domingo, octubre 26, 2008

TOLERANCIA CERO

No es la última película de James Bond, tampoco un Best Seller de Ciencia Ficción, y menos una obra de teatro, aunque si podría ser cualquiera de las tres, se trata de algo mucho más sobrecogedor, de terror real, que de verlo plasmado en la gran pantalla, saldríamos dando tumbos simplemente por 10 minutos de su visión. Lamentablemente es cierto, existe en la vida real, todos los días, en cualquier parte del mundo y es que algunos inseres humanos se han convertido en mensajeros del diablo cuya diabólica misión es destruir vidas.

Según el recuento de la Red Estatal de Organizaciones Feministas contra la Violencia de Género, entre 1999 y 2003 trescientas quince mujeres murieron a manos de sus maridos, parejas o ex compañeros. En 2004, setenta y dos mujeres fueron asesinadas; por lo que llevamos del 2008 el número de muertes sobrepasa las cincuenta. Es la triste realidad de seres cuyo único error fue enamorarse de la persona equivocada, de aquel ser que en lugar de amarla optó por el reverso tenebroso de la maldad.

Murieron apuñaladas, atropelladas, violadas, quemadas vivas, descuartizadas, lanzadas al vacío ... En muchos casos, tras soportar malos tratos y torturas durante años en silencio. En muchos otros, después de denunciar agresiones y amenazas en múltiples ocasiones. Ni el sistema judicial ni las Fuerzas de Seguridad supieron o pudieron protegerlas.

Durante los seis primeros meses del 2003 se contabilizaron 8.605 denuncias por delitos de lesiones y malos tratos en el ámbito familiar, y 21.865 denuncias en el semestre de 2004. Las detenciones efectuadas por las Fuerzas de Seguridad por este tipo de delitos han pasado de 2.731 a 11.411 en esos mismos periodos. La cantidad de solicitudes de órdenes de protección. Desde el 1 de agosto de 2003, fecha en la que se aprobó la orden de protección inmediata contra la violencia doméstica, los jueces han recibido 7.869 solicitudes y se han dictado 4.987 órdenes de alejamiento. Actualmente las estadísticas van subiendo.

Aunque las víctimas del terrorismo doméstico son mayoritariamente mujeres, los niños y los mayores, por su vulnerabilidad, son objeto también de agresiones. El 44% de los que sufren maltrato en nuestro país tiene menos de 13 años. Casi la mitas de las 6200 denuncias registradas por el Ministerio del Interior en 2007 corresponden a niños. La violencia afecta en mayor medida a las niñas, cuyos casos de abusos ascienden hasta un 65% y 3 de cada 10 maltratadas tienen 16 o 17 años. En cuanto a los hombres, sólo el 5% de las muertes masculinas se debe al ataque de sus parejas y del índice total de violencia doméstica, los maltratados representan también un 5%.

Ante la magnitud del fenómeno, en todo el mundo se están llevando a cabo campañas de sensibilización para acabar con esa violencia sexista, una de las tantísimas asignaturas pendientes de nuestra sociedad y que es una lacra de la cual debemos liberarnos para siempre.

Dicen que la vida es el bien más preciado que existe, sin embargo, parece que hay personas que no valoran la misma como tal; dicen que la imperfección del hombre inspiró a Dios para crear a la mujer, símbolo de vida, de sensibilidad, inteligencia y fuente de supervivencia. Por eso ell hombre que maltrata a una mujer desprecia todo eso, y lo que es peor, detesta la vida y la madre que le dio la posibilidad de vivir. El hombre que maltrata a una mujer no es un hombre, es un ser despreciable, indigno de llamarse hombre y como hombre que soy es una vergüenza para nuestro sexo.

Matar la vida es el acto más vil que existe, contrariamente al de crear vida que es el más hermoso. Los hombres que maltratan a las mujeres son hombres malos, alterados internamente, son gente que vienen de un submundo donde la vida no tiene valores, dónde la mujer es algo débil, sumiso y destructible. Los hombres que piensan así, son seres sin alma, monstruos que aniquilan la creación más bella que ha dado la vida. Como dice el anuncio … “ante el maltratador, tolerancia cero”.

http://es.youtube.com/watch?v=HWbPH3sMKYs

“La violencia de género no distingue raza, cultura, religión o nacionalidad. Existe en todos lados y no podemos esperar que las mujeres sean las únicas que la denuncien ... "El periodismo cobra dimensión y fuerza cuando se realiza desde la vocación y el compromiso con el mundo y la justicia. Los periodistas son los ojos, la voz y los oídos a través de los cuales millones de personas conocen y ven el mundo".

Cristina del Valle

Saludos.
Texto: KarlFM.-

martes, octubre 21, 2008

QUE LA FUERZA NOS ACOMPAÑE

El otro día alguien cercano a mi zarandeó mi cabeza al soltarme que mis escritos tenían una clara tendencia a no creer en la raza humana. Es cierto, algunos son una espada mortal. Si bien es cierto que hay buena gente que hace que el mundo sea aún vivible, si bien es cierto que existen avances y cosas que merece la pena gozarlas, también es cierto que la raza humana es responsable de las grandes miserias que azotan nuestra vida, al menos entendida ésta como una rocambolesca mixtura de tendencias y resultados que tienen al mundo sumido en la injusticia, el desequilibrio y probablemente en el caos. Eso es asi, nos guste o no. Actualmente somos responsables de lo que tenemos, de permitir que eso sea así y de permanecer en la vida sin hacer girar la brújula en la dirección correcta. En definitiva, nos hemos dejado comer el coco.

Es triste comprobar que a fecha de hoy todavía sigamos sufriendo las consecuencias de nuestra ineptitud, cobardía y conformidad, por aceptar que las cosas funcionen de una forma y no de otra. Vivimos rodeados de posibilidades de cambio pero estamos postrados ante la sumisa devoción de los que imponen su voz y ley. No hay que ser divino para cazar esa sensación al vuelo. Para decir lo que digo me baso en la observación de esa realidad, esa historia que me rodea día a día, que emerge como protagonista de oro en todas las películas que veo, en esa coyuntura que se mueve al son de un bolero de Ravel hacia una perversa dinámica negativa “in crescendo”.

Para mi el mundo se compone de personas que se preocupan por las cosas, otras que pasan de ellas o las ignoran y otras que creen en que el ser humano puede cambiar. Visto así todas las respuestas son válidas, porque son ciertas y las comparto, incluso otras posibles que podrían ser resultado de mezclas o alternativas de otra índole. Es por ello que no soy una persona negativa, nihilista, antihumana, pesimista, soy, eso si, realista y tal como veo las cosas el mundo camina hacia un mal diria que irremediable. El tiempo dirá, si llegamos a verlo, quien tendrá razón. De momento vamos "En Busca del Arca Perdida"

Me gustaría que alguien me dijera Karl estás equivocado, el mundo va bien, la gente es feliz, tienen trabajo, ganan su dinero y tienen sus necesidades cubiertas, es decir, mantienen la "Pirámide de Maslow” en equilibrio. Hablas con uno, con otro, lees la prensa, reportajes, libros, y realmente te asustas, no veo ninguna conclusión que me diga: el mundo es maravilloso, todo está en equilibrio y es estable. Sinceramente lo que se cuece en el mundo a fecha de hoy es de locos.

Si a las pérdidas y carencias personales le sumamos la “mierda” que hay en el mundo, el cóctel resultante es imbebible, puro ácido clorhídrico que te desintegra las entrañas en vapores mortales. Por tanto, soy crítico con lo que hace daño y en mi planeta la bestia más dañina se llama ser humano, no perro, elefante, serpiente, tiburón ni siquiera insecto. Visto asi podría optar por vivir de espaldas, soplarme de encima esa cruda realidad, ignorar todo ese sufrimiento que habita las partes del mundo, creer que el ser humano es bueno, que los malos son pocos. Podría incluso encerrarme en mi urna de cristal, donde penetra la luz cristalina, donde la oscuridad es abatida por las persianas; podría llegar a pensar también que los demás pueden cambiar, que los que manejan el mundo dejan de ser malvados y son buenos, con un poco de fe e imaginación, puedo llegar a creer que la luz un dia envolverá al mundo y la Humanidad se convertirá en la Fantasía creada por Walt Disney ¿Alguien cree realmente que eso es posible? Viendo lo que pasa todos los días en el mundo y en medio de tanta confusión la gente debería preguntarse ... ¿Qué es lo que está ocurriendo ahí fuera?, ¿Por qué todo el mundo se viste siempre con ese horrible pijama de rayas?

Seamos egoístas y prescindamos de los demás por un momento. Hagamos una reducida observación en nuestro círculo más estrecho: nuestras amistades. En el disponemos de personas amigas que se mueven en torno a sus propios mundos y problemas, tienen su microcosmos impregnado de situaciones, sin embargo, también ignoramos cuál es su verdadero volumen de felicidad, satisfacción o desencanto; en mi agenda personal de Netlog, por ejemplo, dispongo 18 personas amigas de las que tres, que yo sepa, se han quedado sin trabajo y están hechas polvo; de todas ellas, hay dos que están pasando momentos difíciles y una de esas dos está a punto de desmoronarse. Todo eso solo a causa de una carencia de trabajo, sin contar si hay más. Sobre las otras amistades ignoro si son felices o no, pero hay gente que se mantiene feliz porque la vida le sonríe y cuando las cosas se tuercen pueden escaparse a sus respectivos oasis, yo me incluyo entre estos últimos aunque también he pisado el polvo del infierno.

Cuando la vida propia se tuerce, se desvance porque todo se te va por el desagüe, no hay más remedio que poner toda la carne en el asador, sacar el tapón y sellar la pica; aqui no valen las medias tintas, o lo tomas o lo dejas, pero si decides titubear o colarte por el agujero estás acabado; la "depre" se te lleva al tostadero. Por tanto, si no quieres que el monstruo te coma el culo, hay que poner en marcha los motores y pisar a fondo el acelerador. Ese empuje vertiginoso hace que todo el sistema vital se ponga en funcionamiento y provoque un giro vital capaz de sacarte del atolladero en un "plis plas". Bien pero ¿cómo pongo en marcha el motor? En mi caso gracias a una intelectualización como base, una tendencia sublimadora como herramienta y una trayectoria de objetivos alcanzables como móvil. Siempre hay quien piensa que la ignorancia puede mantener felices a las personas pero para mi lo que hace feliz a los individuos es su capacidad de respuesta ante las dificultades, es decir, conocer la dificultad para descubrir una solución y sentirte capaz sde realizarla. A fin de que el problema se te engulla, es vital mantener, pues, la distancia en las cosas. Cuando pierdes el eje de la realidad estás vencido.

Por todo lo expuesto y más cosas que me guardo -no quiero pecar de largo como a veces me dicen (jejeje)- concluyo afirmando que la vida es compleja porque los seres humanos la hemos creado así; probablemente pudimos hacer que todo fuera distinto, quizás perdimos, en algún punto de la Historia, la oportunidad de cambiar nuestra trayectoria hacia rumbos más sensatos pero optamos por ese lado oscuro de la fuerza a modo de Dark Vader, relegando la luz a un plano distante, alejándonos de Luck Skywalker y de nuestra vertiente Jedy; ahora la oscuridad está muy extendida y encontrar una vacuna capaz de reconvertir esa negritud en luminosidad parece una terapia imposible como misión, la tecnología punta para hacerlo está en manos de los grandes oscuros de la Tierra. Como decían los Caballeros JedyQué la fuerza nos acompañe.

Saludos.

KarlFM.-

sábado, octubre 11, 2008

CUANDO LO MASIVO SE COME A LO INDIVIDUAL

No es una paranoia personal, un mal sueño o una resaca tras una noche loca de fiesta; tampoco es depre ni un trastorno neurótico, es la sensación de estar de repente en el interior de un mundo Matrix, algo asi como una realidad virtual dónde todo aparece como disociado o producto de un espejismo. A veces eso pasa, te levantas sensible, trás haber estado leyendo un libro contundente y ves que la realidad que te envuelve gira en torno a un esquema preestablecido. Lo que ves parece irreal pero es cierto, es como vivir entre dos realidades paralelas. Por narices has de abandonar tu oásis personal y penetrar, como una daga al rojo, en el cuerpo de la sociedad, con todas sus protuberancias y bombones al aire y a la espera de engullirte. La calle a las 6 de la mañana es como una urbe desolada pero la red suburbana parece una macrópolis infestada de alimañas y fantasmas. Cuando sopla el frío invierno y la lluvia cae sobre la frente, la sensación todavía es más kafkiana.

No me gustan las masas, esas grandes y anodinas extensiones humanas que deambulan absortas en su monótono e irracional proceso por los largos pasillos de la vida. Son hordas cabizbajas, que transitan o se estacionan hipnóticamente en los puntos de encuentro común y que, por su aspecto físico, parecen más venidos de otro mundo que de éste. Son estructuras óseas que se ignoran unas a otras, como si enemigos fueran; son kilos de musculatura que viven encerrados en su propio silencio interno, con las miradas vacías y los pensamientos alejados de lo restante. Se trata de conjuntos que se mueven como los bancos de sardinas pero sin ese orden y concierto que caracteriza a los pescados azules. Las masas son temibles, incontrolables, capaces de rebanarte el pescuezo en menos que canta un gallo. Moverte entre su constante taconeo hacen que tu culo se apriete como si un tornillo tuviese. No me gustan las masas, sentirme atrapado dentro de ese vaivén robótico de ovejas que van al matadero, porque en mis nadares por esta vida me gusta sentirme suelto, dueño de mismo que va a un sitio donde aun existen personas y no números.

Somos pues, demasiados, en este mundo de paranoias constantes; las ciudades ya no son lo que eran, se han vuelto invivibles y las personas se han reconvertido en números como si de juegos de azar se tratase. Vivimos envueltos en una vorágine de atropellos, encontrar sitio para algo es imposible, intimidad casi un sueño, la comunicación se ha reducido a lo más cercano y la solidaridad, la educación, el respeto y las buenas formas, son pasto del olvido. Cuando las personas se multiplican dejan de ser inteligentes y humanas, se comportan como animales despavoridos, son como una enorme estampida de búfalos que deseca el césped por donde pasan. Porquería, ruido, saturación, olor, frialdad, incomunicación, destrozos, son algunas de las enfermedades que azota la masa cuando se te acerca y te engulle. Eso atemoriza al más sensato.

Cuando hablamos de miles, de millones de personas, lo supuestamente “racional” deja de serlo. Da igual si hay cien más o cien menos, cuando se barajan altas cifras se pierde toda lógica y escala de valores. Es como hablar de un solomillo o de miles de kilos de carne amasados unos encima de otros; de pronto, tu ansia de comer se convierte en rechazo. Todo lo que huele a masificado es aborrecible, por eso las masas son entidades depredadoras que te erizan la cabellera solo olerlas.

El otro día, sin ir más lejos, tuve una extraña sensación matinal. Me levanto todos los días a las 5 de la mañana para ir al trabajo y al entrar en el transporte público subterráneo me encontré que perdía algo muy valioso. Me di cuenta de un hecho que, para muchos, pasa inadvertido, y eso se debe al peso de las costumbres monótonas. Me encontraba en uno de esos apretados pasillos de conexiones entre metros, donde la gente anda sumida en sus rutinas, algo así como vivir en medio de una situación matrixiana. De repente, me di cuenta de algo insólito, mi persona parecía disociada de la masa, como si dejara de ser importante y fuera una prenda más dentro de la gigantesca lavadora social. Imaginé que todos éramos máquinas que se dinamizan según un programa global, un gran software que anula toda posible diferencia. Me paré en seco y recapacité mi visión. Reconduje mi sistema neuronal hacia coordenadas más normales y reinicié mi equipo cerebral. Al cabo de unos minutos y tras ingerir unos sorbos de Coke, logré estabilizar mi realidad dentro de la masa.

Dicen que la Cocacola ayuda a digerir la pesadez, asi es, ya que al poco rato me sentí con las tripas de nuevo en su sitio e intenté dar una nueva salida a mi presión digestiva. Imaginé, que de repente las personas desaparecían y me quedaba solo en la inmensidad fría y calurosa del Metro; una extraña sensación de vaciedad se apoderó de mi, el miedo comenzó a recorrer mis apretadas venas, como si por su interior corrieran insectos alocados en busca de una salida de emergencia. Apreté el botón mental de Stop y comprendí que la soledad es ese terrible monstruo capaz de devorarte las entrañas hasta dejarte pelado y sin huesos. Cambié el chip de nuevo e imaginé que, de repente, todas aquellas personas que se movían en su cansino juego, se paralizaban de golpe, como si un Dios prepotente los hubiera pulverizado con un spray fijador ultra fuerte. Yo podía moverme entre ellos, tocarlos, reírme ante sus narices, me sentía diferente, capaz de todo, único en mi especie, como un arquitecto entre miles de ladrillos. La angustia volvió a recorrer mi sistema circulatorio, como un torbellino de avispas enloqyuecidas hacia la colmena; porque a pesar de la diferencia, la soledad volvía a ser esa matemática asfixiante, donde todos los números disponibles siempre dan uno ó cero. Ninguna de las dos situaciones era cómoda, estimulante, repetible, deseable, por lo que pronto me percaté que la vida humana es muy importante aunque muchas veces no la valoramos hasta que estamos a punto de perderla o dejarla al ritmo de las amenazas. Esa sensación de poder estar y de poder aislarte de los demás, es algo que solo un ser humano es capaz de hacer y comprender.

A pesar de ello es preciso recordar que las personas solas son mundos llenos de interrogantes, almas sujetas a atractivos conocimientos, sentimientos y experiencias, pero también constituyen universos que brindan la posibilidad de oscuras cosas y malévolas intenciones. La individualidad crea, por tanto, la certeza de la curiosidad porque uno se ve frente a algo que le referencia posibilidades de interacción e intercambio. Cuando lo masivo se come a lo individual, la persona desaparece y en su lugar surge la masa y la alienación del sujeto. Toda referencia decae, la persona se diluye como un helado a pleno sol y deja de ser necesaria para el grupo. Es la sensación del autismo, el tiempo de las psicosis, los momentos esquizoides, de todo un complejo bagaje psicológico que convierte a los individuos en seres extraños, peligrosos y crueles. Las masas se tornan peligrosas y cualquier inciso de alerta pone en funcionamiento el instinto asesino de su dinámica. Cuando llegas a esa temperatura psiquica, tienes la sensación de que juegas a ser Dios, que levitas de la realidad y te alzas como un ser alado en los cielos. Ves a las masas como enjambres de millones de puntos que se mueven esquizofrénicamente como revueltos por una fuerza cósmica desconocida; es el revuelo de lo insólito, de lo irrefrenable, del caos neurótico hacia el hormiguero del límite. Si en este preciso instante sacudes el suelo, notas como todos esos puntos se sobreaceleran como presos por el pánico, algo desconocido les ha picoteado la rutina social y se agitan como dementes. Imaginemos eso mismo en una masa humana; de repente alguien grita …. fuego!!!! y la masa se vuelve loca, se auto contamina en milesuimas de segundos y te aplasta presa de un miedo progresivo como una geometría infinita de crecimiento. No importa que haya ancianos, niños, bebés, mujeres embarazadas, gordos, flacos, feos, guaperas, y demás enseres humanos, la gente se arrollan unos a otros, se pisotean, se agraden, se matan si es necesario; es el comportamiento desenfrenado de la masa social sin control, excitada por estímulos de alto voltaje que descerebran al más pintado.

