La crisis de Bankia es la quiebra financiera más grave de la historia
económica española, ha disparado la prima de riesgo por encima de los
500 puntos básicos y amenaza con provocar la intervención de España por
la Unión Europea.
Félix Martinez
***
El "caso Bankia"
va camino de convertirse en un ejemplo de libro. Quienes gestionaban las cajas
sabían que el desajuste contable era una bola que crecía de manera imparable.
Lo sabían y se supone que también el Banco de España estaba al tanto del
inquietante desfase entre los apuntes y el valor real de los activos. Otro
peldaño de esta escalera lo ocupan los políticos. Los directamente implicados
en la gestión y, también, los miembros del Gobierno con carteras en Economía.
Luis de Guindos ahora y Elena Salgado antes. Obvio resulta señalar que tanto
Rodríguez Zapatero como Mariano Rajoy estaban al tanto de la situación. Ahora
sabemos que Cajamadrid nunca debió fusionarse con las cajas valencianas
hinchadas de activos tóxicos. Con la excusa de no crear una situación de pánico
nos han ocultado la verdad del agujero. Todo para el pueblo pero sin contar con
el pueblo. Ese pueblo al que se le van a imponer nuevos sacrificios para salvar
a Bankia del desastre. El rescate será el mayor de la Historia de España. La
gestión del "caso Bankia" acabará pasando factura política a cuantos
pretendan seguir ocultando la verdad de lo ocurrido. La gente traga y aguanta,
pero no es tonta. ¿Cuántas “BB” (Bombas Bankia) quedan en España?
Fermín Bocos
La Voz de Almería
***
El grupo BFA-Bankia, producto de una fusión liderada por Caja Madrid y Bancaja con Caja Ávila, Caja Segovia, Caja Insular de Canarias, Caixa Laietana y Caja Rioja, ha sido finalmente nacionalizado, después de una crisis provocada por las maniobras políticas, la dejadez de algunos banqueros y la pasividad de los reguladores.
El núcleo duro de Bankia fue el
eje del PP Madrid-Valencia, mediante el control de Caja Madrid y
Bancaja desde sus gobiernos regionales, que convirtieron el sector inmobiliario
en el principal negocio de ambas entidades.
El Gobierno de José María Aznar
impulsó el control político de las dos cajas, con la complicidad de Esperanza
Aguirre, por una parte, y de Francisco Camps -que siguió la obra de Eduardo
Zaplana- por la otra.
Por su parte, el Ejecutivo de
José Luis Rodríguez Zapatero mantuvo la situación, mientras el regulador, el
Banco de España, miraba hacia otro lado con Jaime
Caruana al frente -nombrado por el PP- pimero, y Miguel Ángel Fernández
Ordóñez -nombrado por el PSOE-, después.
Cuando llegó al Gobierno del
Estado, Mariano Rajoy se encontró con
un situación irreversible. Bankia era demasiado grande para caer y ha sido
necesaria su nacionalización, después de destituir a Rodrigo Rato y colocar a
un profesional independiente, un ex del BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, para salvar los muebles. Algunos de los
principales responsables de la situación son:
Esperanza Aguirre. La
presidenta de la Comunidad de Madrid provocó la destitución de Miguel Blesa de
la presidencia de Caja Madrid para controlar la entidad en su enfrentamiento
con Alberto Ruiz Gallardón. Esperanza Aguirre intentó poner en la presidencia a su mano
derecha, Ignacio González, vicepresidente de la Comunidad. Ruiz Gallardón apoyó
a Blesa y, después, como alternativa, a Rodrigo Rato. Rajoy decidió a favor de
Rato.
Alberto Ruiz Gallardón. El alcalde de Madrid utilizó Caja Madrid para enfrentarse a Esperanza Aguirre. Intentó que Blesa se mantuviera en la presidencia de la entidad, y después, cuando comprendió que era inviable, impulsó la candidatura de Rodrigo Rato, que ganó gracias al apoyo de Rajoy.
Rodrigo Rato. El exvicepresidente económico de Aznar, que había protagonizado una fuga no explicada de la presidencia del Fondo Monetario Internacional, mantuvo desde la presidencia de Caja Madrid, y después de BFA-Bankia, el entramado de intereses políticos e inmobiliarios creado por el PP.
José María Aznar. Reforzó el control del PP sobre Caja Madrid imponiendo a su amigo Miguel Blesa en la presidencia. Igualmente, desde el PP y la Generalitat del País Valencià, mantuvo en la órbita del partido a Bancaja y su filial, el Banco de Valencia, recientemente intervenido por el Banco de España.
