

Muchas veces solemos cerrarnos en nuestros propios mundos negando la entrada a otras historias distintas simplemente porque las desconocemos o no indagamos lo suficiente sobre ellas; cada persona es un conjunto único de variables que piensan y sienten por si mismas, pero tienden a sedentarizarse por cuestiones de distanciamientos culturales; sin embargo, a veces hay espíritus que, por convicción propia o influencias ajenas, derriban sus jaulas y deciden volar para explorar nuevos horizontes. Son las almas que precisamente avanzan y descubren.
Permanecer siempre en el mismo lugar termina por convertir todo en cotidiano, monótono y aburrido; cuando algo deja ya de sorprendernos o motivarnos es síntoma de que hay que variar de dirección. Cada cual es como es y yo siempre necesito explorar, conocer universos nuevos que alimenten mi sed de experiencias y conocimientos. Por ejemplo, la música. Azam Alí es una auténtica pasada, una voz surgida de las lejanas tierras de Persia (hoy en dia Irán) que retumba en tu alma como el eco de tierras lejanas llenas de sensibilidad, sensualidad y magia espiritual. Música espiritual cargada de sonidos que van desde temas casi minimalistas hasta auténticos éxtasis de voz y percusión donde toda la fuerza y la riqueza de la música de Oriente Medio alcanza su máxima expresión.
“Azam Ali nació en Teherán, aunque se crió en India, La Revolución de los Ayatolás en 1979 cambió el curso de su vida, su madre decidió dejar su hogar y su vida para trasladarse a EEUU en 1985, cuando Azam no era más que una adolescente (…)
“Durante su aprendizaje uno de sus profesores de instrumento musical, el maestro persa Manoocher Sadeghi, oyó su voz por primera vez y cayó completamente rendido ante su cualidad para transmitir emociones mediante el canto. Fueron estas palabras las que le dieron el empuje que necesitaba para explorar con su voz, cultivandola y haciendola madurar como vehículo con el que finalmente podría expresarse por completo, una voz que la revista Billboard describiría más tarde como "un instrumento glorioso e inolvidable" (…)
“La verdadera pasión de Azam había sido explorar el inmenso potencial de la voz humana, sobre todo su capacidad para trascender al lenguaje, la cultura y las barreras espirituales cuando expresaba pura emoción. Trabajó la clásica occidental, la India, la persa o la de Europa del Este (Bulgaria, plor ejemplo). Cuando se le preguntó por su acercamiento al canto, Azam explicó: "lo que más me intriga de la voz humana es su habilidad para convertir todo en transparente a través de su poder de transformación. La voz no es sólo una vía para conducir palabras. Para mí se trata más de un sueño abstracto en el que todo tiene perfecto sentido" (…)
“Actualmente vive en Los Angeles y ha sido reconocida internacionalmente por su trabajo con Vas, un dúo de música étnica respetado por la crítica que ha cosechado grandes éxitos de ventas, fundado en 1996 con el percusionista Greg Ellis. Su música, que describen como "un mundo alternativo", se centra principalmente en la antigua relación entre la percusión y la voz. Sus sonidos cinemáticos distintivos poseen influencias de India, de Persia, de Occidente y de otros estilos musicales que se unen en un juego único que sin duda trasciende la categorización y las etiquetas culturales ... ganando el primer puesto en la jerarquía musical de los grupos cuya innovación sientan un nivel que otros aspiran conseguir” (…)
“Además de Vas, Azam es también la cantante de la banda iraní Niyaz, un proyecto electroacústico que pone música a los poemas de los místicos sufíes, ha sido reconocido internacionalmente como una de las mejores bandas de su género” (…)
“Azam ha sido una cantante invitada muy prolífica y su particular voz se puede escuchar en muchos trabajos de Oriente Medio y Occidente … Otras colaboraciones las podemos encontrar en multitud de películas como en Matrix Revolutions, donde interpretaba la canción "Navras" junto con su compañero de grupo Greg Ellis, Ben Watkins de Juno Reactor y Laxmi Shankar” (Wikipedia)
NOTA: "Navras es una palabra del Sánscrito que se refiere a los nueve ("nava") estados emocionales ("rasa") que son exhibidos durante la música, el drama, y las artes visuales. Navras, compuesta por Don Davis y Juno Reactor, es el título de la canción de los créditos finales de The Matrix Revolutions: Music From The Motion Picture para la tercera parte de la trilogía iniciada con The Matrix, The Matrix Revolutions. La letra de la canción está cogida de los Upanishads, con los siguientes coros:
asato ma sad gamaya
tamaso ma jyotir gamaya
mrutyor ma amrtam gamaya
Del engaño llévame a la verdad
De la oscuridad llévame a la luz
De la muerte llévame a la inmortalidad"






























