiestan. La sombra solo es tocable en otra dimensión, la física.

 
A pesar de su nombre, las sombras chinescas no nacieron en China sino en la isla de Java, aproximadamente unos cinco mil años antes de J.C. Concebidas originalmente como juego infantil, constituyeron uno los primeros esfuerzos por materializar el ancestral afán humano por reproducir el movimiento sobre una pantalla, y en este sentido pueden concebirse como un remoto antecedente del cine.
 
El origen más remoto del teatro de sombras se remonta a los tiempos del hombre prehistórico, cuando éste hacía sombras con sus manos y su cuerpo frente al fuego de las cavernas. Ya en el siglo IV a.C. en el Mito de la Caverna de Platón se nos presentaban unas sombras como indicadores de una realidad no existente, pero que supone el continuo recuerdo y referencia de esa realidad del ser. La sombra, a caballo entre lo real y lo ficticio, entre el ser y el no ser, a medio camino entre lo mágico y lo religioso, suponen la imagen más palpable del mundo de lo abstracto, del mundo de las ideas, de aquello que trasciende lo que nuestros sentidos perciben.

Sin embargo su orígen  como entretenimiento lo encontramos en la India, Indonesia y China. En India y después en Indonesia el titiritero de sombras era un hombre muy especial llamado Dalang, una especie de artista sacerdote que representaba las epopeyas humanas a través de las sombras; gracias a ello entraba en contacto con el mundo superior y restablecía el equilibrio entre las fuerzas negativas y positivas de la comunidad. Por otro lado a través de los mitos tenía la función de educar y transmitir valores al pueblo. En Indonesia esta tradición se mantiene muy viva y continua estando ligada a los rituales y a la unión y comunicación con la comunidad.

En China nos cuentan una leyenda que representa para los chinos el origen del teatro de sombras, cuenta que el emperador Wu-Ti, había perdido a su mujer Wang, por la sentía un profundo amor. Cae en la más completa apatía. Todos en la corte ensayan modos de devolverle el gusto por la vida, pero ni los juglares, ni los bufones, ni los cocineros le podían hacer olvidar su tristeza. Aparece entonces Sha-Wong, que se declara capaz de hacer revivir a la bella Wang. Coloca al emperador ante una tela tendida entre dos postes y sobre la cual hace aparecer unas sombras de su bien amada. Habla con el emperador de recuerdos comunes....hasta que un día el emperador olvida la promesa de no tocar la tela. Tira de la tela y descubre a Sha-Wong agitando una figura de mujer delante de una lámpara. Comprende el montaje y monta en cólera. Existen dos versiones del final: la primera es la muerte de Sha-Wong decapitado y la segunda es la de que rinde homenaje al montador de sombras y el emperador hace que siga con su arte. El teatro de sombras chino es el único que incorpora decorados, mobiliario, plantas, palacios y animales, reales o fantásticos. Las figuras son de piel de camello o de buey. Al igual que en el resto de países, las representaciones tienen carácter sagrado, y los personajes representan a los seres del más allá.

El teatro de las sombras llegó a Europa a través de las rutas de evangelización de los jesuitas. En 1772, Dominique Séraphin instaló su teatro de sombras en el Cabaret del Chat Noir, con el que cosechó grandes éxitos. Asimismo, las compañías italianas de funambulistas y cómicos contribuyeron en gran medida a difundir este tipo de teatro por toda Europa. Posteriormente fue expandiéndose  por Alemania gracias a un grupo de artistas entre los que estaba Charlotte Reininger una cineasta alemana que logró unir el teatro de las siluetas con el cine, siendo el origen de la animación.

El arte de las sombras proyectadas se redujo a finales del siglo XIX cuando la electricidad llegó a estar disponible en los hogares: las bombillas y lámparas eléctricas no emitían buenas sombras y también porque el cine y la televisión se estaban convirtiendo en la nueva forma de entretenimiento. El resurgimiento de las sombras con las manos se hizo nuevamente popular gracias al artista francés, Félicien Trewey, quien popularizó a través de ellas las siluetas de personajes famosos.

Texto: Wikipedia y http://www.asombras.com

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