martes, diciembre 09, 2008

ERICH FROMM (Pensamientos Escogidos)

La mayoría de la gente cae en el error de suponer que no hay nada que aprender sobre el amor, y ello se debe a varios motivos: considerar que el problema del amor consiste en ser amado y no en amar, valorando aspectos como el éxito, ser poderoso, rico, ser atractivos, en definitiva, una mezcla de popularidad y sex-appeal; el hecho de creer que amar es fácil y lo difícil que es encontrar a quien amar. El amor es un arte, y todo arte necesita un proceso de aprendizaje, tanto en lo teórico como en el aspecto práctico.


Creo que el hombre es consecuencia de la evolución natural : que ha nacido del conflicto de estar preso y separado de la naturaleza y de la necesidad de hallar unidad y armonía con ella. Creo que la naturaleza del hombre es una incoherencia, debida a las condiciones de la existencia humana, que exige buscarle soluciones, las cuales a su vez crean nuevas incoherencias y la necesidad de nuevas soluciones. reo que toda solución a estas incoherencias puede cumplir realmente la condición de ayudar al hombre a superar el sentimiento de separación y a lograr un sentimiento de concordancia, comunidad y participación.


El hombre actual se caracteriza por su pasividad y se identifica con los valores del mercado porque el hombre se ha transformado a sí mismo en un bien de consumo y siente su vida como un capital que debe ser invertido provechosamente.


El hombre es un consumidor eterno y el mundo para él no es más que un objeto para calmar su apetito. el éxito y el fracaso se basa en el saber invertir la vida. El valor humano, radica en lo material, en el precio que pueda obtener por sus servicios y no en lo espiritual (cualidades de amor, ni su razón, ni su capacidad artística). La autoestima en el hombre depende de factores externos y de sentirse triunfador con respecto al juicio de los demás. De ahí que vive pendiente de los otros, y que su seguridad reside en la conformidad; en no apartarse del rebaño. El hombre debe estar de acuerdo con la sociedad, ir por el mismo camino y no apartarse de la opinión o de lo establecido por ésta.


La sociedad de consumo para funcionar bien necesita una clase de hombres que cooperen dócilmente en grupos numerosos que quieren consumir más y más, cuyos gustos estén estandarizados y que puedan ser fácilmente influidos y anticipados. Necesita hombres que se sientan libres o independientes, que no estén sometidos a ninguna autoridad o principio o conciencia moral y que no obstante estén dispuestos a ser mandados, a hacer lo previsto, a encajar sin roces en la máquina social. Los hombres actuales son guiados sin fuerza, conducidos sin líderes, impulsados sin ninguna meta, salvo la de continuar en movimiento, de avanzar. Esta clase de hombre es el autómata, persona que se deja dirigir por otra.


El hombre, debe trabajar para satisfacer sus deseos, los cuales son constantemente estimulados y dirigidos por la maquinaria económica. El hombre automatizado se enfrenta a una situación peligrosa, ya que su razón se deteriora y crece su inteligencia, de proporcionar al hombre la fuerza material más poderosa sin la sabiduría para emplearla.


El peligro que el autor ve en el futuro del hombre es que éstos se conviertan en robots. Verdad es que los robots no se rebelan. Pero dada la naturaleza del hombre, los robots no pueden vivir y mantenerse cuerdos. Entonces buscarán destruir el mundo y destruirse a sí mismos, pues ya no serán capaces de soportar el tedio de una vida falta de sentido y carente por completo de objetivos. Para superar ese peligro el autor dice que el hombre debe vencer la enajenación, debe vencer las actitudes pasivas y orientadas mercantilmente que ahora lo dominan y elegir en cambio una senda madura y productiva. Debe volver a adquirir el sentimiento de ser él mismo.


Textos de Erich Fromm
1900-1980
psicólogo social, psicoanalista y humanista alemán.-

jueves, diciembre 04, 2008

¿QUÉ PASA CON LOS JÓVENES?

La juventud actual ha cambiado, no es la misma de hace generaciones atrás (normal, sólo faltaria) y eso es bueno en su parte evolutiva. El problema de la juventud de hoy es que anda perdida por culpa de la sociedad adulta. Esto no tiene perdón. La juventud representa la fuerza, la ilusión, la novedad, la esperanza y como no, el cambio. Todo eso se puede sintetizar en una sola palabra, REBELDIA y es que el joven que no es rebelde no es joven. La rebeldía es amar al mundo.


Los cambios de la juventud actual en relación con la de mi época, por ejemplo, son gigantescos. Cuando yo tenía 16 años (1970) los jóvenes estábamos tan reprimidos que nuestro ideal en la vida era la conseguir la libertad, eso hoy en día, no es la meta de la juventud … ¿por qué? Porque no pueden.


Los jóvenes actuales se encuentran metidos en una especie de democracia de la que sólo el nombre hace honor a su verdadero significado; todos los los referentes, políticos, sindicales, sociales, educacionales, religiosos y laborales están tan desprestigiados que conduce a los jóvenes a una situación de conflictos muy graves. Las salidas que tienen frente a ese completo vapuleo no son precisamente las que fortalecen sus valores sino todo lo contrario, son salidas de artificio y ociosidad que traen a su vez nuevos problemas; son la trampa del sistema.



La sociedad actual es increíblemente individualista, se rige por la bandera negra del egoísmo y carece por completo de proyectos colectivos. En una sociedad asi a quien le importa el prójimo? Cada cual a su rollo, a su bola, y como suelen decir en los argot cotidiano, lo que le pase al otro, es su problema. Nuestra “sociedad”, si puede denominarse así, incentiva pues, todos los mayores errores, vicios y males posibles y encima luego los penaliza y se aprovecha de ellos, es la sociedad de las hipocresías, de las mentiras, de las vaciedades, del acoso y la agresividad constantes. Sólo hay que leer los titulares de la prensa a diario y te das cuenta de que las personas somos carne de cañón para alimentar a esa gran alimaña llamada “sistema”.


De ahí que cuando se pregunta a los adolescentes que cosas son las que más les motivan suelen responder: el dinero, el sexo, la fiesta, la música, las últimas tecnologías (Internet, videojuegos), la moda y en último lugar aparece, el libro.


No es que a los jóvenes no les guste pensar es que el sistema no les motiva ni les da pie a ello, ni siquiera en las escuelas o en casa. El sistema quiere poco cerebro y mucha productividad, crítica cero y completa docilidad; las escuelas siguen los cánones marcados por el sistema porque simplemente el sistema educativo depende de él, por tanto abren las latas cerebrales y meten sardinas al peso y de bajo coste en lugar de ideas; consecuencia … un sistema educativo inepto con resultados penosos (el Informe Pisa lo demuestra). ¿y en casa qué pasa? Ja! En el dulce hogar suenan los villancicos de la tienda de los chinos, los padres llegan tarde, tan reventados, con escaso tiempo que deben volar, recoger, limpiar, planchar, preparar cenas, bañar nenes si éstos son peques, no hay tiempo para los deberes, para estar con los hijos charlando, en su lugar, precisan un “escape”: caen frente al tubo y al poco tiempo se quedan fritos como rollitos de primavera. ¿Y qué pasa con los nenes? Los nenes en el cuarto, enchufados a la Play, la X-Box, a la tele o chateando como locos en busca de la atención perdida. No es que esas cosas sean malas, jugar siempre aviva los sentidos y las capacidades, chartear te abre a otras culturas y estableces amistades distintas, ver buenos programas en la televisión puede incluso ser estimulante, el problema es substituir el cariño y la dedicación familiar por eso y dejar que su influencia se transforme en los nuevos destinos de la vida. En un hogar así … ¿quién puede pensar? ¿Dónde están los libros? Los libros están pero habitan como abrigos en la estantería del salón, haciendo juego con los tonos de la librería y del sofá.


Ese es el triste panorama global de los hogares familiares de este país, salvo algunas raras excepciones. Los modelos históricos de referencia cayeron y los sustitutos fracasan por completo. Los roles y trabajos en el seno familiar se han alterado y tomado una proyección muy diferente: las mujeres han evolucionado en muchos terrenos a costa de perder ciertas conductas tradicionales y los hombres se han quedado estancados en sus viejos roles salvo pequeñas excepciones.


De esta situación han nacido nuevos fenómenos sociales como los llamados “nidos vacíos”, “abuelas esclavas” o “padres currantes e hipotecados”; no se trata de bandas post punk o hardcore, son los nuevos conceptos aparecidos a raíz de la mala educación que está acechando el panorama de nuestro país. Ningún gobierno se aclara, cada uno trae su “libro gordo” bajo el brazo pero el sistema educativo se cae a pedazos; el índice de fracaso escolar es alarmante y el nivel cultural del país está hecho polvo. Si el sistema no funciona, las escuelas no enseñan bien y los padres pasan de todo, los hijos se sienten solos ante los interrogantes y se ponen frente al ordenador donde encuentran muchos substitutos de sus carencias.


Los expertos dicen que se habla mucho a los jóvenes pero algunos expertos sabios indican que se hace sin escuchar. Los hijos precisan de padres que no sean prepotentes ni impotentes porque los primeros reprimen, critican y “educan” para una sociedad que ya no existe; y los segundos son tan permisivos que dejan hacer todo a sus hijos. Pocos son los padres que saben estar en completa armonía con las necesidades sus hijos.


A mucha gente les preocupan los atentados, los accidentes, los trapicheos, las subidas de precios, etc.,, si, son cosas importantes, pero más importante es leer que la juventud va mal y que el mundo que les espera es un nido de víboras.


Los jóvenes no quieren toda esa mierda. Como no ven referentes en la vida real los buscan en otras cosas, muchas de las cuales a su vez están hábilmente manipuladas por el sistema para distraer la atención hacia objetivos preestablecidos. Los jóvenes no buscan esa patraña pero a veces caen en ella. Quieren libertad pero con responsabilidades, estímulos pero con creación, piden límites para poder encauzar su vida de manera provechosa y motivante. No quieren mentiras, engaños, falsas promesas, ni revoluciones de etiqueta. Piden ordenar su vida en una sociedad que realmente es un caos; quieren tener un futuro estable, donde poder realizar sus proyectos gracias a un presente motivador. Las drogas, el alcohol, el sexo descontrolado, la apatía, la desgana, las conductas violentas, etc., entre los jóvenes, son síntomas de una grave enfermedad social consecuencia de un sistema enfermo, caduco y erróneo; el sistema, los padres y las escuelas son los grandes artífices del desastre juvenil.


Sin lugar a dudas en casa es donde empieza la educación, cosa que actualmente no existe, hay que enseñar a estudiar, a divertirse, a culturizarse, a tener sexo positivo, a tener objetivos, proyectos, valores, comunicación, intercambio, respeto, sacrificio, esfuerzo, etc., todo esto desde el hogar y luego reforzado en las escuelas y por el Estado. Así es como se engendra una juventud fuerte, confiada, segura de si misma, creativa, capaz de remediar los defectos de una sociedad saliente y aportando nuevos caminos para una sociedad entrante de mejor calibre. Sin embargo, nada de eso se hace, no interesa, porque las viejas poltronas adineradas temen perder su culo caliente. Interesa mantener vivo el alacrán del capitalismo y que todo el mundo corra despavorido porque nadie tiene capacidad, ganas o tiempo para ni siquiera tirarse un pedo. No hay día en que no preguntes a alguien como le va todo y te responda: voy de culo”, “no tengo tiempo para nada”, "estoy choff", eto ta xungo".


Los padres están intentando sobrevivir como pueden, en una sociedad que es un asco, trabajar sin saber hasta cuando, para pagar todo, y más, con el miedo y la inseguridad metidos en el cuerpo, en todos los sentidos, donde se inculca el consumo inmediato del usar y tirar, el comprar sin poder, hipotecarse de por vida y pagar hasta por usar putas bolsas de plástico (¿si fastidian el clima porque no las suprimen? no, a pagar). Cualquier cosa es excusa para que pagues, para sacarte hasta la bilis, cuando más esclavo esté más dócil te vuelves. La consigna es anular cualquier capacidad de resistencia. Ante una sociedad así, todo ser humano desarrolla tensión, angustia y stress y las consecuenciqas son estados de depresión, desilusión, absentismo, escapismo artificial, ociosidad, etc.


Hoy leía en una cover de la prensa: En España 3 millones de parados ya. 1 millón de desempleados no reciben ningún tipo de prestación; y más adentro: Los abortos aumentan. ¿Cómo es posible que un mundo repleto de tecnologías, empresas, desarrollos, mercados, avances, gente inteligente, esté en crisis? ¿Cómo es posible que una sociedad llena de información sexual, escuelas, padres, medios anticonceptivos, etc., aumente el número de abortos en más de un 10% respecto a 1998? Son dos simples preguntas pero podríamos escribir millones de ellas.


Vas por la calle y ves, oyes y palpas la tensión, el nerviosismo, el odio, la indiferencia, el desamor, la intolerancia, la falta de deseo, de ilusión, de comunicación, la gente deambula aborta en si misma y ve al otro como posible agresor. En un espacio así cómo es posible que los jóvenes puedan crecer, vivir y desarrollarse?Vivimos constantemente en una especie de erosión emocional que fulmina nuestra capacidad racional y de reacción. vagamos por este mundo como presos de una drogadicción invisible. Nadie reacciona y se traga todo lo que viene.


No hay respuesta; el mundo es una gigantesca rueda repleta de pinchos que rueda sin parar hacia un fin desconocido; lo hemos hecho así; en algún punto del rodamiento aun pueden verse parajes con flores, oasis que alegran ese paisaje desolador que resta tras el paso de la gran rueda del mundo. La juventud representa ese paraje floral, una esperanza en medio del caos y la negritud del mundo actual, si nos somos capaces de enseñar y mantener viva esa esperanza, la juventud acabará entonando ese mítica frase del comic underground: "Vive rápido, muere joven y tendrás un cadáver bonito"

Karl, 54 años
padre rebelde con hija rebelde

TRIBUTO A HOWARD ZINN, LA VOZ DEL CAMBIO NORTEAMERICANO

"REDORDAD SÓLO DOS PALABRAS: LOS GOBIERNOS MIENTEN".
I.F. Stone

Howard Zinn es el autor de más de 20 libros y uno de los historiadores más celebrados de USA. Su obra clásica: "A People's History of the United States" cambió la forma como vemos la historia en USA. Publicado por primero vez hace un cuarto de siglo, el libro ha vendido más de un millón de ejemplares y es un fenómeno en el mundo editorial – vende más copias con cada año que pasa. He aquí un fragmento de una de sus obras que merece la pena leer a conciencia para entender una gran parte de la dinámica actual norteamericana, dinámica que arrastra al resto del mundo.


"Al terminar la Segunda Guerra Mundial, cuando los líderes nazis fueron enjuiciados en el Proceso de Nüremberg, Hermann Göring, el segundo de Adolf Hitler y jefe de la fuerza aérea alemana Luftwaffe, estuvo en la cárcel junto con los otros dirigentes del régimen nazi. Göering fue visitado en la prisión por un psicólogo que tenía la tarea de entrevistar a los acusados en el juicio.


Este psicólogo tomó notas de la entrevista con Göering y un par de años después de la guerra escribió un libro intitulado "Diario de Nüremberg" en el que registró su conversación con el capo alemán. En unana de la preguntas el psicólogo preguntó a Göring: ¿cómo fue posible que Hitler y los nazis pudieran hacer que el pueblo alemán aceptara políticas de guerras y agresión tan absurdas y ruinosas? Y Göering respondió:


"La gente no quiere guerra. ¿Por qué algún pobre diablo iba a querer arriesgar su vida en una guerra? Los que determinan la política son los dirigentes del país. Siempre se puede llevar a la gente a seguir las órdenes de los dirigentes. Basta con decirles que están siendo atacados y con denunciar a los pacifistas por falta de patriotismo. Funciona igual en cualquier país."


Si se llama Estado totalitario o se llama democracia, la estrategia funciona del mismo modo, es decir, los dirigentes del país pueden engatusar y seducir a la gente hacia la guerra, asustándola, diciéndole que está en peligro, y amenazándola y coaccionándola, que si no participa, será considerada antipatriótica. Y es lo que sucedió en realidad en este país después del 11-S. Y eso es lo que sucedió después de que G. Bush presentara el fantasma de las armas de destrucción masiva en Iraq logrando que el pueblo norteamericano lo siguiera por un tiempo hacia esa guerra interminable.


¿Cómo la Administración Bush se salió con la suya? ¿Y la prensa? ¿Y los medios? ¿No es tarea de la prensa y resto de los medios sacar a la luz lo que hacen los gobiernos? la prensa no hizo su trabajo, y como resultado, el pueblo norteamericano, mirando televisión, leyendo los periódicos, no tuvo ningún análisis crítico alternativo sobre lo que estaba sucediendo.


Si el pueblo Norteamericano conociera realmente la historia, si la aprendiera, si las instituciones educacionales y la prensa hicieran su trabajo, dando a la gente una perspectiva histórica, la gente nunca creería una sola palabra de sus presidentes. Los intereses del gobierno y los intereses del pueblo no son lo mismos.


Los gobiernos mienten permanentemente. Bueno, no sólo el gobierno de USA, todos mienten. Es simplemente la naturaleza de los gobiernos. Tienen que mentir. Si le dijeran la verdad no durarían mucho tiempo. Así es que la historia puede ayudar a comprender el engaño, a ser escéptico, a no apresurarse a apoyar cualquier cosa que te dice el gobierno.


La gente que va a la guerra no combate por su país, lo hacen por su gobierno; por tanto sería más exacto decir: "Me voy a combatir por George Bush, por Cheney, por Rumsfeld, por Halliburton, etc. Eso sí sería decir la verdad”.


Los norteamericanos creamos una histeria sobre países que tratan desesperadamente de alcanzarnos. Pero al crear esa amenaza monstruosa, tomamos billones de dólares de la riqueza de este país y los gastamos en presupuestos militares.


El pensamiento insólito es posible cuando creas miedo e histeria. Hoy en día el terrorismo ha suplantado al comunismo. Si en los discursos de George Bush y su gabinete se sumaran todas las veces que han utilizado la palabra "terrorismo" y "terror", nos daríamos cuenta que es un mantra creado para amedrentar al pueblo norteamericano. ¿Cómo se puede librar una guerra contra el terrorismo si la guerra misma es terrorismo?


Cuando se responde al terrorismo con terrorismo, se multiplica el terrorismo en el mundo entero. Actualmente los medios informativos dicen que la guerra en Iraq ha causado un crecimiento de los grupos terroristas, ha aumentado la militancia y el radicalismo entre los grupos islámicos en Oriente Próximo. Asimismo el terrorismo del que son capaces los gobiernos al ir a la guerra tiene una escala mucho más grande que el terrorismo de al-Qaeda o de cualquier grupo. Los gobiernos son terroristas en una escala enormemente grande. USA ha estado involucrada en terrorismo contra Afganistán, contra Iraq, y ahora amenaza con extender su terrorismo a otros sitios en Oriente Próximo.


Los norteamericanos no ayudamos a solucionar la situación, no llevamos la paz, no llevamos la democracia. Llevamos la violencia y el caos porque la guerra no soluciona nada. Hemos tenido una historia de repleta de guerra tras guerra y ¿qué han solucionado?, ¿qué han logrado?


La guerra corrompe a todo aquel que se involucra en ella. Se comienza como muchachos buenos, y se termina siendo muy malos. En la Segunda Guerra Mundial, los fascistas eran los malos, los norteamericanos los buenos. A medida que la guerra continúaba, los buenos comenzaron a comportarse como los malos. Eso es una conducta que se puede rastrear en todas las guerras, desde la más antigua a la más actual.


Hitler cometió sus atrocidades, nosotros, los norteamericanos, cometimos las nuestras. Matamos de 600.000 civiles en Japón, un número igual de civiles en Alemania. No eran Hitler ni Tojo, eran sólo gente de a pie. ¿Se preocupó EEUU de que Sadam Husein tiranizara a su propio pueblo? Le ayudamos a tiranizar a su pueblo, a matar con gas a los kurdos, a acumular armas de destrucción masiva.


Como dijo A. Einstein "La guerra no puede ser humanizada. Sólo puede ser abolida". Si la esclavitud llegó a su fín tras 30 años de esfuerzos, el fin de la guerra también puede desaparecer. Todos tenemos una tarea por delante. Tenemos muchas cosas que hacer.


Una de las cosas que podemos aprender de la historia es que la historia no es sólo una historia de cosas que nos han sido infligidas por los que mandan. La historia es también una historia de resistencia. Es una historia de gente que sufre la tiranía durante décadas, pero que termina por alzarse y derrocar al dictador. Lo hemos visto en un país tras el otro, una sorpresa tras la otra. Gobernantes que parecen tener un control total, de repente se despiertan un día, y hay un millón de personas en las calles, y toman sus maletas y se van. Sucedió en las Filipinas, en Yemen, en todas partes, en Nepal. Un millón en la calle, y entonces el gobernante tiene que irse. De manera que, eso es lo que queremos lograr.


Todo lo que hacemos es importante. Casa cosita que hacemos, cada piquete en el que marchamos, cada carta que escribimos, cada acto de desobediencia civil en el que participamos, cada reclutador con el que hablamos, cada padre con el que hablamos, cada soldado con el que hablamos, cada persona joven con la que hablamos, todo lo que hacemos en clase, fuera de clase, "todo lo que hacemos por un mundo diferente, es importante, aunque en el momento parezca fútil, porque es como se produce el cambio. El cambio sucede cuando millones de personas hacen pequeñas cosas, que en ciertos momentos de la historia se suman, y entonces sucede algo bueno y algo importante".


Howard Zinn
http://es.wikipedia.org/wiki/Howard_Zinn

(Una gentileza de Karl).-