sábado, noviembre 28, 2009

EL FUTURO DE LA TIERRA



ZEITGEIST 2 Y 1: DOBLADOS EN ESPAÑOL


Zeitgeist 2007 doblado a español por jaca101 from Javier Catania on Vimeo.


Zeitgeist es originalmente una expresión del idioma alemánque significa "el espíritu (Geist) del tiempo (Zeit)".


ZEITGEIST 1: THE MOVIE

El documental se centra, con información histórica y moderna suprimida, en las actuales instituciones sociales dominantes, al tiempo que explora lo que puede esperar a la humanidad si las estructuras de poder en general persisten en sus patrones de egoísmo, corrupción y consolidación.

Zeitgeist, the Movie ganó el primer premio en la categoría Artivist Spirit de largometraje documental.

ZEITGEIST 2: ADDENDUM

Es la continuación de su anterior documental Zeitgeist. El film trata el tema del Sistema de Reserva Federal en los Estados Unidos (como entidad emisora de moneda), la CIA (como agencia de inteligencia al servicio del gobierno), las corporaciones (mundo empresarial), otros gobiernos e instituciones financieras, e incluso las religiones, concluyendo que todas las mencionadas instituciones son corruptas y perjudiciales para la humanidad debido a que la sociedad se basa en una economía de la escasez basada en el uso de dinero, que debe ser reemplazada eventualmente. Hacia el final, el documental propone el uso de la tecnología como otra solución, aunque haya quien piense que la alternativa que presenta es un modelo como El proyecto Venus.

Saludos.-

EL FUTURO ES MUY IMPORTANTE

Los hombres y pueblos en decadencia viven acordándose
de dónde vienen.

Los hombres geniales y pueblos fuertes sólo necesitan

saber a dónde van.

José Ingenieros (1877-1925)

 Filósofo y psicólogo argentino

 ....

Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida. 

Woody Allen (1935 ...)

Actor, director y escritor estadounidense

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Si no piensas en tu porvenir, no lo tendrás.

John Kenneth Galbraith (1908-2006)

Econonista estadounidense. 

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El futuro del mundo pende del aliento de los niños que van a la escuela.

El Talmud

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El problema de nuestros tiempos es que el futuro ya no es lo que era.

Paul Ambroise Valéry

escritor francés

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Un estudio de la Comisión Europea señala que las naciones del sur de Europa (España, Grecia, Portugal y Bulgaria), sufrirán, en un futuro próximo, las mayores pérdidas de bienestar a causa del creciente cambio climático: reducción de cosechas, erosión costera, inundaciones, aumento de la temperatura en 5,4 grados y una subida del mar casi de 1 metro. Los efectos analizados en la economía de la UE dicen que las pérdidas en el PIB serán entre 20.000 y 65.000 millones de euros al año, eso sin contar las consecuencias ocasionadas por otros desastres como la pérdida de la biodiversidad, olas de extremo calor, fuertes tormentas y sequías elevadas. ¿Debemos pensar en el futuro o es mejor pasar de todo y vivir solo el día a día? Estas y más preguntas se nos plantean bajo enigmáticas encrucijadas y con distintas respuestas pero la existencia es siempre un paradigma cuyas respuestas dependen de nuestra forma de entender la vida. No podemos cerrar los ojos, hay que mirar hacia el mañana.

Hay personas que sólo quieren ver lo que sus ojos son capaces de ver, prefieren ahuecarlos entre algodones de fino pelaje. Otros ni tan siquiera los abren porque temen que les piquen y se les enrojezcan, pero por suerte, siempre hay quien fija su vista en todas direcciones, sin miedos, porque sabe que así tiene una perspectiva más amplia de las cosas y puede contribuir a hacer algo. El problema de esta Humanidad es que cada uno ve su propio ombligo y mira para si mismo.

Según la concepción lineal que tienen los seres humanos del tiempo, el futuro es la porción de la línea temporal que todavía no ha sucedido pero que va a suceder. La forma de interpretar los pasos del tiempo depende de las culturas que han existido, que aun existen y de la forma de pensar de cada persona. Pasado, presente y futuro, son tres fracciones de espacio y tiempo imprescindibles para entender el paso de la existencia de cualquier cosa. No conozco ninguna cultura que no haya tenido en cuenta estos tres factores. Por eso defiendo todo aquello que puede aportar información y conocimientos válidos sobre nuestro destino, antes, durante y después, aunque puedan ser terribles.