Miguel Ángel Fernández Ordóñez. El gobernador del Banco de España, que fue secretario de Estado con Felipe González y con José Luis Rodríguez Zapatero, incumplió totalmente sus funciones de regulador y permitió que Caja Madrid, Bancaja y posteriormente Bankia adquiriesen un riesgo inmobiliario insostenible. Mantuvo la ficción de la supuesta solidez del sistema financiero español.
Miguel Blesa. Como presidente de Caja Madrid nombrado por su amigo Aznar, impulsó la entrada de la caja en negocios inmobiliarios inmobiliarios muy arriesgados financieramente pero beneficiosos para empresas y entidades afines al partido. Apoyado por Alberto Ruiz Gallardón, fue destituido por la presión de Esperanza Aguirre.
Alberto Ruiz Gallardón. El alcalde de Madrid utilizó Caja Madrid para enfrentarse a Esperanza Aguirre. Intentó que Blesa se mantuviera en la presidencia de la entidad, y después, cuando comprendió que era inviable, impulsó la candidatura de Rodrigo Rato, que ganó gracias al apoyo de Rajoy.
Rodrigo Rato. El exvicepresidente económico de Aznar, que había protagonizado una fuga no explicada de la presidencia del Fondo Monetario Internacional, mantuvo desde la presidencia de Caja Madrid, y después de BFA-Bankia, el entramado de intereses políticos e inmobiliarios creado por el PP.
José María Aznar. Reforzó el control del PP sobre Caja Madrid imponiendo a su amigo Miguel Blesa en la presidencia. Igualmente, desde el PP y la Generalitat del País Valencià, mantuvo en la órbita del partido a Bancaja y su filial, el Banco de Valencia, recientemente intervenido por el Banco de España.
Miguel Ángel Fernández Ordóñez. El gobernador del Banco de España, que fue secretario de Estado con Felipe González y con José Luis Rodríguez Zapatero, incumplió totalmente sus funciones de regulador y permitió que Caja Madrid, Bancaja y posteriormente Bankia adquiriesen un riesgo inmobiliario insostenible. Mantuvo la ficción de la supuesta solidez del sistema financiero español.
Miguel Blesa. Como presidente de Caja Madrid nombrado por su amigo Aznar, impulsó la entrada de la caja en negocios inmobiliarios inmobiliarios muy arriesgados financieramente pero beneficiosos para empresas y entidades afines al partido. Apoyado por Alberto Ruiz Gallardón, fue destituido por la presión de Esperanza Aguirre.
Elena Salgado. La
vicepresidenta económica de Zapatero no se atrevió a tomar medidas contra la
politización y el excesivo riesgo inmobiliario de Caja Madrid y de Bancaja y,
después, de BFA-Bankia. Con la complicidad de Zapatero y del gobernador del
Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, hizo dejación de sus
responsabilidades ante la gran influencia del sector de la construcción y la
politización de las cajas.
Francisco Camps. Tanto Bancaja como la CAM -intervenida y después vendida al Banco Sabadell- fueron uno de los escenarios del enfrentamiento de intereses entre el expresidente de la Generalitat valenciana y su antecesor en el cargo, Eduardo Zaplana. Ambos fomentaron la implicación de ambas entidades en el sector inmobiliario, con unos reisgos financieros excesivos.
Eduardo Zaplana.
Presidente de la Generalitat valenciana hasta que Aznar lo llevó al Gobierno
del Estado, intentó fusionar Bancaja con la CAM para reforzar el control del PP
sobre las finanzas del País Valencià. Camps, enfrentado con Zaplana, impidió la
fusión, y ambas cajas sufrieron las consecuencias de sus enfrentamientos.
Colocó a las dos entidades en un riesgo excesivo en el sector inmobiliario.
José Luis Olivas. Es el hombre
fuerte del PP en el sistema financiero valenciano. Fue consejero de Economía y
vicepresidente de la Generalitat, y ocupó la presidencia interinamente entre la
salida de Zaplana y la entrada de Camps. Presidente de Bancaja y del Banco de
Valencia -intervenido por el Banco de España-, filial de la caja, llegó a la
vicepresidencia de BFA-Bankia, y tuvo que abandonar el cargo después
enfrentarse con Rato, durante el proceso de intervención del Banco de Valencia.
Y FALTAN MUCHOS MÁS, PERO ESTOS
SON LOS PRINCIPALES CULPABLES DEL OJO DE BANKIA.


No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada