jueves, diciembre 06, 2007

LA SOCIEDAD QUE CORTA A SUS JÓVENES ESTÁ CONDENADA A DESANGRARSE

Por fin la juventud ha roto el cascarón que le aplastaba la cabeza, por fin despierta de su letargo cansino, no era normal que las jóvenes generaciones del pais estuvieran politicamente muertas, clavadas en el más profundo silencio; ahora sangre nueva parece emerger, una nueva corriente de actitudes ve la luz desde la oscuridad.

La nueva generación de jóvenes abraza nuevos principios y más rebeldía que la anterior. Sus ideas, sin embargo, se alejan de los tour operators políticos.

Los adolescentes y jóvenes de hoy en día han redescubierto el poder de las ideologías, ese conjunto de valores e ideas que renuevan las atmósferas pesadas, esas actitudes y corrientes que se hallaban empolvadas en los viejos armarios de las generaciones precedentes. Los hijos de hippismo han despertado y empiezan a rugir, no como deberían, de momento, pero sí, a su manera; es el principio de algo, el inicio de una esperanza. Ni grounge ni hip hop, ni hardcore ni heavy metal, ni gothic ni techno, ni house ni salsa, las nuevas voces jóvenes son aquellas que se alzan para clamar un mundo con más sentido, son rabias ácidas que sacuden los cimientos inconformistas de un futuro quizás diferente.

En los 50 fue el rock and roll, en los 60 fueron los Beatles y la psicodelia, en los setenta los hippies y la contracultura, en los 80 las discos y el progresismo, en lo 90 la caida de las ideologías y el nacimiento del consumismo y las marcas, ahora, en pleno 2007 un renacimiento de valores e ideologías parece instaurase de nuevo en el corazón de las nuevas generaciones. Perciben que el futuro que hay y que viene no les gusta y de ahi que desde su presente empiecen a pensar que aquellos valores artificiales ya no son el estilo de vida deseado. Se han percatado del engaño y que el mundo está en manos de personajes peligrosos. No les gusta eso y quieren hacer algo distinto. Son jóvenes que maduran vertiginosamente porque tienen razones de peso. El terrorismo, la guerra de Irak, los atentados del 11-M, el cambio climático, la globalización, la corrupción, la ineguridad, la carencia de fe en el futuro, etc, son miedos que les acojona y no estan dispuestos a vivir en un mundo decandente. Son los hedores que anuncian un fin posible.

Los jóvenes valoran la salud, la familia y los amigos por encima de todo La mayoría de los adolescentes (88%) están satisfechos con su vida. Los expertos dicen que la inseguridad y el miedo acechan a la juventud.

¿Qué pueden hacer los adultos ante ese miedo e inseguridad que padecen los jóvenes? ¿Algún político tiene la suficiente honradez, valentía y capacidad para erradicar esas sensaciones tan preocupantes? ¿Qué clase de sociedad y valores dejaremos los adultos a nuestros hijos?

Por lo que veo de momento muchos son todavía los que no se mojan y todo parece dejarse en manos de un destino; la mayoría piensa que los que vengan ya se apañarán, de momento aprovechar lo que hay. Esta es la filosofía reinante de la gran mayoria social, una masa adulta que pasa de las alarmas que suenan en muchos aspectos de la vida; la gente sigue yendo a su bola y no abandona sus malos hábitos. Ante un panorama asi es lógico que el miedo y la inseguridad estén a flor de piel. La pirámide de Maslow se agrieta por todos lados: las necesidades básicas parecen cada vez más difíciles de cubrir, la falta de seguridad se acrecienta en todas las esferas de la vida, las relaciones sociales se deterioran porque se genera desconfianza, rechazo, rivalidades, odios, por tanto el ego personal cae por los suelos y se frustra la capacidad de autorealización. ¿Vale la pena vivir así?

A pesar de las terribles tormentas que azotan el clima social, las ideas fructifican en estos jóvenes incipientes, porque todavía no arden como iras incendiarias, poseen la esperanza de entrar en el ciclo como novatos; es cierto que no basta con eso, que requieren algo más que pancartas y eslogans; precisan bases estructuradas, transformar las ideas en movimientos sociales, en dinamismos amplios que planten cara a la globalización, a esa falsa democracia que no respeta ni a su propia madre; hace falta recuperar todo aquella capacidad de conjuntarse para frenar el instinto demoledor y demoníaco de la bestia humana.

Sociólogos y profesores sugieren que los jóvenes de hoy en dia carecen de una base sólida para defender dichas ideologías. Y yo me pregunto: ¿los adultos tenemos esas bases sólidas para defender las ideologías que anhelamos? ¿o defendemos las poltronas que tan cómodamente el sistema nos ha facilitado para no poner en peligro la supervivencia millonaria de los que manejan los hilos del mundo? ¿Realmente hay alguien con gramos en la cabeza que es capaz de creer a los líderes políticos? ¿Cree todavía alguien que los partidos políticos controlan el gobierno de los países? Vivimos bajo realidades falsas, cómodamente desviadas para evitar cualquier indicio de sospecha y posible cambio. Para ello el sistema se encarga de liquidar cualquier alternativa que pudiera amenazar su supervivencia y en su lugar nos mete cosas para quedar atrapados y dependientes.

"Los chavales se cuelgan etiquetas unos a otros. Se ubican en un bando sin conocer el significado ... La mayoría se adhieren a grupos radicales porque buscan amparo, no porque estén de acuerdo con estas ideas o aquéllas".