Hay personas que prefieren no pensar en futuro, les produce angustia o simplemente pasan del tema. Sea cual sea su razón es una posición respetable, no se puede pretender que todo el mundo piense en una misma dirección; sin embargo, hay cosas que no deberían cuestionarse a la ligera, porque viven pegadas a nosotros mismos. Hay personas que ajustan sus vidas sólo a un lado del tiempo, por ejemplo al presente y viven al día, adaptando su vida a las circunstancias que van apareciendo. Creo que atarse en exceso al presente es limitarse a vivir sólo teniendo en cuenta una posición de la línea, la visión multidisciplinar es la mejor manera de adaptarse al medio y evolucionar hacia delante.

Invertir, proyectar, descubrir, obtener, preveer, pronosticar, conocer, evitar riesgos innecesarios, corregir a tiempo para evitar errores más graves, son sólo algunas de las ventajas de poder pensar teniendo en cuenta el futuro. Por tanto, el futuro es muy importante. La imagen de cabecera lo define claramente.

Las personas no somos tan sólo un conjunto de variables actuales que luchan por adaptarse a las circunstancias. Las personas trascendemos esa simple línea porque necesitamos ver más allá de nuestras narices; somos átomos con una historia pasada y una proyección hacia el futuro, por tanto el pasado y el futuro son vitales para comprender el sentido del presente.

Debemos entender que vivimos lo actual porque el pasado nos ha permitido hacerlo y desde ese punto debemos trazar las directrices para llegar a un futuro más o menos aceptable. Desde el presente debemos construir las bases para evolucionar hacia un futuro estable y positivo y en caso de no serlo estar preparados para hacerle frente. Por ejemplo, estudiamos una profesión desde el presente porque nuestra cultura y vivencias pasadas nos lo han permitido y lo hacemos para crearnos un lugar en el futuro. Así es como podemos sobrevivir.

Tengo 55 años y no puedo vivir sin pensar en el futuro, porque simplemente voy hacia él, voy hacia el final de mi ciclo. Ese objetivo, esa evolución, esa constante traslación en el tiempo, hace que me mantenga aun más vivo, más despierto, atento, magnético y flexible, abierto, interesado, joven e intenso, porque así es como aprovecho las enseñanzas y formas de pensar que aprendí en el pasado y realimento mi presente con la fuerza necesaria para afrontar el futuro que me espera. De no ser así sería otra persona, quizás de esos que pasan por la vida intentando no caer en el vacío; desgraciadamente muchos de mis contemporáneos añoran el pasado o se apalancan en el presente, muriendo psicológicamente porque no piensan en el futuro.

Y es que cuando dejas de pensar en el futuro envejeces a velocidad luz, como si vieras una película de un niño avanzando a cámara rápida hacia la vejez y posterior pulverización. Cuando te aposentas cómodamente en un espacio concreto te salen ampollas en el culo y pierdes la elasticidad de la vida. El rostro se arruga, te abandonas, haces barriga o celulitis y terminas con el colesterol por las nubes. Tu futuro tiene los días contados. No me imagino la vida permaneciendo atracado siempre en un mismo trono, con una misma línea, con la cabeza inmóvil en un trípode para que los vaivenes del destino no cause mareos o vértigos. La finalidad de la vida es vivir y vivir significa moverse, fluir hacia delante teniendo en cuenta lo que dejas y lo que va a venir. Así entiendo yo la vida.

Por suerte me siento todavía capaz de sacar las alas y volar hacia el mañana; me siento aun capaz escuchar a Paul Anka pero disfruto con la última música tecno de Paul Oakenfold. Me fascinan los Beatles y los Rolling Stones pero me enloquecen las músicas alternativas de Porcupine Tree o de Muse. Leo a Aristóteles, a Nietzsche pero también a Stieg Larsson o a Jorge Bucay así como todos aquellos ensayistas actuales o alternativos que son bandera de muchos jóvenes con ideas de cambios. No me contento con la sabiduría de Lao Tse o Sun Tzu, geniales ambos, necesito avanzar en el tiempo y leer sobre los últimos avances TIC o sobre alienaciones galácticas, especies en vías de extinción o sobre posibles desastres que se avecinan si no frenamos nuestro frenético modo de vida. Me encanta ver todo tipo de cosas, tener contactos con los contrastes, incluso los más radicales. Me puede gustar Rembrandt pero me apasiona HR Giger o los ilustradores de Comics Underground. Me gusta abrir la cabeza y dejar que entre la luz, la oscuridad, la lluvia, el granizo, la nieve, las tormentas, los vientos, los relámpagos, los tsunamis, las erupciones volcánicas o simplemente la aridez de los desiertos; me encanta ver bajo tierra, al frente, o hacia el cielo, aprender allí donde hay posibilidad de hacerlo y cuando más abres la mente más capacidad tienes de absorber cosas diferentes y mayores armas para afrontar la vida. Por eso puedo tener amigos de cualquier cifra cronológica, porque simplemente abrazo la vida en su totalidad y diversidad.

