

Este texto es una memoria a todas aquellas personas que murieron salvajemente por las sádicas manos de sus asesinos. Mi más sincero pésame a todos los amigos y familiares de las víctimas.
Desde hace diez años se descubre en los suburbios de una maldita ciudad, muchos cuerpos de mujeres, adolescentes y niñas prácticamente irreconocibles; según los informes de los medios de información extranjeros, la cifra más reciente indica que son ya más de 388 hallazgos y dicen que unas 5.000 desaparecidas. Todas las víctimas son asesinadas siguiendo un mismo ritual macabro: secuestro, tortura, crueldades sexuales, mutilaciones y estrangulamiento. Es tal vez el caso más abominable de la historia criminal de todos los tiempos, es el horror de Ciudad Juárez, estado de Chihuahua (México), junto a la frontera con Estados Unidos. No parece que la serie de crímenes vaya a detenerse porque, según las Naciones Unidas, la tasa de impunidad sobre el asesinatio en México es casi total.
Algunos cadáveres son encontrados en los barrios del centro de la ciudad, otros descubiertos en terrenos baldíos de los suburbios, todas las víctimas son asesinadas después de haber estado secuestradas durante semanas. Casi todas son obreras que fueron sorprendidas mientras iban a su trabajo o retornaban a su casa, todas eran menudas, morenas y tenían cabello largo. Los lugares donde se han descubierto la mayoría de los cuerpos son: Lote Bravo, Granjas Santa Elena, colonia La Nueva Hermila, las faldas del Cerro del Cristo Negro y el Puente Libre que une a Juárez con El Paso, Texas.
Parece el truculento guión de una película de asesinatos terribles como Asesinato en 8mms, Seven, El Silencio de los Corderos, Psycho, Ciudadano X, El Intercambio, etc., o una historia macabra de asesinaos en serie famosos como el Vampiro de Düsseldorf, el Estrangulador de Boston, Jack el Destripador, Andrei Chikatilo, Ted Bundy, Albert Fish, Gordon Stewart Northcott (autor de los infanticidios del ganillero de Wineville), etc. Son historias reales que te estremecen los huesos, te hacen sudar y aceleran el bombeo de sangre hasta niveles de angustia peligrosa. Me cuesta creer que haya gente capaz de semejantes barbaridades.
Los asesinatos de Ciudad Juárez son una extraña combinación de ambas cosas, primero porque eson una realidad que a fecha de hoy sigue sin esclarecerse por lo que fue motivo para la realización de una película denominada La Ciudad del Silencio. Segundo, porque estos espantosos crímenes son obra de mentes perversas y rotas, cerebros malos que se disfrutan causando el más intenso dolor a sus víctimas. Son casos que dada su enorme maldad y sadismo pone los pelos de punta y la piel de gallina con tan solo imaginarlo. Justamente el domingo 30 de agosto pasaron por TVE1 este último film, de ahí que escriba sobre el caso.
El célebre detective estadounidense Robert K. Ressler, un crack del FBI, inventor de la expresión "serial killer", de la técnica del "perfilado" de los asesinos en serie, y consejero experto de la película El silencio de los Corderos, se trasladó en 1998 a Ciudad Juárez para investigar sobre los hechos. En su informe Ressler afirmó que la mayoría de los asesinatos eran obra de dos serial killer no mexicanos sino probablemente españoles o chicanos de Estados Unidos. En 1999, una de las más grandes expertas mundiales en criminología, Candice Skrapec, de la Universidad de California, pensaba que uno de los autores podía ser Ángel Matutino Resendez, el famoso "asesino de los ferrocarriles" o Alejandro Máynez miembro de una rica familia propietaria de locales nocturnos. Máynez, lo mismo que otros sospechosos, estaba bajo la protección del gobernador del estado de Chihuahua, Francisco Barrio Terrazas. Curiosamente bajo su mandato los asesinatos de mujeres se multiplicaron y se agregaron a la violencia habitual de este estado, el más violento de México. En esa época (1995-1998 aprox), Barrio Terrazas declaró que esos asesinatos no tenían nada de sorprendente porque las víctimas se paseaban por lugares oscuros y llevaban minifaldas u otras ropas provocativas.
¿Por qué los cadáveres son desfigurados y mutilados? ¿Por qué tal ensañamiento con las víctimas, ese sadismo tan bárbaro? ¿Se trata de rituales satánicos? ¿De orgías perversas de narcotraficantes? ¿De vendedores de órganos? ¿De sacrificios humanos para el rodaje de filmes reales en los cuales la víctima es violada, torturada y asesinada ante la cámara (snuff movies)? Las preguntas se suceden hasta el infinito sin que ninguna investigación seria pueda darles respuesta. Diversos testimonios indican que los asesinos habrían estado protegidos por los policías de Chihuahua, luego del apoyo de algunos ámbitos de poder vinculados con el tráfico de drogas y otros negocios de altos rendimientos.