Las personas son entidades que según su estado y nivel de gregariedad, pueden causar resultados positivos o degenerar situaciones de extremo riesgo. Las personas son estables hasta que dejan de serlo, entonces todos los principios y valores se vienen abajo y el instinto asesino surge a flor de piel, como un comportamiento que permanecía oculto hasta que alguien soltó la tuerca. Recuerdo aquel célebre pasaje de Midnight Express cuando Brad Davis, el protagonista, se encuentra dando vueltas el revés de los demás en el Círculo de la Locura. Uno de los locos le insta a que de vueltas en la misma dirección que van todos. Como no le hace caso, el loco le dice a Brad que él es una máquina defectuosa y que por eso está ahí, dando vueltas en el círculo. Brad, en un arrebato de lucidez, le responde: Yo no soy una máquina defectuosa, usted es la máquina defectuosa ¿y sabe por qué lo se? por qué yo soy el que fabrica las máquinas.

Eso demuestra una vez más que a pesar de estar inmerso en comportamientos ajenos al nuestro nosotros siempre podemos hacer valer nuestra persona y valores y andar por el camino que más nos conviene. Muchas veces nos intentan hacer ver que lo adecuado es lo que todos hacen pero eso es una trampa para evitar que seas diferente. Octavio Paz decía que “las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo.... del miedo al cambio”, eso me preocupa porque observo, dia a dia, que nuestra sociedad de masas conllevainternamente ese veneno que tarde o temprano desatará su furia. Quizás es lo que se está buscando desde las cimas invisibles del Poder.

Saludos.
KarlFm.-

viernes, octubre 10, 2008

JAQUE MATE

El mundo no es tan simple como parece, siempre hay que estar al loro, tener las antenas levantadas y rastrear la realidad para entender cómo se cuece el potaje de garbanzos. No todo lo que ves o crees saber es lo que parece ser. Las verdaderas causas de las cosas no se conocen porque están en manos de fuerzas que tampoco se dan a conocer. Desde las sombras es más seguro gestionar el control de la realidad y colocar al frente señuelos que parezcan ser los verdaderos culpables de las situaciones. Lo que pasa en el mundo no sucede por casualidad; detrás de los hechos siempre hay quienes se encargan de que éstos ocurran y que no se difundan, pero si lo hacen que sea bajo una forma enmascarada o irreconocible.

La verdad no interesa, la educación es una amenaza, la cultura un peligro, la rebeldía una actitud molesta que hay que erradicar, eso es uno de los principios del control social. La prensa libre es un mito porque los mass media son propiedad de los poderosos. El futuro de la sociedad es la esclavitud, la rotura y desintegración de toda posibilidad de libertad. La manipulación de la conducta es el medio sutil para doblegar cualquier grupo social. Para alcanzar esos objetivos no se recurre al castigo sino a la recompensa o intercambio, es decir, que la gente obtenga algo que quiere a cambio de renunciar a otra cosa que desea, como es el caso de la libertad.

Para obtener el completo sometimiento de la población se usa el reverso tenebroso del conocimiento, o sea usar todos aquellos descubrimientos que son útiles para romper la fortaleza psicológica del individuo y dejarlo sin defensas; por ejemplo, mantener un estado continuo de ansiedad interior, tener a la gente demasiado ocupada asegurando su propia supervivencia, que no dispongan de valores, desestructuración familiar, insuficiencia educativa, precariedad laboral, crecimiento cero, y una vez debilitado encauzarlo hacia dependencias diversas como el endeudamiento, consumismo, ociosidad, violencia, drogas, etc. Y es que la función principal de esa ingeniería de desestabilización personal, es mantener a los sujetos en un desequilibrio perpetuo, porque cuanto más idiotas mejor, mayor control y menos problemas; es como tener a la gente bajo el efecto de una drogadicción constante. A mí eso me aterra. ¿Y a ti?

Yo veo el futuro muy negro, y eso que siempre soy positivo, pero no un ilusonario; veo que el mundo sigue una tónica muy peligrosa y no veo ni el más mínimo atismo de resistencia; de momento, nadie es capaz de frenar esa involución dramática que abandera ese denominado NEW WORLD ORDER. Eso es aterrador, porque quiere decir que el sistema está minando toda reacción contraria de respuesta y lo está consiguiendo.

La destrucción paulatina del sistema educativo y la propagación de una “televisión basura” responde a una maniobra mundial para que los ciudadanos tengan cada vez menos inteligencia y menos capacidad de rebeldía. Eso forma parte de esa Globalización hacia un gobierno único mundial. Y para que eso sea aceptado la reeducación es paulatina y psicológicamente muy estudiada. Si la población juvenil no es capaz de recuperar su status de enfrentamiento y rebelión, nuestro mundo camina hacia una sociedad tecno represiva de la cual nadie escapará su control. Todas las previsiones imaginadas en la literatura de ficción, Un Mundo Feliz (Aldous Huxley), Fahrenheit 451 (Ray Bradbury), 1984 (George Orwell), La Fundación (Isaac Asimov), Matrix (Hermanos Wachowski), Soylent Green, etc, se verán de sobras cumplidas.

La tendencia natural de los jóvenes es ejercer de fuerza opositora a lo establecido, es la ley natural que mantiene candente los estados diversos de la vida; sin fuerzas opositadas la realidad social seria de una repetición del pasado, por tanto la juventud representa la esperanza al cambio y al progreso.

Muchos de nuestra generación aun tenemos en la genética interna ese torrente rebelde de la era de los 60 y 70, algo que puso en jaque al sistema y que a punto estuvo de acabar con él. Pero nunca hay que menospreciar el poder oculto del enemigo, el animal herido siempre tiene la garra a punto para salvar el pellejo. Cuanto más dañado más peligroso; eso es uno de los principios que nunca hay que olvidar del Arte de la Guerra.

