«El afán de poder es la más violenta pasión humana»
Bertrand Russell.
Por fin fui a verla, tras dos intentonas fallidas, primero por entradas agotadas y segunda porque solo había primera fila; no soy tan friky como para tragarme pixels macro y darle la vuelta a mi cerebro. Avatar es un film que precisa ciertas condiciones físicas para verlo, por lo que cualquier síntoma de ansiedad o impaciencia puede resultar erróneo para el disfrute óptimo del espectáculo. Es mi consejo.
No voy a hablar de la película en sí, hay mogollón de webs y noticias que explican sus pormenores, entresijos, técnica y demás historias. Repetirme, hacer copy & paste o cambiar el sentido de las frases, sería absurdo y no es mi estilo. Tampoco voy a contar la película porque si lo hiciera os quitaría la capacidad de asombro, además es casi imposible narrarla porque hay cosas que deben verse con los ojos mientras uno se sumerge en el fantástico mundo de Pandora, el planeta donde transcurre la acción. Avatar es puro espectáculo … algo indescriptible en palabras … esa precisamente era la intención con la que nació el film.
En el marco del hinduismo, un avatar es la encarnación terrestre de un dios. “La palabra también se utiliza para referirse a encarnaciones de Dios o a maestros muy influyentes de otras religiones apartes del hinduismo, especialmente a los adherentes a tradiciones dhármicas cuando tratan de explicar a personajes como Cristo” (http://avatarlapelicula.es).
Por más que algunos intenten derribarla, Avatar tiene enormes dosis de color y sensaciones sin precedentes, sin casi darte cuenta te transmite principios los principios básicos en los cuales debería basarse toda sociedad. Su mensaje es simple y directo, porque Avatar se centra en el imperialismo y la biodiversidad, un conflicto fundamental en la actual problemática humana. Según Evo Morales, Presidente de Bolivia, “Avatar es una profunda muestra de resistencia al capitalismo y la lucha por la defensa de la naturaleza”. El film evoca valores hoy en día en peligro, como la toma de conciencia, la gestación de la fuerza como poder de resistencia, rebelión, y defensa de los valores libres, la unión, la solidaridad, la colectividad igualitaria hacia un mismo fin, todos ellos principios evidentemente anti-capitalistas donde lo individual prevalece sobre el grupo y frente a cualquier doctrina de dominio y explotación. Todo ello narrado en clave entendible y sencilla para todos los niveles, desde los ancianos y niños, hasta los jóvenes y maduros. Cuando sales del cine te das cuenta de la maldad del ser humano y cuanto daríamos todos por poder vivir en un mundo como el de los Omaticayas.
No me vale que ciertas lenguas o plumas críticas, pagadas precisamente por las multinacionales capitalistas para que derroquen posibles gestaciones de nuevas conciencias, acusen a la película de superflua y de guión predecible de principio a fin. Parece ser que ciertos críticos piensan que las películas deben ser tochos intelectuales para mentes complejas y retorcidas. Para leer profundidades ya están los libros como la Crítica de la Razón Pura de Inmmanuel Kant o las obras completas de Friedrich Nietzsche, por poner un ejemplo. El cine no siempre persigue esa profundidad que tanto alaban los críticos del sector, el cine queridos amigos, a veces es simplemente puro entretenimiento, disfrute, goce, así de simple, y si encima dice cosas y está bien hecha, mejor, por eso podemos afirmar que el cine es una maravilla.
Muchas veces necesito evadirme, liberarme de las comidas de tarro, buscando la evasión llana, que alimenta los deseos de fantasía o libertad. Otras me complace ver o leer mensajes llanos pero ricos de contenidos, ago como así disfrutar de una excelente tortilla española tras pasar dos semanas comiendo excentricidades o platos de diseño. Pretender juzgar algo porque es más profundo que otro me parece una posición retorcida y prepotente. La vida es variada y no en lo complejo radica siempre la verdad o la belleza, Contemplar, oler, sentir, palpar una flor es ya de por sí un éxtasis indescriptible, no es necesario conocer su sistema biológico para disfrutar plenamente de ella.
Avatar es una película que hay que ver completamente desnudo de bobadas, enquilosamientos intelectuales y sin corsés ni influencias ajenas, siendo consciente en todo momento de que vas a realizar un viaje alucinante y tridimensional por el mundo del ácido más flipante.