Ahora voy a tener un nuevo hijo, mi primer hijo varón, y debo pensar también en ese futuro, porque un hijo es un nuevo proyecto de vida que debe hacerse a si mismo con la ayuda de las personas que facilitan su progresión. Muchos de mis cercanos me han tildado de loco por tener un hijo a esa edad pero muchos otros no. Yo siempre soy fiel a mis convicciones y es que nunca hay un límite para hacer algo si realmente lo quieres hacer. Ante ese nuevo reto yo me siento aún más intenso e ilusionado. La motivación permite alcanzar con éxito cualquier cosa que te propongas.

Pero la vida de hoy en día está montada para que no exista la motivación porque cuando la gente está motivada es peligrosa al sistema; por eso la vida se monta como un señuelo, aparentemente parece cómoda pero está vacía y es monótona, cansina e unidireccional; todo esta preparado para que apunte a una zona concreta; en el fondo es una trampa con unas directrices muy claras: olvidar el pasado rápidamente y no pensar en el futuro, sólo vivir el momento, es decir, bloquear todo enlace que conlleve preocuparse por lo que ha sucedido y vendrá, simplemente porque el pasado abre vínculos que pueden generar conciencias de cambio y el futuro abre esperanzas para que ese cambio sea posible. De ahí ese cultivo y promoción de lo efímero, de lo banal, de lo superfluo, de lo cotidiano, del usar y tirar, en definitiva, de vivir inmerso en ese cultivo desmedido hacia esa falsa filosofía llamada “carpe diem” (vive cada momento de tu vida como si fuese el último de tu existencia, vive el momento porque vas a envejecer o morir pronto). No interesa el futuro porque abre expectativas.

Nunca entenderé a las personas que han invertido esfuerzos desde un presente, para conseguir logros en un futuro pero que una ha alcanzados se apoltronan y prefieren no pensar sobre el próximo futuro que les aguarda. Pasado, presente y futuro, son tres cosas que acompañan siempre al ser humano y a todo aquello que existe. El futuro inquieta porque es un desafío, por eso gusta a los jóvenes, porque les ofrece la posibilidad de realizar sus sueños, pero incomoda a los maduros y viejos porque ellos ven más cerca su fin.

Personalmente me gusta la Historia (pasado) y me fascina la Ficción (futuro) pero no puedo vivir sin la Actualidad (presente). Me gusta la Historia porque me permite conocer los principios que nos han llevado al presente y me gusta la ficción porque me permite intuir, imaginar, construir o corregir lo que un día posiblemente pueda ser cotidiano. Sin todos aquellos antiguos sabios que vieron el futuro como Platón, Leonardo Da Vinci, Isaac Newton, Jules Verne, Albert Einstein, etc., y que usaron su presente para proyectar sus sueños hacia el mañana, nos hubiéramos perdido gran parte de nuestro desarrollo y viviríamos enclavados en nuestras propias limitaciones.

Que un día, más lejano o cercano, la Naturaleza diga basta porque está hasta los cojones de nuestra descerebrada forma de vivir y nos triture como una gigantesca trituradora, hay que tenerlo en cuenta, y no girar la vista hacia atrás; con nuestras actuaciones nosotros somos responsables de lo que ahora sucede y por tanto desde nuestro presente somos responsables de lo que puede pasar en el futuro. Me parece ligero de pensamiento afirmar no preocuparse por el futuro cuando en ese futuro vivirán nuestros actuales hijos y otros seres humanos. Nuestra obligación como seres presentes es preparar unas buenas bases para alcanzar un futuro estable y mejor y evitar cometer errores que nos conduzcan a un futuro negativo. Por eso conviene ver el futuro para poder corregir desde el presente. Y si por desgracia llega ese final al menos tener la suficiente brillantez y previsión de haber preparado de antemano soluciones de emergencia para perpetuar nuestra existencia.

Saludos.-

KarlFM..

miércoles, noviembre 25, 2009

UN PRESENTE Y UN FUTURO PARA REFLEXIONAR

http://www.youtube.com/watch?v=bI48zu24jek 

¿Somos humanos o somos tontos? Porque a medida que pasa el tiempo y veo la historia que nos define como especie me doy cuenta que estamos más cerca del umbral negativo que del positivo. Si unimos la tontería a la prepotencia que nos característica como espécimen, tenemos la fusión perfecta del típico inútil que está en un lugar X sin saber que tiene que hacer para salir adelante. Creo que la canción del grupo vasco Def Con Dos, Humano Demasiado Humano, define a la perfección el estado que describo.

Me parece ilógico que civilizaciones antiguas aparentemente menos desarrolladas que la nuestra como la egipcia, la maya, los indios Hopi, los chinos y otras tantas culturas, hayan sido capaces de desarrollar formas de pensar más avanzadas que las actuales teniendo en cuenta los rudimentarios aspectos tecnológicos que parecían tener. La diferencia es que esos pueblos optaron por una comunión con las fuerzas naturales y evolucionaron según sus parámetros hacia principios más espirituales. Si es cierto, por mucho avance espiritual al final desaparecieron pero sinceramente nadie sabe a ciencia cierta el por qué pero si sabemos que al menos fueron capaces de legarnos los cimientos culturales para un desarrollo posterior sin los cuales nuestra vida hoy en día no sería posible.

Lo he dicho muchas veces y no me cansaré de repetirlo, todo tiene su principio y final, incluso la fuerza creadora que ha impulsado todo ese macrocosmos que nos circunda. Nada puede ser eterno, por cuestión lógica, porque si algo es eterno debería haber más cosas que lo fueran y por tanto el principio de la vida estaría en evidencia. Si Dios existe y fuera eterno como dice las Sagradas Escrituras, porque el debe serlo y nadie más. ¿Quién sabe que Dios es terno? ¿Cómo se ha demostrado que eso es posible? ¿En base a qué fundamentos? Si existe …. ¿por qué no aparece? Y si alguien dice haberlo visto o hablado con él … ¿por qué lo tildan de loco?. Parece ser que solo lo pueden ver según que personas. No creemos en los extraterrestres pero creemos en Dios, no creemos que el mundo finalice pero basamos nuestras creencias en principios bíblicos. Inventamos principios religiosos pero matamos a mansalva. Nuestro mundo está fundamentado en la falsedad en el engaño, en un poder que solo sirva a una dirección.

Las creencias religiosas han causado más fragmentación y conflicto que cualquier otra ideología. El concepto de Dios es realmente un método falso de contar la naturaleza de las cosas. En los inicios la gente no sabía suficiente acerca de cómo se formaron las cosas, ni de cómo funcionaba la Naturaleza, así que se inventaron sus propias historias e hicieron un Dios a su propia semejanza.

Yo creo que el ser humano, tal como es desde cierto tiempo histórico, se ha desvinculado de ese Espíritu global que une los elementos que integran la Naturaleza y ha escogido un sistema de vida completamente contrario a lo que precisa esa ley que mantiene e incentiva la vida y el desarrollo.

Toda la naturaleza en sí es un sistema unificado de variables interdependientes, cada una es causa y reacción, existiendo solamente como un todo concentrado. Uno no ve la conexión con el ambiente, parece como si fuéramos libres ... vagando por allí. Retira todo el oxígeno y todos morimos inmediatamente, retira la vida vegetal y morimos. Sin el sol todas las plantas mueren. Así que todos estamos conectados. Debemos tomar en cuenta esa totalidad. Sabemos que no podemos sobrevivir sin los cuatro elementos, ¿o no? Y entonces, ¿cuando empezaremos a tomar eso en cuenta?. El éxito depende de qué tan bien nos relacionemos con todo lo demás que nos rodea.

Nuestras vidas, nuestro pasado y nuestro futuro están atados al sol, a la luna y a las estrellas. Nuestra lealtad es para con las especies y el planeta. Nuestra obligación de sobrevivir y florecer no solo por nosotros mismos sino también con ese Cosmos tan antiguo y vasto del que venimos.

El equilibrio es la base de la armonía y es justamente lo que todo sistema precisa para su supervivencia y crecimiento. Me cuesta creer que el ser humano es capaz de sacrificar todo eso en pos al dinero y al poder, al dominio frente a compartir. Sabemos que el mundo va mal pero seguimos sin cambiar nuestros sistema de vida, seguimos yendo al trabajo en coche merced podríamos hacerlo en bicicleta o transporte público; tampoco veo interés por parte de los gobiernos y ayuntamientos en incentivar el uso de esos sistemas de transporte porque eliminar el uso del coche supone un montón de pérdidas millonarias de ingresos: gasolina, reparaciones, impuestos, revisiones, multas, grúas, aparcamientos, venta de coches, etc. Y es que todo se basa en el maldito dinero y mientras pensemos así estamos vendidos.

Nuestros sistemas sociales fuera de contexto se han quebrado, y debemos trabajar juntos para crear una sociedad global sustentable, en donde se piense en todos y en donde todos seamos verdaderamente libres. Ese debería ser el fin de nuestra futura sociedad. Tus creencias personales, sean cuales sean, no significan nada cuando piensas en las necesidades de la vida. Cada ser humano nació desnudo, necesitando calor, alimento, agua, refugio. Todo lo demás es auxiliar. Así que, lo más importante ahora es el manejo inteligente de los recursos del planeta. Algo que nunca podrá ser logrado en un sistema monetario, pues el buscar ganancias es fomentar el interés propio y por esto el desequilibrio es inherente.

La sociedad de hoy es retrógrada, con políticos hablando constantemente de la protección y la seguridad en lugar de hablar de la creación, la unidad y el progreso. Además la mayoría está corrompidos por el sistema. Solamente los Estados Unidos gastan 500 mil millones de dólares anualmente en defensa. En los años 40, el Proyecto Manhattan, produjo la primera arma verdaderamente de destrucción masiva. Este programa empleó a 130 mil personas, con un costo extremo. Imagina lo que serían hoy nuestras vidas si ese grupo de científicos, en lugar de trabajar en una forma de matar personas, hubiesen trabajado en una forma de crear un mundo auto-sustentable. La vida hoy sería muy distinta si ese hubiera sido su objetivo.

Estamos tan pillados con el sistema monetario que no veo salida posible a no ser que algo gordo, ajeno al ser humano, produzca un cambio radical en los sistemas de vida actuales. Nadie está dispuesto a dejar de ganar emulentos en pos a principios igualitarios y más naturales. Quizás ese posible fin del mundo sea el cambio que haga recapacitar al ser humano y lo haga redirigir sus ambiciones hacia derroteros más humanos.

Si el futuro de nuestros hijos está en peligro es lo de menos, “ya se espabilarán” es lo que piensan muchos de sus padres, de momento hay que aprovechar el filón para sacar al máximo todo lo que se pueda; los principios están muy bien para los libros no para la cabeza de las personas. La prueba más tangible es ver la conducta de los políticos actuales, gente que por su posición, responsabilidad y trabajo, deberían ser ejemplos a seguir ya que deberían procurar mejorar los países para obtener una Humanidad mejor, envidia de cualquier raza extraterrestre. Pero no es así, utilizan la política como medio para corromperse, para escalar poderes, y llenarse los bolsillos a costa de que los ciudadanos pasen penurias. Y lo peor de todo es que la ley es suave con esos tipos ya que a pesar de que algunos son descubiertos siguen proliferando porque saben que aunque los pillen sus ganancias robadas son más rentables que la puesta en evidencia de sus maliciosas conductas. Sin embargo la ley es dura para quien no puede pagar la hipoteca del piso, para quien comete un pequeño fraude a para poder subsistir.

La vida está hecha para los poderosos y los demás somos carnaza para las relucientes cañas de pescar; la película 2012 deja bien claro este hecho: con dinero puedes pagar tu supervivencia y solo los elegidos merecen una plaza para la reconstrucción de la Humanidad, los demás sirven tan solo como mano de obra para construir soluciones que los demás usarán.

El capitalismo de libre mercado en la forma de libre comercio, utiliza la deuda para encerrar al mundo y manipular países volviéndolos sirvientes de un puñado de grandes poderes políticos y económicos. El sistema en sí mismo se basa en la competencia, lo cual inmediatamente destruye la posibilidad de colaboración a gran escala para el bien común, paralizando cualquier intento de una verdadera sustentabilidad global. Estas estructuras financieras y corporativas ya son obsoletas y deben ser reemplazadas. Por supuesto, no podemos ser tan ingenuos como para pensar que la elite financiera va a compartir esta idea pues perderían su poder y su control. Así que debemos tomar acciones pacíficas y altamente estratégicas. El curso de acción más poderoso es simple. Debemos cambiar nuestro comportamiento para moldear a las estructuras de poder a la voluntad del pueblo, es decir, la única manera para cambiarlo es rehusarse a participar en él dándonos cuenta continuamente de sus interminables fallas y corrupciones. La gente tiene que perder la confianza en sus líderes electos y recuperar sus capacidades.

El hombre es competitivo, posesivo, agresivo, violento, brutal, y a lo largo de estas bases ha construido una sociedad brutalmente destructiva: lo vemos a lo largo de su historia y en las calles de hoy en día. Nuestras vidas siempre se han desarrollado bajo estas influencias y sin apenas darnos cuenta nos hemos acostumbrado a ellas, pero debemos saber que adaptarse a una sociedad enferma no es indicio de buena salud. Urge cambiar drásticamente si queremos pronosticar larga vida a nuestra especie. O lo hacemos por nuestro propio pie o la propia naturaleza se encargará de hacerlo. Tiempo al tiempo, parece ser que los antiguos lo sabían y los actuales hacen caso omiso.

Cuando lees en la prensa (El Periódico, 04-09-2009) de que La ONU augura un cataclismo si el cambio climático no se frena rápido. El deshielo de este año es el tercero más intenso tras 2007 y 2008. Cuando lees las palabras textuales del Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, se te hiela la sangre: “Estamos acelerando la vida hacia el abismo”. Cuando lees que 250 icebergs navegan descontrolados hacia Nueva Zelanda, te quedas pasmado. Los seres humanos son, directa o indirectamente, la principal causa de la declinación de la mayoría de las especies. El cambio climático es una seria amenaza que puede aumentar los peligros sobre las 41.000 especies sobre las que se realiza la evaluación anual. Cuando lees todo eso y más y ves la indiferencia de los gobiernos, de la gente de la calle, piensas … ¿somos realmente tan listos como nos creemos o somos unos auténticos cretinos?

A pesar de las series amenazas la gente sigue yendo en sus coches, malgastando los recursos, contaminando a mansalva, provocando desequilibrios , conflictos, guerras, desastres. No somos conscientes de lo que nos estamos jugando y mientras podamos seguiremos viviendo de los supuestos falsos conforts del sistema de consumo y capitalista. El documental Zeitgeist Addendum  http://video.google.es/videoplay?docid=1054801684673253617  lo deja bien claro en las siguientes palabras:

Las tendencias indican que Norteamerica se está yendo a la quiebra. Una vez que los Estados Unidos se quiebren, todos los demás países sufrirán hechos similares. Mientras tanto, el sistema financiero mundial está al borde del colapso debido a sus propios defectos. El interventor de las monedas declaró en 2003 que el interés de la deuda nacional de EUA no será pagable en menos de diez años. Esto teóricamente significa la bancarrota total de la economía norteamericana y sus implicaciones para el mundo son inmensas. A cambio, el sistema monetario basado en la reserva fraccionaria está alcanzando sus límites teóricos de expansión y las fallas bancarias que estamos viendo hoy son solo el comienzo. Por eso la inflación está por los cielos, nuestra deuda está en niveles récord y el gobierno y la FED están inyectando a chorros dinero nuevo para desahogar desesperadamente el sistema corrupto, lo cual implica de manera implícita una nueva transferencia de dinero de las clases trabajadoras a la oligarquía gobernante. La única manera de mantener abiertos los bancos es haciendo más dinero. La única manera de hacer más dinero es creando más deuda y más inflación. Es simplemente cuestión de tiempo antes de que se invierta la situación y no haya nadie que quiera dar préstamos y los defectos crezcan mientras mas gente no pueda pagar sus préstamos actuales. Entonces la expansión del dinero se detendrá y su contracción comenzará en una escala nunca antes vista. Finalizando un esquema de pirámide que ha durado un siglo entero. Esto ya ha comenzado. Así que debemos exponer la falla financiera por lo que es, usando esta debilidad como ventaja para cambiar las cosas.

Todos podemos ser libres si el mundo trabaja en conjunto en lugar de pelearse. Depende de cada uno de nosotros. Puedes continuar siendo un esclavo/a del sistema financiero y mirar las continuas guerras, las recesiones y las injusticias por todo el globo mientras te aplacas con entretenimiento vano y basura materialista o bien podemos enfocar nuestras energías en un verdadero cambio social, duradero y con significado que tiene la capacidad real de soportar y de liberar a todos los seres humanos, sin dejar a nadie detrás. La verdadera revolución es la revolución de la conciencia y cada uno de nosotros necesita primero eliminar el divisionismo, el ruido materialista al cual nos hemos condicionado por creer verdadero; y necesitamos descubrir, amplificar y alinearnos con la señal que proviene de nuestra verdadera unidad empírica., es decir, transformar la mente, y no aceptar las cosas como son ... sino entenderlas, digerirlas, examinarlas.

Saludos.-

KarlFM.-

martes, noviembre 24, 2009

¿HACIA EL FIN DEL MUNDO?

http://www.youtube.com/watch?v=RmVVZtFE2DE

http://www.youtube.com/watch?v=zZgv4S23IC8

 

Según numerosas profecías, la especie humana está condenada de desaparecer. Así lo han vaticinado durante siglos varios profetas y religiones. ¿Existe esperanza para que esto no ocurra? ¿Es todo un mito? ¿Qué nos aguarda a corto plazo? La mayoría de los expertos aseguran que las profecías se basan en la dimensión espiritual del hombre pero ¿por qué esa espiritualidad? Y si eso del espíritu no es más que una sensación humana y en realidad el futuro está aguardando en la próxima esquina para engullirnos como cualquier estrella que muere en el espacio?


Si el mundo puede cambiar o desaparecer dentro de poco o quien sabe cuando … importa un carajo, la mayoría de la gente cree que esa posibilidad es tan remota y disparatada que les trae sin cuidado, ¿a quién debería importarle que el globo terráqueo pudiera sufrir una catástrofe dentro de poco o más tarde si realmente todos vivimos sin la consciencia cercana de que eso es posible? Sinceramente a nadie.


Todo esto del Apocalipsis, de la alienación galáctica, de las posibles tormentas solares, del movimiento de los polos y del desplazamiento de la corteza terrestre, parecen argumentos más propios para una novela de Arthur C. Clarke o resultados paranoicos fruto de mentes imaginativas, catastrofistas o mesiánicas.


Ni Nostradamus, ni Fulcanelli, ni la predicción de la Cruz de Hendaya, ni tan siquiera el calendario maya, las profecías antiguas, las nuevas teorías científicas, las enseñanzas religiosas o el ya inminente cambio climático, no son alarmas suficientes ni tan siquiera para poner un freno en la rueda de la alocada evolución capitalista. Somos tan prepotentes que creemos que nada es capaz de borrarnos del mapa. Esa es la trampa de nuestro propio egocentrismo.


Todo eso del fin del mundo, venga de donde venga, a muchos les parece una historia entretenida para ver en una peli o en una noticia curiosa de magazine de fin de semana para bromear entre birras y bravas picantes. El ser humano es así de estúpido, cabezota, vacío y poco reflexivo y más cuando se trata de temas donde se juega el tipo, sus avances, o cosas que se escapan a toda comprensión humana. Y es que por naturaleza el ser humano se toma a cachondeo posibilidades que deberían anteponerse, al menos como puntos de reflexión, a su afán desmedido de poder, dinero y prepotencia irracionales.


Muchas culturas antiguas vaticinaron el fin del mundo, asi es, el calendario maya, las profecias de los indios Hopi, las inscripciones de la Cruz de Hendaya, los oráculos de Roma y de Delfos e incluso el I Chin en China revelan lo que se avecina en el 2012, asi como las teorías científicas acerca como que la Tierra estará en una misma linea con el sol y el centro de la galaxia lo que producirá la alteración magnética de los polos ocasionando terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas gigantescas.


Pero lo más curioso del asunto es que encima de no creernos todo eso del fin del mundo -en el fondo no queremos admitir que nuestro paso por esa vida es eso, un simple paso- hemos edificado una civilización basada en bases completamente irreales, en mitos religiosos, donde dioses intangibles gobiernan nuestras vidas, deidades que nadie ha visto pero que damos por supuesto de que existen porque ciertos profetas lo dijeron y escribieron hacen un montón de siglos. En nombre de esos códigos religiosos antiguos hemos matado, torturado, invadido, condenado, perseguido, hemos edificado símbolos ostentosos y ricas iglesias, y hemos declarado guerras, cruzadas, exterminios llevando el sufrimiento a millones de personas mientras se predicaba igualdad, ayuda, amor y paz. Impresionante!!!