También es cierto que en estas culturas latinas muchos jóvenes "machos" creen que la violencia contra las mujeres es un deber de hombría. Merodean en auto durante la noche, en busca de presas. La primera víctima encontrada fue la niña Alma Chavira Farel, en enero de 1993; las edades de las víctimas oscilan entre los 10 y 35 años.
Hester van Nierop, una estudiante holandesa de 18 años, fue secuestrada el 20 de septiembre de 1998. Doce horas más tarde se encontró su cadáver bajo la cama de una habitación del hotel Plaza. Había sido violada, torturada y estrangulada.
Lilia Alejandra García Andrade, de 17 años y madre de dos niños, desapareció el 14 de febrero de 2001 al salir de la fábrica. Su cadáver fue encontrado siete días más tarde en un terreno baldío frente al centro comercial Plaza Juárez. Estaba semidesnuda y envuelta en una manta. La autopsia reveló que la adolescente había sido asesinada el 19 de febrero. Antes de ser estrangulada había sido violada, torturada y mutilada durante cinco días.
Violeta Mabel Alvidrez Barrio, de 18 años, fue secuestrada el 4 de febrero de 2003. Su cadáver se encontró, junto con el de otras dos adolescentes de 16 y 17 años; había estado a merced de sus verdugos sádicos y psicópatas durante más de diez días.
Hay tantas que la lista sería interminable. Muchos cadáveres siguen en paradero desconocido porque hacer desaparecer los cuerpos de las mujeres asesinadas se ha vuelto una especialidad de la mafia local. El procedimiento usual se denomina "lechada": un líquido corrosivo, compuesto de cal viva y de ácidos, disuelve rápidamente la carne y los huesos sin dejar la menor huella.
Muchos documentos y testimonios prueban que muchos de estos homicidios fueron cometidos durante orgías sexuales, por uno o varios grupos de individuos, entre los cuales hay asesinos protegidos por funcionarios de los diferentes cuerpos policiales en complicidad con personas en posiciones importantes. Estas personas se encuentran a la cabeza de fortunas adquiridas con gran frecuencia de manera ilegal, gracias a la droga y el contrabando, cuya red de influencia se extiende como un pulpo para todo el país. Por eso estos crímenes odiosos gozan de semejante impunidad.
La estrategia de los distintos gobernadores y autoridades para "resolver" los asesinatos ha llevado a un conjunto de manipulaciones y disimulos consistentes en inculpar a inocentes o hacer asesinar a quienes se hacen cargo de la defensa de los falsos culpables. Abogados, jueces, procuradores y periodistas recibieron amenazas de muerte para disuadirlos de proseguir sus investigaciones sobre los homicidios de estas mujeres. este tenebroso asunto revela el gran poder de los narcotraficantes y la solidez de sus redes de influencia. Los vínculos entre el ambiente criminal y los poderes económico y político constituyen una amenaza para todo México.
Según fuentes federales, seis grandes empresarios de El Paso, de Texas, de Ciudad Juárez y de Tijuana comandarían a sicarios encargados de secuestrar mujeres y de llevárselas para violarlas, mutilarlas y matarlas. El perfil criminológico de esos asesinatos se acercarían a lo que Robert K. Ressler llamó "asesinatos por diversión" (spree murders). Las autoridades mexicanas estarían enteradas desde hace tiempo de estas actividades y se habrían negado a intervenir. Estos ricos empresarios estarían cerca de algunos amigos del presidente Vicente Fox y habrían contribuido al financiamiento oculto de la campaña electoral que le permitió a Fox ser elegido presidente, y a Francisco Barrio Terrazas, ex gobernador de Chihuahua, llegar a ser ministro. Esto explicaría por qué ningún culpable verdadero ha sido hostigado nunca por esos más 300 asesinatos en serie y múltiples desapariciones.
Y los homicidios continúan. En este mismo instante, una mujer, una adolescente o un niña puede estar a punto de morir torturada en Ciudad Juárez.
Modificaciones y ampliación de texto por KarlFM. Fuente bibliográfica: Le Monde Diplomatique, edición española.
VER VIDEOS:
http://www.youtube.com/watch?v=fAxb9VVL4D8
http://www.youtube.com/watch?v=IAX59vfeLcI
Saludos.-