Gracias a la espectacularidad del formato tridimensional de alta definición denominado Real D, Avatar nos sumerge en una experiencia cinematográfica sin precedentes. Avatar ha tardado casi 15 años en hacerse posible, solo fue posible filmarla cuando los medios técnicos lo han permitido, antes imposible aunque ya estaba ideada. Eso ya por si mismo merece un sonado respeto. Si queréis leer más info al respecto leer la sección dedicada al tema en http://avatarlapelicula.es.
James Cameron, director de Avatar, ha explicado que la película comparte cosas con las novelas At Play in the Fields of the Lord y The Esmerald Forest, donde ambas presentan enfrentamientos entre culturas y civilizaciones dispares. También reconoce la conexión existente con Dances with Wolves, donde un soldado hundido psicológicamente se ve representado en una cultura tribal contra la que inicialmente luchaba. También se detectan posibles semejanzas o inspiraciones con la novela de Poul Anderson, Call Me Joe y las pinturas ilustrativas de Roger Dean (covers discográficas de los grupos Yes, Greenslade, Asia, etc).
Precisamente por eso algunos intentan acusar a Cameron de plagio, algo que en mi opinión me parece descabellado. No creo que un director de la fama y prestigio de Cameron se dedique a hacer la película más cara de la historia basándose en plagios que tarde o temprano saldrán a la luz denigrando su imagen como cineasta. Aun así yo me pregunto … ¿quién es capaz de crear hoy en día algo nuevo completamente de la nada? Todos tenemos influencias, incluso los críticos que tanto critican o incluso los autores citados. Nada es tan puro como para ser únicamente exclusivo.
La crítica especializada considera Avatar como una película extraordinaria, muy buena, prueba de ello es que Avatar ha sido nominada para cuatro Globos de Oro (mejor película dramática, mejor director, mejor banda sonora y mejor canción original I See You, interpretada por la cantante Leona Lewis). La película opta también a nueve galardones en la 15ª edición de los premios Critics Choice otorgados por la Broadcast Film Critics Association, entre los que se encuentran mejor película de acción y mejor director. La Asociación de críticos online de cine de Nueva York ya había premiado a Avatar como mejor película antes de su estreno, mientras que el Círculo de críticos de cine de Phoenix le otorgó los premios de mejor fotografía, mejor montaje, mejor diseño de producción y mejores efectos especiales, además de incluirla en su particular lista de las diez mejores películas del año. La mayoría de los medios norteamericanos la califican de “gloriosa, épica o un espectáculo visual sin precedentes".
“Avatar ha sido creada para conquistar los corazones, las mentes, los libros de historia y los récords de taquilla. La película más cara de la historia es gloriosa, simplona y felizmente alocada. Cameron no ha cambiado el cine, pero con la gente azul y la flora rosa han confirmado que la vida es maravillosa.” Manohla Dargis (The New York Times)
“Los años venideros definirán qué películas pueden lograr la perfección técnico-visual de Avatar.” Richard Corliss (Time)
“Cameron lleva al cine de ciencia-ficción la maravilla deslumbrante que es Avatar. Cada bit de tecnología en Avatar sirve a un propósito aún más grande; a una profunda historia de amor. Kirk Honeycutt (The Hollywood Reporter)
"Avatar de James Cameron, es la película más hermosa que he visto en años.» David Denby (The New Yorker)
“Extraordinaria. Viendo Avatar, sentí algo parecido a cuando vi Star Wars en 1977, no es sólo un sensacional entretenimiento, que lo es, es un avance impresionante de la técnica. Roger Ebert (Chicago Sun-Times)
Pero no todos son flores y violas. Otros sectores especializados critican a Cameron por su falta de imaginación al escribir el guión de Avatar, colocando como base del film un argumento demasiado manido, incluso hay quien la compara indefectiblemente con Dances with Wolves o Pocahontas. Radio Vaticano (siempre se meten donde no les llaman), acusa a James Cameron de realizar “un guiño a las pseudoctrinas que han hecho de la Ecología la religión del Milenio”. Un grupo de comunistas rusos asegura que “Avatar es un robo de ideas que ya estaban apuntadas en libros y películas de ciencia ficción soviética”. Hay comunistas que acusan a Cameron de formar parte de un plan del presidente Barak Obama para mejorar la imagen de los EEUU en el mundo. No cabe dudad duda de que a mucha gente se le va la olla y no han entendido la película porque precisamente el protagonista masculino no es más que un rebelde norteamericano que abandona las creencias del imperio yankee para convertirse en un ecologista libre. Hay quien incluso ya se pasa de la raya y va tan lejos como sus facultades se lo permiten:
“Avatar es la involución artística. A Cameron se le ha olvidado la historia que quería contar. O no daba para más. Si éste es el camino que va a llevar el cine a partir de ahora, que lo paren, que yo me bajo.” Javier Ocaña (El País)
“Avatar no es la película inaugural de nosequé que vaticinaban las crónicas, es previsible del primer al último plano, y además se presta a disecciones de perogrullo: "Pocahontas" + "Bailando con lobos" en clave sideral, ni más ni menos”. 20 minutos
Me encantaría ver que tipo de películas es capaz de hacer Javier Ocaña, ya que probablemente se considere un director frustrado. Lo más seguro es que Ocaña considere como obras maestras del cine esas películas densas y aburridas a las que la crítica denomina como cine de autor. Su opinión sobre Avatar está completamente fuera de lugar, es exagerada y refleja un espíritu prepotente. He oído incluso comentarios de que hay algunas personas que viendo Avatar se han dormido. Impresionante!!! Estos dormilones precisan dosis de puñetazos y persecuciones para estar despiertos ante la pantalla. Me parece muy poco ético que un equipo de personas que se implica en un proyecto complejo, donde montón de mentes despiertas, ingeniosas, inteligentes y capaces de asombrar, hagan un extraordinario trabajo de equipo como para que después vengan cuatro frustrados y se carguen con su fraseología de salón todo el resultado. Me parece poco elegante, yo pondría a esos críticos a hacer películas y luego obligarlos a tragarse las críticas que les hagan.
"La crítica convertida en sistema es la negación del conocimiento y de la verdadera estimación de las cosas". Henry F. Amiel, Escritor suizo.
"¿Quién sería crítico si pudiera ser escritor? Siempre se debe preferir la acción a la crítica". Theodore Roosevelt, Político estadounidense.
"Un mal escritor puede llegar a ser un buen crítico, por la misma razón que un pésimo vino también puede llegar a ser un buen vinagre". François Mauriac, Escritor francés.
Pero al margen de críticas, buenas o malas, yo no conozco a nadie que no haya disfrutado con el film, porque Avatar, explora el arte conceptual y el inmenso torrencial creativo de un equipo humano capaz de transportarte a un mundo de ensueño, lleno de paisajes increíbles, escenas de batallas aéreas alucinantes, noches bioluminiscentes que te abren las puertas más allá de la percepción, preciosas y terribles criaturas fantásticas que te erizan la piel de emociones o te crispan los nervios por su aterradora presencia. La película en sí ofrece tantos detalles que hubo escenas del film que me hicieron llorar, saltar de la butaca o trepidar mentalmente como un viaje de LSD. Pero al margen de los viajes plásticos, oníricos y perfección técnica, la película es encantadoramente sutil, sobretodo por su simpleza al tratar un tema tan complejo como el de la codicia humana y su afán destructivo.
No quiero más de la película porque no quiero estropear la sorpresa para los que aun no la han visto y que evidentemente recomiendo ver en cine y en 3D; que a nadie se le ocurra ver esta joya tras una descarga de la red, no porque esté mal hacer eso sino porque una película así no es posible visionarla en un pantalla de un ordenador, aun que sea en un Apple de 27 pulgadas con Dolby Surround incorporado. El historiador, político y poeta francés Alphonse de Lamartine dijo en cierta ocasión que “la crítica es la fuerza del impotente” y el escritor y dramaturgo francés, Jules Renard, que “nuestra crítica consiste en reprochar a los demás el no tener las cualidades que nosotros creemos tener”. A partir de ahora cuando queramos aventurarnos a ver, sentir, oir, imaginar, etc., una cosa … “antes de criticar a alguien camina una milla con sus zapatos, así, cuando le critiques, estarás una milla más lejos y llevando sus zapatos”.
KarlFM.-