La juventud representa el eslabón que tiene el sistema para llegar a producir ese doblegamiento hacia la sumisión total. Sin jóvenes que no cuestionan las normas, el sistema deambula libre como un delfín por los océanos. Es por ello que el sistema se vale de la industria y la tecnología para inducir a los jóvenes hacia aquello que más les seduce: marcas, nuevas tecnologías, moda, música, deportes, consumo, sexo, actividades ociosas, falsa independencia, enfrentamiento a los padres, pérdida de valores, etc. La Psicología ha establecido los caminos para llegar a descubrir que es lo que motiva a los jóvenes y el Marketing y la Publicidad ha utilizado esos descubrimientos para obtener sus objetivos: aborregar a la juventud, anular su capacidad de conciencia y revuelta y reconducirla hacia el zoo de las fieras controladas y dependientes.

La sociedad madura ya está domesticada, sumisa bajo el peso de la ley de la supervivencia; los maduros aman la comodidad y aceptan mantenerse en ella a costa de permanecer doblegados y actuar a modo de aviso para los jóvenes. Tienen miedo a perder los escasos logros que han tenido y que algunos todavía pagan; muchos adultos está hipotecados y esa es otra de las trampas que tiene el sistema para someter a las personas. Es la psicología del miedo de la inseguridad, la fobia a la pérdida. La tercera edad, sin embargo, a diferencia de los jóvenes, están ya en el final del proceso, no está para rebeldías, a duras penas pueden mantenerse en pie, las bajísimas pensiones son una herramienta útil al sistema para mantener a los abuelos sometidos y no dediquen su tiempo libre a “corromper” con ideales y sueño de libertad a sus nietos. Pero los jóvenes si representan el gran miedo, la fuerza que es capaz de dinamitar los cimientos del actual poder reinante. El poder de lo joven es ilimitado, poseen la fuerza, la energía, el idealismo, la ilusión, el deseo de hacer, de ser libres, de construir su propio mundo y su escala de valores; ven la vida desde otra perspectiva y son capaces fulminar lo existente para conseguir sus sueños. Eso es muy peligroso y hay que caparlo, rivaliza con los intereses del Poder ya que con los jóvenes detrás, los culos de los poderosos revientan a pedos y las pelotas se estrechan como canicas de cristal.

En efecto, la juventud actual está neutralizada. Si los jóvenes son hoy en día acríticos con el sistema es porque han llegado a mayores antes de ser jóvenes de verdad. Han sido brutalmente desahuciados, despojados de toda bandera, sueño e ideal. Para rematar la faena, el sistema ha cerrado las puertas a su independencia juvenil, a su libertad. Por eso hoy en día, para que un joven se pueda independizar, precisa de un sueldo mensual de 3000 euros y eso prácticamente ningún joven, incluso pocos adultos, puede ganarlo. Con esa precariedad se condena a la juventud a una forzada dependencia hacia el sistema. Jaque mate.

El poder corrompe y corrompe a quienes lo tienen. En estos momentos estamos ante un grave dilema y todo depende del camino que tomemos. O entramos en un estado policial electrónico global que jorobe todo el esfuerzo de muchas almas buenas o nos transformamos en seres humanos libres como consecuencia de una concienciación masiva frente a esa élite global que intenta apoderarse de los hilos conductores del mundo para unos fines que producen escalofríos.

Todas las cosas obedecen a las leyes de los contrarios y la vida y sus resultados están determinadas por la influencia e interacción de las fuerzas opuestas que se barajan en su núcleo. El conocimiento humano sirve para mejorar, pero desgraciadamente también puede usarse para destruir. Los descubrimientos sirven para avanzar y mejorar la sociedad pero también pueden llevarla a la dominación y a su declive. El conocimiento es un arma de doble filo, da de comer pero puede matar. Por tanto hay que incentivar que el conocimiento humano caiga en manos que sepan transformarlo en positividad. Es preciso entender por tanto que el conocimiento no se escapa a esa guerra de fuerzas enfrentadas y que todo depende de quien las maneja. La vida humana no tiene valor sin un conocimiento que ensalza, determina y motiva reacciones que conducen al conjunto humano hacia logros de equilibrio, justicia, estabilidad y progreso.
Nuestra obligación como humanos es decantar el balance de las fuerzas hacia el Bien y desterrar la oscuridad hacia la Nada. Los adultos tenemos la obligación de facilitar las variables que engendren las semillas de la fuerza y el cambio en los jóvenes, en esos nuevos valores que será capaces de evitar el declive de la Humanidad. Ningún emperador, ningún imperio, ningún gigantesco ejército, ninguna civilización, ha podido desafiar las fuerzas del balance y la lógica; la vida se basa en el consenso y no en el dominio y el exterminio. Todo aquello que tiende a destruir es engullido por si mismo. En el confín de alguna parte siempre existe una fuerza desconocida que vuelve a poner las cosas en su sitio, eliminando todo aquello que representa una amenaza y salvando todo aquello que rezuma vida. Es la ley de la supervivencia, es .... el sentido de la vida. y quizás ha llegado el momento de reinventar la sociedad.

Saludos.-

sábado, octubre 04, 2008

¿LA HUMANIDAD ES UNA SÍNTESIS DE DIOS Y SATÁN?

Me cuesta creer que el mundo, a pesar de sus supuestos avances, esté inmerso en tantísimos problemas y todos nosotros sigamos denominando este tinglado, “Humanidad”. Llevamos más de 2000 años de Historia y todavía no somos capaces, ni siquiera, de garantizar la comida, la vivienda, la educación, la economía, la seguridad, el amor, el sexo y ahora resulta que tampoco la fertilidad, todos ellos componentes básicos de la supervivencia humana. Tampoco no somos capaces de entendernos entre géneros, razas, países, generaciones. No podemos sacarnos de encima los malos hábitos que producen el cambio climatológico, a la degeneración del planeta y a la destrucción del medio ambiente. No somos capaces de frenar la corrupción, la delincuencia, el tráfico de armas, estupefacientes, de órganos y de humanos; no sabemos estar sin matar, robar, agredir, abusar, torturar, explotar, invadir, corromper, violar, estafar, etc. Somos incapaces de respetar la libertad, la igualdad, la capacidad de sentir y pensar. No podemos ayudar, escuchar, apoyar, dar pero si dominar, esclavizar, destruir, liquidar. No podemos curar el sida pero si crearlo, erradicar las epidemias en el Tercer Mundo pero si fabricar los medicamentos que las exterminan, el hambre, el sufrimiento, que podemos combatir; tampoco podemos dar a nuestros ancianos la vida que merecen, ofrecer a los niños el derecho a ser felices, permitir que todo el mundo tenga para vivir y disfrute de un salario digno. Desgraciadamente, nada de todo esto y más, no es posible … entonces … ¿de qué demonios somos capaces?.

L
e doy vueltas a la cabeza, mis neuronas van locas por las autopistas del conocimiento, siempre, en un constante vaivén en busca de respuestas, descifrando enigmas, formulándose preguntas. La vida es un enorme globo de interrogantes que precisa de una aguja sabia que sepa pincharlos. De no ser asi, ¿para que sirve el conocimiento?, ¿por qué se estudia si luego no se aplica lo que se aprende como bueno en los libros? ¿Para qué se hacen derechos humanos si luego no se respetan, o mandamientos que se cumplen según sople la dirección del viento, o leyes que se saltan a la torera siendo el Estado el primero en no cumplirlas? ¿Para qué sirve tener padres, familia, escuela, amistades, compañeros, pareja, hijos, si muchas veces no son capaces de hacernos felices, otras nos los quitan o nos maltratan? ¿De qué sirve luchar en esta vida si nadie te hace caso, enseñar valores que se machacan o se olvidan? No me cabe en la cabeza que el ser humano no sea capaz ni siquiera de mantener “erecta” y, sin “gatillazos” la pirámide de Maslow.

Me cuesta creer que el mundo se sostenga aún cuando a vista de pájaro parece un enjambre de alimañas devorándose unas a otras. Hemos descubierto el arte, la ciencia, la filosofía, la política, las mil y una disciplinas y profesiones que son, por si mismas, verdaderas joyas de la cabeza, sin embargo, a pesar de sus aportaciones no son suficientes para poner orden y concierto a este planeta llamado Gea. Disponemos de la sensibilidad, de la imaginación, de la habilidad, de la comunicación, pero usamos estas herramientas, muchas veces, para fines malignos. Somos ases de la codicia, de la mentira, de la manipulación, de la avaricia, de la envidia, de la cólera, de la venganza, del egoísmo, etc, al mismo tiempo que damos nuestro corazón para edificar una arquitectura de sentimientos que dan sentido a nuestra existencia.

A pesar de lo bueno que tenemos no veo que el resultado bueno prevalezca: veo demasiado sufrimiento y caos en el mundo. Es como si Satán estuviera ganando la batalla a Dios. Por eso, me da vergüenza que me llamen ser humano, ser racional, cima del reino animal. Para soportar este dolor construyo eso que llaman ser positivo y esperanza, conocer el mal para reciclar hacia el bien; conciencia y lucha se arman para vencer el miedo, la cobardia, la negatividad que habita en la Tierra. Es por eso que procuro mantener el fuego caliente y la piedra abrasante; la cabeza lúcida y el cuerpo vibrante, el corazón a punto y el alma despierta; por más que intenten diluir mi sacarosa interna permanezco inmóvil frente la acidez que me ofrecen.

Soy de los que pienso que la sangre sigue siendo roja a pesar de que intenten convertirla en negra; que el corazón bate a pesar de que lo cambien por balbuceos de artificio. Mantengo la forma de pié y el volúmen circundante como un sistema de planetas en torno al astro luminoso. El diablo me saluda pero yo le giro el cráneo, le doy la espalda y le soplo un pedo para que huya despavorido; cuando me tiende su mano negra, se la estrujo como un trapo. El color es mi bandera aunque el mundo sea un escudo en blanco y negro. Rezo al ángel para que irradie mi aleteo hacia el confín de los universos. Escupo la hiel del miedo en la vertiente del vertedero. Nada fluye como el torrente perpetuo pero mantengo la vida en la cresta de la ola. Ni surfers ni extremos, sólo habitantes de lo posible, de lo cierto, de lo equilibrado; el balance es lo que facilita el desarrollo racional de las cosas. Pero la vida aunque camine por el filo correcto siempre pende de una hilera, a veces de seres inertes, de corazones cuarteados o de mentes brillantes. Es cuando a veces el azar se alia con el destino de las gentes. Vivir es sentir, es subir o bajar, y con suerte mantenerse en el punto medio, como un termómetro que marca los centígrados correctos.

Pero la vida no siempre cuadra, ni la logística, ni la geometría, ni la arquitectura, el álgebra, la trigo o la materia oscura son capaces de dar consistencia a las contradicciones que zarandean el globo terráqueo. Por más aceleradores de átomos que construyan ningún humano puede ser Dios, porque Dios es un mito, una esencia intangible que habita en lo más profundo del inconsciente humano. Como decia Nietzsche, muerto Dios sólo queda el Hombre, una cuerda tendida entre el mono y el Superhombre. El Hombre es un entidad que debe ser superada ya que forma parte de la evolución, es una fase, una etapa hacia otro estado, por eso es imperfecto, porque no es hijo de Dios sino de si mismo y eso me complace. ¿El futuro del Hombre debe ser el Superhombre?.

Algunos siempre han intentado hacernos creer que somos hijos de un Dios, de un ser supremo que, quizás por aburrimiento, o por quien sabe que, un día se despertó y vió que estaba solo y decidió crear el Universo, la Tierra, los animales y la primera pareja humana. Me resulta dificil de creer que el ser humano es el resultado, a imagen y semejanza, de ese Dios creativo que una vez convirtió la Nada en Todo, bueno, en casi Todo. Se me hace espeso deliberar sobre esas incógnitas que siempre circundan los mitos religiosos que parecen surgir de la imaginación humana ante sus propias debilidades, incomprensiones e insuficiencias. Si Dios es bueno ¿por qué ha hecho que esto sea un berenjenal? ¿Por qué la gente buena no triunfa y en cambio los malos si? ¿Por qué permite la existencia de un Bush cuando existen otras almas capaces de gobernar el mundo con mayor sensatez? ¿En qué momento de la Historia la cosa se torció y empezó a ir por el camino oscuro? ¿La vida siempre ha sido asi? Es lógico que por una manzana comida paguemos para siempre ese mito de la desobeciencia y la tentación? ¿Quien juzga a Dios por ser un provocador? Si estábamos tan bien en ese supuesto Paraíso Terrenal, ¿qué necesidad tenia Dios de hacernos pecar? Dejemos ahora Dios en el cajón y supongámos que éste no existe ... ¿de dónde sale tanta maldad humana, tanta ineptitud, tanta negatividad y codicia? Del ser humano en si mismo? De Satán? ¿de otra civilización extraterrestre? No quiero irme de la olla pero el ser humano es lobo y cordero, quizás más lupo que oveja, porque sus colmillos relucen al toque solar y sus garras se frontan ante el ciervo que pasta pacible sobre la verde pradera. No creo en la Humanidad, tampoco en ese ser tenebroso capaz de aniquilar a sus hermanos, creo en esa parte del ser que irradia positividad, esperanzas, trabajo, igualdad, intercambios, esfuerzo, respeto, luz.

Cuando lees en la prensa que el El Papa dice: "Los anticonceptivos niegan el objetivo del matrimonio" se te cae la la cara de vergüenza, los piés se te convierten en barro y desprecias todo aquello que huele a sotanas. Si yo fuera Dios bajaría de mis cielos y le daría una lección a ese clérigo multinillonario del Vaticano. Cuando el catedrático de Estructura Económica de la Ramón Llull augura que "En 2010 empezará la crisis de verdad y será brutal, terrible" se te ponen las pelotas por corbata porque descubres que la mente humana ha perdido su capacidad de hacer las cosas con sentido. No es lógico que después de tantísimos años de luchas, de sacrificios, de muertes, de gente sabia que ha aportado su razón, todo esto se convierta en un vacio completo, es decir, que a puertas del siglo 22 sigamos aún con el culo abierto. No es normal que más de 2000 años de Historia no hayan servido de nada y aun sigamos colgados de los árboles mientras las alimañas se comen las frutas del Paraíso.

Y es que cuando oigo la palabra Humanidad los ojos me empiezan a girar como pelotas dentro de un Tiovivo. Cuando escucho ese golpeo llamado Hombre sobre el suelo de la Tierra, ésta tiembla, huye despavorida para esconderse bajo los elementos que la componen. Ser humano es ver un rostro cubiertro de sangre en un espejo oxidado, una máscara veneciana de terror angustioso, una bola rota en mil pedazos, un fuego eterno que se consume a si mismo y una textura llena de granos purulentos. La Humanidad es una síntesis de pocas cosas buenas y muchas de malas, de gente positiva convertida en mártires y de personajes malos que se han transformado en líderes.

Me cuesta creer que el carro de la Humanidad estéguiado más por Mesalas que por más Ben-Hurs, más por caballos negros que por corceles blancos; lamentablemente el auriga humano se inclina más por la fuerza ténebre que por la lumínica. El mundo es un circo romano. Es el tirón todavía latente de la serpiente, es la necesidad de transgredir las leyes de la vida, el amor a lo desconiocido y prohibido. Eso me asusta porque amor la vida y ésta está pendiente de un hilo. La Humanidad es una síntesis de Dios y Satán.

Las recientes palabras de Stephen Hawking erizan el alma y congelan la sangre y el cerebro se chamusca. Pronostica que dentro de un siglo aproximadamente la vida en la Tierra se hará imposible. Por un cambio climático radical y también por una probable catástrofe nuclear. Puesto que cuando nos hallamos ante un peligro lo más normal es que busquemos soluciones, a Hawking se le ha ocurrido que el mejor remedio será emigrar a otros planetas o a la Luna, dando por sentado que en los próximos cien años la humanidad avanzará tanto en este sentido que será posible colonizar parte del universo. Suponiendo que sus pronósticos se cumplieran, tanto el de la catástrofe terráquea como el de la habitabilidad de Marte, el científico pasa por alto especificar el número de personas que podrían acogerse a semejante emigración. ¿Toda la población de la Tierra? Cuesta imaginar que hubiera suficientes naves espaciales para miles de millones de humanos. ¿Quiénes serían los afortunados? Los poderosos, naturalmente. Una minoría que abandonaría a su suerte al resto de individuos insignificantes, a los que dejarían morir abrasados por el calor natural o el nuclear. En una entrevista con la BBC, Stephen Hawking afirmó que el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) no encontrará el llamado bosón de Higgs, una partícula que es tan elemental en el mundo de la física que también recibe el nombre de Dios (se supone que ella es el origen de la masa). Hawking continua:

"La ciencia no deja espacio a los milagros. A largo plazo, la raza humana no debería poner todos sus huevos en la misma cesta, en este planeta. Esperemos poder evitar que la cesta se caiga hasta haber esparcido su carga (es decir, nosotros) por otros lugares. Las graves amenazas que nos acechan son que nos estamos situando al borde de una segunda era nuclear y este cambio climático sin precedentes … Estoy seguro de que, durante este siglo, se descubrirá cómo modificar tanto la inteligencia como instintos como la agresividad. Surgirán leyes contra la ingeniería genética con humanos, pero algunos no resistirán la tentación de mejorar características como el tamaño de la memoria, la resistencia a enfermedades o la duración de la vida. Una vez aparezcan estos superhumanos, habrá problemas políticos graves con los humanos no mejorados, incapaces de competir. Presumiblemente morirán o se convertirán en irrelevantes. En su lugar, habrá una raza de seres autodiseñados que se mejorarán cada vez más a sí mismos”.

.... Joder ..... por si acaso, yo, mejorado o no, voy preparando mis maletas. ¿A qué esperais?

Saludos.
Texto: KarlFM

viernes, octubre 03, 2008

EL "CRASH" DEL DIABLO

Hay días que parecen sacados del infierno, asomas la cabeza y hueles a azufre. Esta semana el diablo ha vuelto a aparecer en escena y esta vez bajo el disfraz del Tio Sam, su paso por el mundo ha sembrado el terror porque ha sido el máximo responsable del “tsunami” financiero que ha asolado al mundo entero.

La prensa está que arde, las noticias llenan el cielo, van y vienen como aviones; tener estos días un periodico en las manos te quema, te funde la cabeza y te genera diarrea aguda. Entre todo ese bacalao financiero se han juntado las croquetas de la Puri, las bengalas futboleras y el caldero climatológico, todo un menú de gastronomías diversas que ha indigestado a los ciudadanos. Los nervios están a flor de piel y el estómago hinchado de tanto gas especulante, sin embargo, dicen, que lo peor está por llegar, sobre todo si no se firma el Pacto con ese Diablo llamado George Bush, el votarate diabólico más grande del mundo.

¿Será el principio de la caída del Imperio Americano? Tiempo al tiempo. De momento, hay que tener en cuenta que China, India, Brasil, Indonesia y México ya producen un 30% de la economía mundial, casi lo mismo que el G7 (EEUU, Canadá, Japón, Francia, Alemania y Gran Bretaña) por lo que se augura posiblemente un cambio de liderazgo mundial, quizás, ya va siendo hora.

Los americanos ya han jodido bastante, alli donde meten la zarpa meten la gamba produciendo sacudidas en el mundo entero. Su prepotencia es tan gigantesca que, no contentos con explotar naciones, destruir países, empobrecer pueblos, desatar guerras, provocar terrorismos, derribar gobiernos, etc, ahora se han dedicado a quebrar sus propias finanzas y las de los demás, en pos a abanderar un supuesto Nuevo Orden Mundial basado en la Globalización de los pueblos; sin embargo, como dice la vieja canción “hay que perder el miedo al caimán y rebanarle la cabezuela”.

Seguir la prensa estos días ha supuesto tener la piel de gallina y el culo apretado, aunque siempre hay quien piensa que la vida es una auténtica broma. Sea lo que sea, la cabeza siempre debe estar atenta y la maquinaria en funcionamiento, porque detrás de los terremotos, siempre hay que mirar quien los produce y por qué.

A mi modo de ver, el capitalismo es un sistema complejo que es capaz de generar mucha riqueza y eso, lo convierte en una fábrica de riqueza muy apetitosa; es decir, a más riqueza, más poder, y con éste, más control. Dada la fuerte lucha de clases en los siglos anteriores, el capitalismo ha sufrido una profunda transformación hacia un capitalismo neoliberal que busca el máximo beneficio sin importarle los medios. Hay muchos libros y textos que explican como son ambos capitalismos por tanto no voy a detenerme en ello pero si decir que ese capitalismo salvaje genera una enorme riqueza muy concentrada y una inmensa mayoria muy pobre.

Para que esa riqueza se haga más grande hay que dejar que crezca, es decir, que engorde, y eso es justamente lo que quieren los propietarios del gran pastel. Cuando los grandes propietarios lo estiman oportuno, debilitan el sistema mediante crisis y adquieren verdaderas gangas; para ello inventan fórmulas dañiñas (en la crisis actual han sido esos activos tóxicos llamados hipotecas basura) capaces de descalabrar todo el aparato financiero mundial. Dicho de una manera más cruel, se ha dejado que la vaca engorde para luego llevarla al matadero y consiguir substanciosos filetes. Por eso, cuando se habla de crisis, siempre hay que ver quien gana y quien pierde. A veces, en este aspecto, los titulares de la prensa son muy ilustrativos:

“La Banca Internacional se desmorona”.
“¿Vuelve el crack del 29?".
“Bélgica acude al rescate del Banco Dexia, en caída libre”.
“Alemania y un grupo de bancos salvan el Hypo Real Estate (Banco Hipotecario) de una posible quiebra”.
La Banca halla gangas entre las entidades arruinadas … y en 5 años sólo quedarán dos bancos fuertes en España y pocos más en el mundo entero”.
“El Santander compra la red del banco Bradford & Bingley".
“Europa pide a EEUU que asuma su responsabilidad”.

La mayoría de los analistas internacionales coinciden en señalar que esta crisis actual financiera, es una sutil trampa provocada por los EEUU; yo añado que la crisis ha sido elaborada para ganar un montón de pasta y así paliar la gran mayoria de despilfarros que la administración Bush ha generado y que ha costado un desangramiento de la economia americana (atentados del 11S, guerra de Afganistán e Irak, la supuesta lucha antiterrorista, operaciones encubiertas, espionaje y contraespionaje, bases ocultas, proyectos secretos, desestabilizaciones, gobiernos fantasma, independencia de Kosovo, etc). En este aspecto podríamos decir que la administración Bush ha sabido crear el virus y la enfermedad para luego vender el antídoto y la vacuna.

Cuando dicen “piensa mal y acertarás” es por algo. Al Estado no le gusta la competencia, actúa en solitario y de manera absoluta. El puede robar pero no permite que le roben, el puede matar pero no permite que se mate, el puede faltar los derechos humanos cuando le conviene, los demás no, etc. Por eso bendice sus acciones y después simula que llora sus errores; con esta crisis se han privatizado ganancias y nacionalizado pérdidas y ante un negocio asi los que pagan siempre son los mismos: los ciudadanos. Mi opinión es que este “crash” financiero huele una vez más a Club Bilderberg y asociados, un paso más que intenta globalizar el mundo hacia un Nuevo Orden Mundial con una sola moneda, banca y ejército mundiales mermando asi cualquier otra perspectiva de ver el mundo.

Este Nuevo Orden se alimenta de guerras y sufrimiento, de descalabros financieros y crisis políticas, cosas que podemos ver desde hace tiempo y que tantisimos profesionales y estudiosos ya están denunciando dia a dia. Lo más grave de esta realidad es que durante los últimos 30 años la población se ha vuelto cada vez más obediente y sumisa, de ahí la escasa reacción de la gente. En sus discursos para las presidenciales de 1976 Jimmy Carter ya decía: "ha llegado el momento de reemplazar la política de equilibrio de poder con la política de Orden Mundial y buscar una sólida asociación entre EEUU, Europa Occidental y Japón". Para David Rockefeller "el nivel de vida del americano medio tiene que disminuir y la gente, los gobiernos y las economías deben servir a las necesidades de los bancos y las empresas multinacionales”.
Conclusión, los pobres cada día serán más pobres y los ricos cada vez serán más ricos. La catástrofe financiera que vive estos días el mundo no tiene precedentes porque esta vez se ha colapsado el motor de todo el sistema, el crédito. La jugada ha sido bien trazada aunque ahora queda por ver quien saldrá ganando y que consecuencias dejará tras su calma.

Todos los imperios nacen, crecen, se debilitan y desaparecen para dar lugar a otros que, a su vez, pasarán por el mismo ciclo de la Historia; es la ley del equilibrio, de la Humanidad, del pasado, del presente y del futuro, del nacimiento y la eclosión de las fuerzas; nada es eterno, y menos todo aquello que es producto de los seres humanos, buenos o malos, ricos o pobres, poderosos o no. La vida pone cada cosa en su sitio, desde que surge, se desarrolla y muere y por más que muchos intenten ostentar el poder absoluto, el control mundial, todos, absolutamente todos, terminan convertidos en el mismo polvo y enterrados bajo el mismo agujero, a no ser que vengan de otro mundo desconocido tal como muestra la pirámide del Dólar. Todos nos enfrentamos a un cambio de escala, con la globalización, la mundialización. El sistema puede ofrecer la ilusión de la libertad de circulación, de un mundo unificado, que no existe. Es el mundo de la indiferencia. Por tanto, no olvidemos que vienen años de vacas flacas y todos deberemos apretarnos el cinturón, por mucho que los políticos prometan endulzar el panorama. Pero ya veremos qué cinturones se apretarán, si los de serie o los de marca.

Saludos.-
Texto KarlFM.-