La política es un gigantesco Caballo de Troya y la juventud se muestra, por lo general, apática ante la política (no se sienten identificados con los troyanos .... jajajaja!!! yo tampoco!) y apuestan por una salida directa a tal frustración: "vivir la vida a tope" en un contexto de "libertad absoluta" donde la máxima premisa es "disfrutar de los placeres". Normal, necesitan disfrutar antes de meterse de lleno en la guarida del lobo y los adultos, que una vez tambíen fueron jóvenes, deben dar alternativas coherentes a esta explosión por querer vivir la vida. Exigimos a los jóvenes pero .... ¿qué les damos a cambio?

La crispación de la vida política española en los últimos tres años se ha trasladado a los chavales, que la ven y sienten cada día en televisión. Según la prensa de pago los jóvenes "opinan que valores como la igualdad y la justicia se han consolidado." Esto no es cierto ya que los jóvenes de hoy en dia se sienten muy inseguros por que respiran injusticia y desingualdad por todos los costados: precariedad laboral, salarios ridículos por los perfiles que se exigen, imposibilidad de independencia personal, competividad desmedida, consumismo facil, vida carisima, futuro incierto, etc. Buena parte de los jóvenes "asumiría riesgos importantes" por causas como la lucha contra el hambre o la libertad individual, sin embargo no les veo dispuestos a despojarse de sus lujos y lo peor, es que no se agrupan como fuerza común en lucha contra el sistema dominante.

El disfrute del tiempo libre parece ser que es uno de los pilares de los jóvenes y el consumo, "la guía básica de su identidad”. Una encuesta que animaba a los jóvenes a remarcar elementos con los que se sintieran identificados encabezaban la lista un preservativo, una discoteca, un coche y el alcohol. Sólo en sexto lugar aparecía un libro. No culpemos a los jóvenes de eso, la sociedad adulta les alimenta esos deseos. Ante una situación asi es fácil entender porque el informe Pisa del 2006 que sitúa a España en el lugar que merece.

Otros estudios demuestran que "ganar pasta", "vivir como me venga en gana", tener éxito" o "llevar una vida sexual a tope" son slogans de vida que se arraigan con fuerza entre los jóvenes. ¿Y que adulto no le va eso? Sin embargo, los jóvenes valoran por encima de todo la salud (sin salud nada se puede hacer), la familia (es su sustento) y los amigos (representan su clon y escape), tres elementos muy típicos en esas edades pues significan su bienestar. Y, por lo general, parece que funciona. La inmensa mayoría (un 88%) se declaran "satisfechos" con sus vidas. Saben que tienen que ser tolerantes, honrados, responsables, leales y humildes -ésas son las cualidades personales que más valoran- y saben, también, que del dicho al hecho media un abismo. Ellos mismos se perciben como inmaduros y dependientes, más que sus padres o hermanos mayores a esa edad.

Debido a todos sus problemas los jóvenes se sienten como si estuvieran en una barca de náufragos, viviendo una felicidad efímera, porque los proyectos colectivos se han roto. la "ideologización" está "vacía, sin contenido preciso. Los partidos podrían aprovechar la situación, ddo que sólo hay movimientos espontáneos, no obstante no lo hacen. A los políticos sólo les interesa conseguir votos y vivir del cuento.

Los jóvenes son la fuerza del presente, la esperanza del futuro; si crecen torcidos su mañana puede verse caído, si marchan derechos y convencidos pueden plantar cara y lograr avances y cambios; si logran mantenerse unidos, compactos e inmunes, vencerám a los virus que el sistema desarrole para deacreditarlos o manipularlos. Entre ellos puede haber un futuro científico que revolucione de nuevo conceptos actuales, un polítco psicópata que conduzca al mundo a un desastre definitivo, un nuevo campeoón del mundo de velocidad a motor, un ingeniero que de con la solución a los erróres de la Humanidad, un ideólogo que encuentre la clave de la felicidad humana, personas que sean capaces de construir un mundo donde todo esté en el lugar correcto y nada se decante hacia balanzas equívocas, etc. Todos sabemos que la juventud representa lo que el mundo será mañana y, sin embargo, los adultos la ignoran, la subestiman o la machacan porque en el fonde la temen porque ya no la tienen. Demasiado libertinaje en la juventud seca el corazón, demasiada continencia atasca el espíritu. La juventud vive de la esperanza; la vejez del recuerdo. No se nace joven, hay que adquirir la juventud. Y sin un ideal, no se adquiere. Rousseau decia que la juventud es el momento de estudiar la sabiduría; la vejez, el de practicarla. La juventud anuncia al hombre como la mañana al día. Una sociedad que aísla a sus jóvenes, corta sus amarras: está condenada a desangrarse. UNA ESPERANZA NUEVA LEVANTA EL VUELO.-

KarlFM.-

1 comentario:

  1. Gariela Sentís de Armiñandomingo, 09 diciembre, 2007

    La juventud es inmoderada en sus deseos. Vive de la esperanza mientras que la vejez del recuerdo. A menudo se echa en cara a la juventud el creer que el mundo comienza con ella. Cierto, pero la vejez cree aún más a menudo que el mundo acaba con ella. Tal vez algún día dejen a los jóvenes inventar su propia juventud.

    Interesante blog el tuyo, distinto a los que corren por la red.

    Bye

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