Creemos en la religión (incluso hoy en día) y mantenemos a un Papa y su curia que aun no se que demonios hace por el bien del mundo; creemos en Dios y la Iglesia pero nos cuesta admitir que puedan existir fuerzas paranormales o fuerzas naturales capaces de hacer girar la tortilla y que nuestro mundo puede terminar en cualquier momento, algo que incluso en la propia Biblia está descrito como Apocalipsis y Día del Juicio Final.También basamos nuestro poder humano en base a un dinero que no deja de ser otro invento estúpido que de no se existir probablemente el mundo sería mejor.


El otro día fui a ver la última película de Roland Emmerich, 2012, un film de ficción que hay que saber leer entre líneas porque al margen de su grandiosa espectacularidad, perfectos e increíbles efectos especiales y ciertos puntos exagerados de acción de superhéroe, la cinta muestra una trama interesante con unos puntos de reflexión importantes que es preciso desarrollar tras finalizar la visión del largometraje.


No voy a plantear un crítica del film, por la red corren a punta pala y para todos los gustos. Para mi el cine es personal. Hay gente que se flipa con películas que a mi me dejan indiferente pero sea lo que sea siempre procuro sacar mensaje de lo que veo y si no hay nada que sacar es que la película realmente no merecía la pena. Un film es una historia y como tal debe dejarte algo cuando termina. Sin lugar a dudas mejor invertir los euros en 2012 que en The Box, la última partida de Cameron Díaz, un film ininteligible desde principio a fin.


Para mí 2012 deja un claro mensaje muy importante: a pesar de nuestra inmensa civilización, no somos nada porque simplemente somos un punto más en la gigantesca estructura de la Naturaleza, una fuerza desconocida a la que constantemente desafiamos y ponemos a prueba con nuestro irracional sistema de vivir. De repente, sin más, cualquier cosa puede derribar de un soplido toda nuestra querida civilización y poner al ser humano en jaque mate, es decir, situarlo en medio de la cuerda floja con el abismo oscuro bajo sus pies y la desapración como única salida. Somos muy vulnerables y quizás por eso nos vendría bien una cura importante de humildad simplemente para aprender a redirigir los destinos de nuestra amenazada Humanidad y buscar otro camino más armónico tal como describen mayas y Hopis. Si no creemos en el destino, en nosotros mismos en los pocos valores positivos que hemos creado como símbolos de fe y esfuerzo, sino somos capaces de unir nuestros esfuerzos en un objetivo común, tenemos un futuro negro incluso en los momentos más trágicos donde alguien debe decidir quien debe vivir y quien debe morir, un dilema moral que también se plantea en el film.


Nadie sabe con certeza sabe cuando el mundo será diferente o terminará pero lo que si está claro y, por cuestión lógica del evolucionismo, es que todo tiene un principio y un fin y todo está ligado a la ley de las transformaciones. Por más que queramos ser Dios no somos más que un conjunto mortal de carne y huesos.


Probablemente algo va a pasar, si será o no el fin del mundo no lo se, pero a partir de cierto momento la vida en la Tierra será distinta y ojalá sea para mejorar y quitarse de encima esa lacra maliciosa que venimos arrastrando dese hace siglos. Estemos por tanto preparados para cuando llegue ese día mientras tanto reflexionemos junto a las sabias palabras del biólogo francés Jean Rostand:


El hombre es un átomo irrisorio perdido en el cosmos inerte y desmesurado, sabe que su febril actividad no es más que un pequeño fenómeno local, efímero, sin significación y sin sentido. Sabe que sus valores no le sirven más que a él, y que, desde el punto de vista sideral, la caída de un imperio, o incluso la ruina de un ideal, no cuenta más que el hundimiento de un hormiguero bajo el pie de un paseante distraído.

De esta forma, no tendrá otro recurso más que aplicarse en olvidar la inmensidad bruta, que le aplasta y le ignora. Repudiando el vértigo estéril de lo infinito, sordo al aterrador silencio de los espacios, tratará de volverse tan incósmico como inhumano es el universo; bravamente replegado sobre sí mismo, se consagrará humildemente, terrestramente, humanamente, a la realización de sus mezquinos designios, en los que fingirá poner la misma seriedad que si apuntasen a fines eternos.

 

Saludos.-